domingo, 23 junio 2024
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La ayuda sigue sin llegar para familias en riesgo por cárcava en Colinas de Pinto Salinas

El paredón de una vivienda en Colinas de Pinto Salinas se derrumbó luego de las lluvias que tuvieron lugar el lunes en la tarde, mientras tanto, esa y otras casas siguen al borde de la cárcava de la zona.

Con la llegada de la temporada de lluvias a Ciudad Guayana vuelve el temor de los habitantes de zonas vulnerables a inundaciones, pero también entre aquellas familias que viven al borde las decenas de cárcavas en Ciudad Guayana, tal como ocurre con el sector de Colinas de Pinto Salinas, en San Félix.

En abril del año pasado, tras fuertes lluvias se registraron derrumbes parciales en al menos dos viviendas. Dos meses después se terminó de derrumbar una de ellas y la Gobernación de Bolívar prometió la reubicación de al menos 12 casas, las de mayor vulnerabilidad en la zona.

Aunque autoridades entregaron al menos cinco viviendas, cuatro apartamentos en el sector Caujaro y una casa en la UD-338, las familias más afectadas quedaron a la espera de su reubicación.

Algunos residentes incluso ya fallecieron, como la madre de Dainely Rodríguez, quien murió hace poco más de un mes y nunca recibió la vivienda que le prometieron.

Fue en casa de Dainely donde, precisamente, la noche del lunes 20 de mayo luego de lluvias en la ciudad, se desplomó un paredón.

“En la madrugada de ayer (lunes) como a las cuatro de la mañana, empezamos a escuchar los pedacitos de bloque que iban cayendo. Pensábamos que había alguien que estaba metido en la casa, pero cuando nos paramos, vimos que era la parte de la pared. Le dije a mis hijas que se acercaran porque eso se iba a caer, que es mi mayor temor, que mis hijas estén jugando por allí y eso se termine de caer”, relató Rodríguez, quien tiene 26 años viviendo en la zona.

A las 9:00 de la noche escuchó el estruendo. La cárcava cedió y con ella uno de los paredones de su casa.

Lamentó que las autoridades no hayan ido más a la zona a hablar de su reubicación o de prestar atención ante la llegada de la temporada de lluvias.

Angélica Pérez es otra de las afectadas. Su casa de zinc está al borde del farallón. Una de las láminas de zinc deja ver el precipicio que la amenaza junto a sus 10 hijos.

“Aquí vivimos asustados con un terror. Cuando llueve, todo eso se moja, hay que estar corriendo. Pedimos que nos ayuden. Aquí llegó hasta la misma PTJ (Policía), y nos dijeron que qué hacíamos aquí. Les dije que nos dejaron en espera y que no han venido. Se sorprendieron porque dijeron que ya estaba listo. Dijeron que estaban reubicados todo el mundo”, comentó Pérez.

 No sólo aseguran que no ha asistido Protección Civil, sino las autoridades gubernamentales. Mientras tanto, los habitantes siguen en zozobra. Alexis Moreno tiene apenas un año viviendo en Colinas de Pinto Salinas.

“Ha sido una zozobra total porque no podemos dormir tranquilos. Ya este lugar donde nos tocó rodar hacia adelante para poder aguantar un poco más sobre la respuesta de las autoridades competentes, ya que por aquí quedaron de venir Protección Civil”.

Entre esas personas que quedaron esperando por reubicación, también está Moraima Guzmán.

“Estamos todavía aquí esperando siquiera por la visita, porque ya después de eso (2023) fueron muy pocas veces que vinieron y se olvidaron de nosotros. Incluso las últimas veces que vinieron nos ofrecieron hasta una cantidad de 2 mil dólares para que buscáramos para comprar casas y ellos nos las daban, que no nos preocupáramos por eso. Nos quedamos esperando porque más nunca se les ocurrió venir por allí. Hasta Defensa Civil nos abandonó, que tenían una rutina de venir siempre a tomar las medidas, a estar pendientes, la de vivienda”,  expuso.

En Ciudad Guayana se estima que existen más de 70 cárcavas. Muchas de ellas activas y de alto riesgo, como ocurre en Pinto Salinas y en Los Alacranes, donde se empezó con los trabajos de reparación pero se paralizó luego de 70% de avance de la obra. Igualmente se espera atención en La Victoria, Cañón del Diablo y la que se formó hace unos dos años en la vía Venezuela, frente al Campo A3 de Ferrominera.