martes, 21 mayo 2024
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Falta de acuerdos para salvar al interinato golpea unidad y rumbo electoral opositor

La decisión de liquidar el interinato por parte del G3 parece irreversible, mientras sectores de la sociedad civil llaman a preservar la unidad.

La decisión de liquidar el interinato que encabeza Juan Guaidó, hasta este miércoles 28 de diciembre, parece ser irreversible.

Sin embargo en el camino a la segunda discusión de la reforma del Estatuto que rige la Transición Democrática, que se espera ocurra el 29 de diciembre pero que podría extenderse hasta los primeros días de enero, hay espacios para la negociación propia de la dinámica política.

Y es que la desaparición del interinato genera conflictos dentro y fuera del país, esto último por el aval internacional y los recursos que recibe esa figura creada en 2019.

Al mismo tiempo, la concreción de la decisión anunciada por Primero Justicia (PJ), Acción Democrática (AD), Un Nuevo Tiempo (UNT) y Movimiento por Venezuela, y que obtuvo 72 contra 23 votos en la sesión de la Asamblea Nacional (AN) de 2015 el 22 de diciembre, pone en peligro la frágil unidad opositora y agrava el escenario para las elecciones primarias de 2023 y la contienda presidencial de 2024.

Mientras tanto, las fracciones de Encuentro Ciudadano, Proyecto Venezuela y Nuvipa han instado a la unidad sobre el destino del interinato.

De la misma manera, organizaciones, como el Foro Cívico y el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), destacan la inconveniencia de suprimir la figura opositora a la que se le hado sustento desde la AN.

El politólogo Luis Salamanca subraya que la presidencia encargada no debe cerrarse cuando la oposición está a las puertas de las primarias que espera realizar la Plataforma Unitaria en 2023.

Refiere que el gobierno interino tenía dos bases: la interna y, sobre todo, el externo.

Esto último, indica, no significa que deja de ser vulnerable a lo que pase internamente y advierte que eso ha venido pasando por cuanto la pérdida de respaldo ha sido creciente.

Puntualiza que desde 2019 hubo una sobreestimación de la capacidad política del interinato y del fenómeno Guaidó para producir cambios.

Al mismo tiempo expresa que se necesita de una acción colectiva de los factores más importantes del país. Añade que estas condiciones también valen para las elecciones que están por venir.

Salamanca en enfático al señalar que la suerte del interinato no depende de las decisiones políticas internas, salvo que sea el propio Guaidó quien renuncie.

“Básicamente, el interinato se juramenta en el reconocimiento internacional, no en el reconocimiento interno que ha venido mermando desde el segundo semestre de 2019, se le han ido apartando una serie de factores políticos que inicialmente lo apoyaron”, acota.

Recuerda que, inicialmente, el interinato tuvo un consenso generalizado y después un apoyo mayoritario que ya no lo tendría porque se quedaría solo con Voluntad Popular (VP) y con otros partidos más pequeños.

“Al final, la situación del interinato depende de los gobiernos que lo apoyan, básicamente Estados Unidos y algunos países de la Unión Europea, pero principalmente EE UU le ha metido el hombro y dijeron hace poco que Guaidó sigue siendo el gobernante que ellos reconocen, aunque Biden esté haciendo una negociación directa con Maduro”, asegura.

Golpe para el interinato y la oposición

Luis Salamanca sostiene que nadie lo va a convencer de que la continuidad de la AN de 2015 es constitucional sin haber participado en las elecciones de 2020 y sin haber renovado la autoridad.

“A partir de 2020, por más que se cuestione la elección, no se quiso renovar la autoridad que tenían desde 2015 hasta 2020. No existe una AN que se prorrogue. ¿De qué me hablan? De una AN refugiada en una Comisión Delegada que no es para eso, sino para otros fines”, argumenta.

Subraya que se trata de “un proceso de facto”, un proceso político que se fundamenta, insiste, en el respaldo internacional y fue lo que propició que Guaidó se extendiera desde 2020, pese a que la cantidad de países que lo apoyan ha disminuido significativamente.

“Si se suprime el gobierno interino, Guaidó tiene dos opciones: una es reconocer y declarar que en efecto está disuelto, la otra es no reconocer esa decisión porque, finalmente, no depende del factor interno. El piso se lo dio la AN de 2015, pero desapareció al no participar en la elección de 2020. Entonces, su gobierno es de facto”, añade.

Por su parte, el politólogo Pablo Andrés Quintero afirma que se dará un impacto negativo para quienes protagonizan el interinato porque va directamente en contra de sus intereses económicos y políticos.

“No es un secreto para nadie que hay una partida para el mantenimiento del interinato proveniente de los Estados Unidos y de otras fuentes de financiamiento. Desde el punto de vista político se genera una pérdida de credibilidad y de confianza tanto en la población como en los otros actores políticos”, asevera.

Expresa que el interinato es una plataforma de statu quo, pero ya a la oposición las circunstancias la han obligado a ponerle fin a esto.

A juicio de Quintero, la decisión va muy tarde porque, al final, no se generó ningún tipo de cambio como se presentó al principio y las metas propuestas no fueron alcanzadas.

De esta manera, el politólogo señala que el interinato ha sido una operación de un gran simbolismo porque no tiene poder real y de ejecución en el territorio nacional: “El interinato no puede firmar nada a nombre de Venezuela dentro de la república para ejecutar algo”.

Agrega que ese simbolismo genera consecuencias negativas de debilitamiento de la confianza y de la credibilidad, de mayor quiebre dentro de la coalición opositora; de mayor desorganización, caos y enfrentamiento.

Todo esto, apunta, mientras se destapan casos de corrupción, circunstancias que no conducen al cambio y a la transición política hacia la democracia que fue de lo que se habló al principio.

Sostiene que para el resto de la oposición la eliminación del interinato representa un alto costo político dado que, en un contexto preelectoral, resulta un poco difícil lograr un nivel de organización máxima entre actores disidentes del interinato, que forman parte del interinato y que están dispuestos a dejarlo, y personas que nunca apoyaron el interinato.

En tal sentido, señala que el país tiene otro rumbo y una escala emocional diferente a la de hace algunos años. Asevera que es un país más centrado en sus intereses individuales, un país más ocupado, más disperso, más desinformado, menos interconectado y con menos disposición a movilizarse o a participar.

“Sin embargo, es un país interesado en las presidenciales y la oposición debe hacer un esfuerzo en ese sentido”, resalta.

Salamanca acota que, que de concretarse la liquidación del interinato de Guaidó, se agudizarían las divisiones y la fragmentación opositora, cuando se ha invocado, desde todas las organizaciones que hacen vida en la Plataforma Unitaria, la unidad a través de las primarias.

Daniel Varnagy, doctor en ciencias políticas, esboza que las primarias son un mecanismo validor, legitimador, conciliador y muy útil, pero parte de una premisa y es que se elige entre diferentes de igual confianza.

Esto, explica, demanda de una confianza en el sistema y en la estructura política.

“Entonces, la desaparición del interinato realmente sería una bomba hacia la poca confianza que quedaba en partidos políticos, en algunos personeros. Desaparece casi por completo la noción de confianza y de esperanza que podíamos tener con el rescate de la institucionalidad democrática”, destaca el investigador.

Agrega que esta situación le da fuerza a Maduro y a las candidaturas, a personas que, en la medida en que se deslinden de la oposición van a tener más posibilidades de triunfo.

“Entonces, ¿Hasta qué punto la oposición representa a la sociedad civil venezolana? En cualquier caso queda el caudillo Maduro y los proto-caudillos que se van a presentar en distintas instancias, pero lamentablemente dentro de ese grupo están los que tienen el peor índice de aprobación que han tenido políticos en la historia reciente venezolana”, indica.

Más desesperanza

Asimismo, Varnagy señala que lamentablemente convergieron varios factores que contribuyeron a la disolución del interinato. Añade que las funciones del interinato eran muy pequeñas, pero importantes.

“Ciertamente en algunos ámbitos internacionales y diplomáticos, la desaparición del interinato hace que también desaparezca un carácter, un resguardo de unos dineros del país que se le habían adjudicados”, expresa.

Asimismo, Varnagy puntualiza que, desde 2019, la sociedad civil que venía desesperanzada creyó en un mantra de tres pasos: cese de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres.

Refiere que quedó una desconfianza aún mayor, en tanto la sociedad bajó en su escala de valores de Maslow: “Ya que no podemos contra ellos, me refiero a la oposición y el gobierno, de lo que se trata es de sobrevivir, de ver cómo llevar adelante cada día”.

Los argumentos en la AN

El 27 de diciembre, PJ, AD, UNT y Movimiento por Venezuela ratificaron, en un comunicado, su voluntad de liquidar el interinato. Ratificaron que se garantizará la protección de los activos en el exterior y que el Parlamento servirá para lo relativo a la defensa de activos en el extranjero.

En el comunicado se puntualiza que el interinato fue diseñado para “conducir al país a elecciones libres teniendo como norte los treinta días continuos establecidos en el artículo 233”.

Asimismo, señalaron que “el gobierno interino ha servido de marco de escándalos de corrupción en el manejo de los activos de la república”.

Estos partidos plantean mantener las juntas ad hoc de Pdvsa Holding, responsable de las operaciones de Citgo en Estados Unidos, y del Banco Central de Venezuela (BCV); así como crear una comisión ejecutiva de gasto y defensa de los activos del país en el exterior.

El 22 de diciembre, tras la culminación de la sesión de la AN, Guaidó dijo que la Constitución y su artículo 233 “no son una opción o solo una estrategia, son un deber y lo seguiremos defendiendo. El pueblo nos eligió para ello. No se trata de defender a una persona, sino a las herramientas que tenemos para proteger a los venezolanos, a ellos nos debemos”.