domingo, 25 febrero 2024
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Se agrava desplazamiento forzado de venezolanos en frontera de Apure con departamento de Vichada

FundaRedes Amazonas alerta que 90% de los desplazados de Apure a Vichada son venezolanos. Comisiones de Human Rights Watch llegarán a la zona el 20 de febrero para atender la contingencia.

Desde el 10 de enero, familias completas, en su mayoría indígenas, que huyen de Puerto Páez y comunidades adyacentes del municipio venezolano Pedro Camejo, están cruzando el río Meta que separa al estado Apure del departamento de Vichada, Colombia, para llegar hasta Puerto Carreño, la capital.

Huyen de la violencia de la guerrilla ELN que ataca a sus comunidades a tiros y de las disidencias de las FARC que les amedrenta y recluta, para sus filas, a sus hijos menores de edad. Actualmente cualquier lugareño está bajo sospecha de ser colaborador de cualquiera de los dos grupos armados irregulares y lo paga con su vida.

Esta zona se encuentra al extremo contrario de los límites de Apure con Arauca, pero a pesar de los 600 kilómetros de distancia entre frontera y frontera, la realidad es la misma. También es teatro de operaciones de la guerra de guerrillas entre los frentes 10 y 28 de las disidencias de las FARC y la guerrilla ELN, desatada el 2 de enero en Arauca.

Atemorizados por hostigamientos guerrilleros

El desplazamiento desde varias comunidades de la parroquia Codazzi, del municipio apureño Pedro Camejo a capital del Vichada, comenzó desde la madrugada del 10 de enero, tras el asesinato del luchador social y coordinador municipal del Partido Comunista de Venezuela (PCV), José Urbina, a manos del frente Vásquez Castaño del ELN.

Luego de este asesinato se ha conocido de dos ataques guerrilleros armados para amedrentar a la población. El primero, perpetrado por el ELN en la comunidad El Burro, de mayoría indígena, un día después del homicidio de Urbina.

El segundo fue ejecutado por el frente 10 FARC, en un campamento de desplazados en el propio Puerto Carreño, el 2 de febrero. Se produjo luego de que algunos desplazados dieran testimonios a los medios de comunicación colombianos.

La ONG de derechos humanos con sede en Puerto Ayacucho, localidad vecina de Puerto Páez, Apure, y también fronteriza con Puerto Carreño del Vichada, estuvo en el municipio colombiano, se reunió con los desplazados y algunas instituciones.

“La realidad es dramática y necesitamos visibilizarla”, recalcó Mejías, que constató la situación.

“Desde el 10 de enero que comenzó esta situación, hasta el viernes 28, según la Alcaldía de ese municipio, hay 243 familias y 910 personas, 90% venezolanos, la mayoría indígenas, solo en el casco urbano de Puerto Carreño”, informó.

La mayoría está concentrada en el casco urbano de Puerto Carreño, Piedra Esperanza, Cerro Vita y las zonas turísticas del municipio capital del Vichada, según censo hecho hasta el 28 de enero.

Las autoridades están colapsadas

Jair Beltrán, alcalde del municipio Puerto Carreño, ha declarado la incapacidad de la instancia para atender esta emergencia y ha pedido ayuda a las autoridades nacionales y organismos de ayuda humanitaria para que lo auxilien, reseñaron los medios de comunicación de Puerto Carreño.

En respuesta, el defensor del pueblo colombiano, Carlos Camargo, visitó el municipio fronterizo, el 27 de enero e informó que, según datos recabados hasta la semana previa a su visita, habían llegado al centro de Puerto Carreño, desplazadas de Pedro Camejo, 277 familias de 936 personas.

La Alcaldía plantea la instalación de un albergue temporal para agrupar a todos los desplazados en un mismo punto y facilitar su atención, “pero la propuesta aún no ha sido aprobada por las autoridades nacionales”, indicó el activista de derechos humanos.

Autoridades municipales no se dan abasto

Mejías afirmó que a la Alcaldía de Puerto Carreño no se da abasto para atender la manutención de estas comunidades. Al municipio colombiano solo han llegado cinco toneladas de alimentos, las cuales alcanzaron para tres días de comida.

El coordinador de FundaRedes contabilizó que nada más de la población de Puerto Páez, capital de la parroquia Codazzi, hay más de 40 familias, de acuerdo con datos ofrecidos por el defensor colombiano. Esto sin contar el resto de comunidades, incluso de la misma parroquia, que también han llegado a Puerto Carreño, remarcó.

Situación de frontera con Vichada está peor que en Arauca

FundaRedes alerta que la violencia y desplazamiento en la frontera de Pedro Camejo con Vichada está incluso peor que en la frontera de Páez con Arauca y no se ha tomado en cuenta, ni mucho menos atendido por parte de las autoridades venezolanas.

“Por Venezuela solo nosotros hemos hecho presencia y nos hemos interesado por esta situación. Queremos visibilizar el problema porque es grave y se necesita mucha ayuda”, dijo Mejías.

Pidió a las autoridades colombianas ser integrada a las mesas de planeación para hacer parte, junto con otras ONG cooperantes, en el Comando Unificado activado para atender la problemática migratoria venezolana y en este caso, la emergencia ocasionada por el desplazamiento forzado como consecuencia de la guerra de guerrillas.

El coordinador de FundaRedes Amazonas anunció que un equipo multidisciplinario de Human Rights Watch, también llegará a Puerto Carreño, el 20 de febrero en atención a la petición de ayuda hecha por el alcalde Beltrán.

Desplazamiento interno

El desplazamiento forzado de las comunidades indígenas del municipio Pedro Camejo también se ha producido, en menor proporción, hacia Guasdualito, capital del municipio Páez dentro del estado Apure.

El periodista Rómulo Zapata, de la emisora local Radio Fe y Alegría, informó el traslado, el 4 de febrero, de 71 indígenas de la etnia Jibi, al balneario El Gamero, ubicado en la comunidad del mismo nombre a orillas del río Sarare, en Guasdualito.

Estas 23 familias procedentes de Capanaparo, Pedro Camejo, llegaron, hace una semana, a la capital del municipio Páez y se instalaron, primero, en la plaza Boyacá de la ciudad.

Sánchez indicó que las autoridades y ONG de Guasdualito les han atendido con comida, útiles de aseo personal, mosquiteros y medicinas.