martes, 28 de junio de 2022

Primer parque canino busca que los peludos sociabilicen y fortalezcan el vínculo con sus dueños

Ubicado en el estacionamiento B del Parque La Llovizna, en Ciudad Guayana, será también punto de encuentro, jornadas veterinarias y de educación, entre otras actividades. | Foto @lamanada.pzo

Ubicado en el estacionamiento B del Parque La Llovizna, en Ciudad Guayana, será también punto de encuentro, jornadas veterinarias y de educación, entre otras actividades. | Foto @lamanada.pzo

@joelnixb

Con el fin de que los canes tengan un espacio para sociabilizar se inaugurará el domingo 3 de octubre el primer parque canino de Ciudad Guayana, el cual tendrá una ruta de paseo grupal, una cancha de agilidad y obediencia y una laguna para la hidratación y recreación de los perros.

En el estacionamiento B del Parque La Llovizna los 30 integrantes de la asociación civil La Manada PZO, con apoyo de la administración del parque y financiamiento propio, crearon un parque canino que funcionará todos los sábados de 7:00 am a 12:00 m.

Los organizadores sostienen que así como este será un espacio para que los perros socialicen, también será un lugar propicio para que los dueños aprendan y discutan temas relacionados con el cuidado canino, sus comportamientos y aprender a entender las conductas de los canes.

Gustavo García, entrenador canino y líder de la asociación, comentó que la iniciativa del parque canino comenzó hace cuatro años de forma anárquica y desorganizada, pues al estar prohibido entrar con mascotas a La Llovizna decidió entrenar y jugar con sus dos canes en la zona del parque que colinda con la represa Macagua.

30 integrantes han levantado el parque con autofinanciamiento y donaciones | Fotos @lamanada.pzo

“Había un aviso que dentro de las normas no se admiten mascotas y decidí no caminar dentro del parque si no por las compuertas y vi que estaban unos pescadores y eso está prohibido y como ellos estaban pescando decidí estar con mis perros allí para que interactuaran, algo totalmente desordenado”, contó.

Posteriormente comenzó a publicar en su cuenta de Instagram los paseos con sus mascotas por esta ala del parque, y otras personas se interesaron y se sumaron a García. Con la llegada de la pandemia y la falta de espacios en la ciudad para compartir con las mascotas, más dueños y sus perros se integraron a esta manada como una forma de distraerse, ejercitarse y salir un poco del confinamiento.

“Hicimos un grupo de amigos, conformado por 30 personas, ese grupo aparte de las mascotas incluían a sus dueños, niños, mamás y papás. Había personas que ya veían esto como un atractivo familiar”, dijo.

Como esa es zona prohibida, porque colinda con los aliviaderos de la represa y pueden ocurrir fatales accidentes, varias veces la Guardia Nacional les prohibió el acceso al grupo, pero pasaban algunas semanas y volvían. Hasta que Bonavelli Cohen, administradora el Parque La Llovizna, se reunió con los integrantes de la ya formada La Manada PZO.

“Vimos una ventana de oportunidad para salir de la informalidad y formar algo que quede para Guayana (…) Nos reunimos con ella y nos ofreció un plan B, el cual era habilitar el estacionamiento B de La Llovizna donde antes quedaba el vivero”, afirmó.

Los integrantes de este grupo empezaron a diseñar en este espacio una cancha de agility, el lugar tiene una poza que fue rebautizada como “poza de las cuatro patas” y un circuito de más de 15 minutos. Todo lo han financiado con recursos propios, donaciones y actividades profondos.

Normativas del parque canino 

Con la idea de que el parque canino dure mucho tiempo, los integrantes de la asociación decidieron autofinanciarlo, por lo que cada dueño afiliado deberá pagar una matrícula que servirá para la manutención del espacio. También tendrá un costo la entrada al parque, para aquellos visitantes que solo puedan llevar a su perro esporádicamente.

“El proyecto ya nació, ahora queremos que se mantenga independientemente del que esté al frente sepa que hay personas que tienen ese vínculo con su mascota y aportan a este parque”, aseguró.

Entre las reglas del parque está no llevar a los canes sueltos, deben tener cadena; no fumar; llevar bolsas para los desechos de las mascotas; el propietario debe ser responsable de su mascota y los canes que peleen serán sancionados.

 

Este tipo de espacio sirve para que personas que decidimos compartir nuestra vida con especies caninas empecemos a empoderarnos para darles una mejor calidad de vida (…) Y por ende que estos ejemplares se integren mejor a nuestras familias y a su vez a la comunidad”
Gustavo García, líder de La Manada PZO

 

 

García dijo que hay una creencia errada, que hace que las personas crean que estos sitios son para que las mascotas se liberen y puedan hacer lo que deseen, sin embargo, deben acatar las reglas e hizo hincapié en que este parque no es para corregir comportamientos agresivos de los canes, sino para sociabilizarlos.

También está prohibido que los niños jueguen en la cancha agility porque está diseñada exclusivamente para el peso de los canes. “Los niños generalmente tienden a menearse y a hacer cosas de niños, los perros no y como esta estructura no está en concreto, ni es una estructura de acero, podría caerse y el niño va a sufrir una lesión”, explicó.

La limpieza está a cargo también de los integrantes, por lo que es importante que cada uno lleve bolsas para recoger las heces de los perritos y también mantener las medidas de bioseguridad y llevar tapabocas.

Sociabilización de canes y educación de dueños 

La Manada PZO nace de la iniciativa de sociabilizar a los canes y según García, un punto importante para que el can logre esto es caminando en distintas superficies como arena, rocas, concreto, lodo, entre otras, de esa forma perderá sus temores y confiará más en su amo.

Eliminar la estigmatización de razas consideradas peligrosas también es uno de los objetivos del parque

Con ello se fortalecerá el vínculo de convivencia, complicidad y liderazgo entre la persona y su mascota. “Como vamos en manada, generalmente los perros más jóvenes comienzan a simular la conducta de los más viejos, copian el comportamiento y eso es positivo”, señaló.

Comentó que hay perros de buen comportamiento y de razas que son estigmatizadas como potencialmente peligrosas como rottweiler y pitbull, y eso ayuda a que los más cachorros aprendan a comportarse. Afirmó que independientemente del peso, raza o talla del animal es importante que sociabilice porque es una forma de prepararlo para la vida.

Contó que organizarán regularmente jornadas veterinarias, de vacunación y, sobre todo, comenzarán a dictar cursos de obediencia, sociabilización, alimentación, adiestramiento, salud canina, compartir experiencias y eliminar la estigmatización de razas consideradas peligrosas.

“Este tipo de espacio sirve para que personas que decidimos compartir nuestra vida con especies caninas empecemos a empoderarnos para darles una mejor calidad de vida (…) Y por ende que estos ejemplares se integren mejor a nuestras familias y a su vez a la comunidad”, expresó.

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