domingo, 23 junio 2024
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El chavismo extrema el chantaje, acude a la milicia y presiona a pensionados para votar por Maduro

El oficialismo tratará de jugarse todas las cartas antes de las elecciones presidenciales, como la acción contra la MUD, la suspensión por un conflicto con Guyana o cualquier otra que inventen en el camino.

A diferencia de otrora, el PSUV ya no domina a la base popular, por lo que la estructura electoral no está sustentada propiamente en las UBCH, sino en las dependencias públicas o ministerios para tener así el mayor control y evitar, no sólo fuga de información sobre cómo cometerá el fraude en las elecciones presidenciales del 28 de julio sino ejecutar el plan para obligar -de manera directa- a los empleados públicos y a las personas que, de alguna manera, están registradas como beneficiarios de los programas sociales, a ir a sufragar ese día.

“Las UBCH siguen, pero como articuladores, más el trabajo de logística, de operatividad, lo llevan desde los ministerios”, explican militantes que han asistido a los cursos de formación, dictados en el país, por la dirección de Asuntos Electorales del PSUV.

De la “organización espontánea”, que se vanagloriaba el chavismo, ahora recurren a la “institucionalización de la organización del voto”.

Daniel García, coordinador del Movimiento Independiente con María Corina Machado y quien en el pasado estuvo en el oficialismo, confirmó el hecho: “La estructura formal del PSUV, ante la deserción, la han clasificado en sectores. Ya no es general como antes que se tenía una militancia inscrita que estaba dividida por estados, municipios parroquias, UBCH. Ahora está manejada por sectores: salud, educación, deporte y cultura. Eso les permite agudizar el chantaje y lograr la participación pues obligan a los funcionarios adscritos a cada dependencia a cubrir las cuotas impuestas. Hay una estructura desde los ministerios en lugar de pueblos, como era antes. Es decir, la relación cívico-líder murió”.

Tras votos cautivos para elecciones presidenciales

No es casual que Nicolás Maduro y Diosdado Cabello insistan en el 1×10, es decir, la captación de votantes en la lista de beneficiados, por ejemplo, en las bases de misiones. Hasta ahora han atendido cuatro millones de personas, que si bien hay menores de edad, ya han depurado a los electores y los han registrado para buscarlos el 28 de julio, y llevarlos a los centros de votación.

El otro universo sobre el cual tienen la vista puesta son los jubilados y pensionados, cinco millones, cifra vital para cualquier candidato ya que darían el triunfo, en caso de una abstención de adultos o jóvenes.

Una prueba es el trabajo del Movimiento Futuro, que censa a la población, le ofrece solución a problemas, y que cuenta con 4 mil activistas para la labor proselitista. Eso explica el porqué el oficialismo aprobó el financiamiento de 40 mil proyectos a mujeres y jóvenes, como estrategia electoral.

“La base proviene de la aplicación 1×10, VeneApp, creada en 2023, que fue alimentada por funcionarios con la data de beneficiados del Estado, recogidas en el Sistema Nacional de Grandes Misiones”, precisó un dirigente del PSUV, que expone las fases del trabajo.

En primer lugar, están la organización de las concentraciones; en segundo, la movilización del “aparato electoral” antes y luego del 28 de julio. Para ese día, el PSUV ha instruido las siguientes órdenes: “Resguardo de las mesas. Llegar antes que los miembros de la oposición porque si faltan sean sustituidos por uno de los nuestros o del Polo. Tienen que permanecer lo más que puedan en los centros. Y, una vez finalizada la votación, proceder a cerrar las urnas, imprimir los resultados de las máquinas y hacer una auditoría si es necesaria; y, por último, asumir la defensa del voto”, explicaron quienes han ido a talleres de formación político-electoral e ideología.

Los responsables de este trabajo son los miembros del “Sexto equipo”, que maneja la maquinaria electoral del 1×10 + 5×5 en defensa del voto: Diosdado Cabello; Francisco Ameliach, como secretario ejecutivo; Pedro Infante, William Benavides y Henry Parra. No obstante, en este equipo también trabaja el exrector del CNE, Jorge Rodríguez, como coordinador de Comunicación y Asuntos Electorales, dado su paso por el ente comicial que avaló las “victorias del chavismo” en los últimos 20 años.

En su papel de movilización y preparación, Cabello ha instado a los aliados a prepararse para defender el voto el día de las elecciones presidenciales, con lo cual da a entender que no suspenderán la fecha y que tratarán de cambiar el escenario actual que les es adverso, con una diferencia de 20 puntos a favor de la oposición.

¿Eliminarán la tarjeta de la MUD bajo el argumento de que tenía doble militancia, pese a que en 2020 fue reconocida como válida por el CNE, que le permitió la participación en las regionales?

La secretaria de PPT-judicializado, Ylenia Medina, retomó la tesis contra la MUD, lo cual fue refrendado por Ameliach, pero pese a esta maniobra, González tiene el respaldo de las tarjetas de Unete y MPV para mantenerse como candidato.

El oficialismo tratará de jugarse todas las cartas antes de las elecciones presidenciales, como la acción contra la MUD, la suspensión por un conflicto con Guyana o cualquier otra que inventen en el camino.

“Los sectores de la derecha se están preparando para desconocer los resultados de las elecciones presidenciales. Estás perdido. Si cantan fraude hay que defender la elección del compañero Maduro”, expresó Cabello.

Máquinas en los cuarteles

¿Cómo hará el chavismo la “defensa” del supuesto triunfo de Maduro en las elecciones presidenciales? Antes de responder a esta pregunta, durante la investigación se buscó precisar cómo, cuándo y dónde se intentaría manipular los resultados a favor de Maduro.

La estructura electoral incluye ministerios, entre ellos el de Defensa, institutos, gobernaciones, alcaldías, Pdvsa y las nuevas figuras: los protectores de estados.

“La responsabilidad operativa está municipalizada. La mayoría de las alcaldías y gobernaciones están en manos del PSUV. Los padrinos designados en cada estado controlan los recursos ý direccionan la precampaña electoral”, explicó el coordinador del Movimiento Independiente con María Corina Machado.

Los recursos del Estado están a disposición de los últimos sin control alguno de la Contraloría General y no hay órdenes de que el manejo administrativo sea incluido en el libro de finanzas que, por mandato, deben entregar los comandos de campañas y candidatos al CNE.

Todas las estructuras están conectadas con la Milicia Nacional Bolivariana, componente militar clave para las elecciones presidenciales, pues se ocupará del Plan República en su totalidad y, entre ellas, actuar cuando se cierran las mesas y se certifique quiénes y cuántos no votaron. “A partir de un código, que lleva las iniciales de los apellidos de los testigos del oficialismo, se procederá a votar por los ausentes en aquellos centros en los que no hayan testigos de la oposición”, revelaron fuentes castrenses, que se niegan a la planificación y concreción de un fraude.

A los militares de mayor confianza se les ordenó que, una vez culminado el proceso, trasladen las máquinas a las instalaciones castrenses. Una vez allí se cuantificará cuántos no votaron y entonces reabrirán todo. “El acceso para votar es a través de la contraseña que generaron con la letra del primer nombre y primer apellido, seguido del número de cédula. Es un trabajo de ingeniería electoral muy completo. Van a usar hasta el informe de Interpol que envía al Estado venezolano sobre los venezolanos que han tramitado la residencia y regularización en otro país y no votarán. En el exterior no abrirán centros en determinado sitios, pero ese universo de votantes y datos lo podrán a votar. Simplemente, siendo mayoría, la oposición podría ser arrasada”, expresaron los oficiales.

Una vez que los votos estén “cargados” en el sistema, el CNE procederá a indicar las cifras de votación, es decir, la participación, luego asignará los votos a los candidatos siendo, por supuesto, Maduro el supuesto ganador.

Es a partir de entonces cuando entra en acción el “Plan Tierra Arrasa” de Cabello, alertan militantes del Polo y militares. Ya no sólo dirán que los votos están en las máquinas, en las actas, sino que activarán la presencia de colectivos por todo el país, sobre todo en las capitales de estado con mayor población, como Los Teques, Maracay, Valencia, Barquisimeto, San Cristóbal y Puerto La Cruz, con el propósito de generar miedo y que nadie salga. “Pueden más 5 mil hombres armados que cinco millones sin nada”, refirió un dirigente del PCV. Empero, olvida un hecho: los ciudadanos, incluyendo chavistas, perdieron el temor, están dispuestos a votar y a defender el triunfo de Edmundo González, como se comprueba en los actos, hechos en estados que eran bastión del chavismo, como Sucre, Falcón, Yaracuy, Lara, Barinas, Portuguesa y recientemente Apure y Amazonas.

El candidato de Centrados, Enrique Márquez, descarta una manipulación del sistema electoral, y sostiene que Maduro está perdido, la oposición tiene una diferencia abultada y que 20 ingenieros electorales están evaluando el software comicial para revisar su estado y que no sea alterado: “No veo posibilidad alguna que el gobierno genere, por supuesto si la oposición participa si está presente en los centros de votación si hace su tarea, ninguna posibilidad de que el gobierno pueda manipular los resultados utilizando el sistema de votación actual, es un sistema que ha sido probado”.

A pesar de este argumento, insta a las autoridades a acatar la voluntad popular y emplaza a la FANB a respetar la Constitución, las leyes y que hagan valer la expresión en las elecciones presidenciales a favor de la oposición. “Creo que la Fuerza Armada, su ideología está en la Constitución. La ideología es la patria; la defensa de la soberanía de la patria y el marco de su actuación en la Constitución”, dijo.

Buses llenos, concentraciones vacías

La movilización dependerá del trabajo de los operadores políticos, sustentada en la data del Sistema Nacional de Misiones y Grandes Misiones. Por ejemplo, en Zulia fueron rehabilitadas 50 bases de misiones, con el objetivo de “proteger” y “prestar servicio al pueblo” y arrear hasta los centros de votación. El estado occidental es vital porque allí sufragan 2.574.143 personas, 12,20% del Registro Electoral.

El equipo “5 generaciones de la revolución” tiene la responsabilidad de “articulación y movilización popular”. Es dirigido por Luis Reyes Reyes, como secretario ejecutivo, junto al gobernador José Alejandro Terán, Fernando Soto Rojas, María León, Francisco Javier Arias Cárdenas, María Cristina Iglesias y Yadira Córdoba.

Hasta la semana pasada, el PSUV reportó 35 marchas y cerca de “250 mil personas movilizadas”, algo factible debido al plan y a los recursos asignados a este fin.

Al indagar sobre los movimientos del PSUV, García encontró: “El oficialismo cuenta aún con 1,5 millones de seguidores, que los mueven de un lado a otro para dar la sensación de fortaleza. La planificación está basada en una evaluación previa de donde existen personas con disposición de asistir, sin resistencia, a cualquier acto oficialista y lo más importante que luego de movilizados asistan o estén presentes, es decir leales y convencidos. Muchos viajan pero no participan en la actividad como tal. Cumplen el control riguroso de las listas pero no permanecen en las concentraciones. Lo que, en teoría movilizan, no se ve representado en las concentraciones. La asistencia a las diferentes actividades de los funcionarios deben ser certificadas a través de fotografías grupales y selfies de cada asistente a su coordinador sectorial”.

Buscan a “pioneros del chavismo”

Desde Miraflores promueven, como estrategia adicional, el regreso de la disidencia para impedir que prosiga la merma de electores. Han contactado a los “pioneros” -como llaman a los chavistas originarios en el madurismo- y los asignan a unidades electorales, indicó uno de ellos.

Ya en las diversas instancias electorales están personas que habían cuestionado a Maduro, convencidas bajo el argumento de que está en riesgo la “revolución chavista” y hay que salvarla. Sin embargo, uno de los llamados a este reencuentro, el comandante del 4-F, Yoel Acosta Chirinos, desistió de apoyar a Maduro ante el maltrato recibido en Falcón cuando trató de ingresar al PSUV.

La exgobernadora de Portuguesa, Antonia Muñoz, rechazó el “vuelvan caras” y se ha sumado a los adversarios del gobierno, como los exministros Rodrigo Cabezas, Héctor Navarro y Gustavo Márquez, que acusan a Maduro y a Diosdado Cabello de violar la Constitución y traicionar el legado de Hugo Chávez. Por esta razón, consideran que Maduro y Cabello deben salir del poder.