miércoles, 21 febrero 2024
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“La extracción ilegal de oro impulsa los puntos críticos de malaria en el país”

Un estudio liderado por venezolanos analizó los casos notificados entre 2007 y 2017 para estratificar el riesgo de la enfermedad y su principal impulsor por su aumento repentino. El foco de estudio para la investigación fue el estado Bolívar.

Las actividades ilegales de extracción de oro impulsan la malaria en Venezuela, pese a los grandes avances en el control de esta enfermedad en América del sur durante los últimos años, permanece dentro de la lista de problemas de salud pública de la región.

La bióloga María Eugenia Grillet, Ph.D en Ecología y profesora investigadora en el Instituto de Zoología y Ecología Tropical de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela (UCV), encabeza la lista de autores que llevaron a cabo un estudio titulado Malaria en el sur de Venezuela: el punto más caliente de América Latina, que partió de que la eliminación de la enfermedad se está convirtiendo en un objetivo difícil de alcanzar, en especial porque de 1 millón de casos diagnosticados en 2017 y 2018, Venezuela contribuyó con el 53% y el 51%, respectivamente.

En esta investigación publicada el 25 de enero, señalaron que los análisis de datos venezolanos reflejaron que a partir de 2014 la transmisión local de malaria ha resurgido en nuevas áreas del país, lo que ha provocado un cambio en la epidemiología de la enfermedad.

Otros profesionales que participaron en el estudio fueron: Jorge E. Moreno, Juan V. Hernández-Villena, María F. Vincenti-González, Oscar Noya, Adriana Tami, Alberto Paniz-Mondolfi, Martín Llewellyn, Rachel Lowe, Ananías A. Escalante y Jan E. Conn.

“El control exitoso de la epidemia de malaria en curso en Venezuela requiere un cuidado dirigido a puntos críticos a nivel nacional y una coordinación regional, para evitar la propagación transfronteriza de malaria”, dice el estudio publicado en PLOS, una editorial de acceso abierto sin fines de lucro que permite a los investigadores acelerar el progreso de la ciencia y medicina.

El foco de estudio para la investigación fue el estado Bolívar, en el que hasta el censo de 2018 tenía una población de 1.837.485 habitantes distribuidos en 11 municipios y 46 parroquias. A partir de ahí, detallaron que realizaron un análisis secundario de los datos de vigilancia pasiva de malaria reportados por el Ministerio de Salud en Venezuela entre 2007 y 2017, exploraron los riesgos ocupacionales y factores demográficos en áreas críticas, durante el mismo período e identificaron las operaciones mineras ilegales con datos de deforestación obtenidos con Global Forest Watch.

Algunos de los resultados más importantes fueron: la vegetación del bosque circundante se corta para la extracción de oro. Entre 2007 y 2017 se perdieron 3.058 hectáreas y aumentó la malaria (746%). El número total de casos acumulados de malaria en Venezuela durante esa década fue de 1.207.348.

Durante este período, la incidencia de malaria aumentó casi 10 veces; pasando de 41.749 casos en 2007 a 411.586 en el año 2017. Destacan un aumento brusco y significativo desde 2014. Debido a la infección por malaria, la mortalidad general aumentó casi 20 veces de 16 casos en 2007, a 312 casos en 2017.

El estado Bolívar contribuyó con 47% del total de casos en Venezuela durante 2017, pero durante los años anteriores, esta región representó del 60% al 80% de la malaria reportada para todo el país.

La concentración de casos de malaria en el sur de la parroquia San Isidro, en Bolívar, coincidió con áreas de deforestación como resultado de actividades mineras ilegales. En esta localidad, a lo largo del período de estudio, los casos ocurrieron predominantemente en hombres, afectando principalmente a grupos entre 21 y 30 años de edad.

Desde el punto de vista ocupacional, la mayor parte de las personas que estaban infectadas con P. vivax durante el período de estudio, se relacionaron con las actividades de extracción de oro, en comparación con otras ocupaciones comunes; como ama de llaves, operador de máquinas o estudiantes.

Una asociación significativa similar se encontró para P. falciparum: los mineros de oro representaron 66% de los casos.

Según la OPS-OMS, el paludismo es causado por parásitos del género Plasmodium, que se transmiten al ser humano por la picadura de mosquitos infectados. Los más frecuentes son el paludismo por Plasmodium falciparum, que es el más mortal, y por Plasmodium vivax.

La necesidad de un plan

En el estudio resaltaron que la epidemia de malaria en Venezuela se ha visto impulsada por restricciones financieras para la adquisición de productos básicos como insecticidas, medicamentos, suministros de diagnóstico, mosquiteros, actividades de vigilancia y una crisis económica que ha encendido el sector informal con la extracción ilegal de oro y la deforestación asociada que se ha expandido rápidamente en el sur del país desde 2009.

Dentro de las conclusiones, los expertos resaltaron que mostraron evidencia de que las actividades de extracción de oro parecen impulsar los puntos críticos de malaria en el país porque, probablemente, hacen que la transmisión de la enfermedad sea resistente. De igual modo, formularon la hipótesis de que el control dirigido a los puntos críticos es un enfoque práctico para reducir la carga de malaria.

Por lo tanto, subrayaron la necesidad de un programa enfocado en el diagnóstico rápido y el tratamiento oportuno, el control de vectores y el monitoreo de la resistencia a los medicamentos e insecticidas es urgente y esencial en estos puntos críticos.

“Dado el contexto actual, el control exitoso de la epidemia de malaria en curso en Venezuela requiere de coordinación nacional y regional, como lo demuestra la propagación transfronteriza de malaria. Sin esfuerzos internacionales coordinados, el progreso logrado hacia la eliminación de la malaria en América Latina durante los últimos 18 años, podría revertirse fácilmente”, exhortaron en las conclusiones del estudio.