sábado, 15 junio 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Rechazan allanamientos y expropiación contra Grupo Fontana en Upata

Trabajadores del Grupo Fontana, que cuenta con 200 empleados directos, denunciaron que los funcionarios han ido sin órdenes de tribunales, y advirtiendo que los negocios pasarán a manos del Estado.

Desde hace tres días, trabajadores del Grupo Fontana, en Upata, protestan en rechazo a los allanamientos que desde hace semanas vienen efectuando funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) contra comercios pertenecientes a la familia De Grazia. El martes cerraron las oficinas y el edificio administrativo de Servirest.

Denuncian que “las acciones de este órgano del Estado han sido realizadas sin orden de allanamiento, pidiendo expresamente que se mostraran los registros mercantiles de las compañías. Luego regresaron el sábado 18 de mayo de 2024, presentaron órdenes de allanamiento, pero no permiten que tengamos copia del procedimiento y luego de esa única orden que han presentado, van y vienen las veces que quieren a los negocios en actitud desafiante, con sus armas y el amedrentamiento que los caracteriza a informar todos los procesos a seguir de forma verbal”.

Los trabajadores mencionan que “la última instrucción dada fue que las unidades de negocios pasarán a formar parte del Estado y que en los próximos días nos traerán el número de cuenta del Estado donde debemos depositar los dividendos de las empresas y que para ese día le tengamos el inventario de equipos y de insumos”.

Esta fue la medida que originó la protesta de empleados, quienes afirman negarse a trabajar para el Estado por la forma en que se ha hecho todo el procedimiento.

“Asimismo realizó cierre de dos compañías, en las que al momento de su ejecución se exigió que mostrara la orden donde se evidencie cuál es el órgano o fiscal que ordena el cierre de un establecimiento y que indica que se deben entregar unas llaves al funcionario, el mismo amenazante indicó que de no colaborar se llevaban detenido al personal. Siempre ha sido esa la respuesta de este capitán (Enmanuelle Guevara) cuando se le exige copia de la orden”.

Reportaron que bajo este mismo esquema se ha incautado una flota de siete camiones, propiedad de las compañías.

“Lamentablemente estamos siendo víctimas del atropello de estos funcionarios, han tratado al personal como delincuentes. Personal que haciendo su trabajo fue vigilado como si podía saquear su propia oficina de trabajo. Ha sido un procedimiento totalmente inconstitucional e irrespetuoso”, agregaron.

Empresas familiares

El Grupo Fontana representa seis compañías fundadas entre los años 70 y 80 y que actualmente contaba con 200 empleados directos, sumados a otros empleos indirectos. Palmerino De Grazia, dueño de La Fontana Ristorante,  conversó con Correo del Caroní sobre lo que viene aconteciendo con los negocios y demás propiedades familiares en las últimas semanas.

Manifestó su indignación, no sólo por los allanamientos a los comercios, sino también por el allanamiento a una casa familiar, donde vive su cuñada enferma de 90 años.

“Eso sí me indignó por la falta de respeto por la humanidad, una mujer enferma, en su cama, de 90 años, y que le violentan el lugar viendo a ver de quién es esa casa. ¿No sería justo, no sería lógico que averiguaran primero de quién es la casa?”, cuestionó.

Agregó: “Quisiera que se viera, se revisaran todos los antecedentes penales de todos nosotros”, como una muestra del trabajo que por años ha consolidado cada negocio familiar.

La Fontana Ristorante, recuerda Palmerino De Grazia, se fundó el 8 de septiembre de 1980.

De sus hijos destacó que desde los 8 años llegaron a trabajar de mesoneros, cajeros y ayudando en el negocio familiar.

“Si el hecho de que hayan trabajado desde los ocho años, podían culparme a mí por ponerlos a trabajar de adolescentes o de niños. ¿No podían acusarme a mí, pero no a ellos?”.

Considera que lo que ocurre actualmente es una retaliación política contra la familia De Grazia en general.

“Donde hay un apellido De Grazia van y preguntan si eso es de Daniel De Grazia, si eso es de Salvatore De Grazia, van contra él (…) ¿Pero de qué es lo que se me acusa a mí? (…) nunca hemos sido ni miembros de partidos políticos, ni miembros de comités de cualquier cuestión”, expuso.

Todos estos hechos se dan posterior a la detención de los hermanos Daniel José, Levin Salvatore y Carmelo De Grazia Suárez, accionistas mayoritarios de la entidad financiera Bancamiga, a quienes se les acusa de supuestos vínculos con la trama de Pdvsa-Cripto, y que a la fecha ni abogados ni familiares han podido tener contacto con los apresados.