jueves, 22 febrero 2024
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Rafael Cadenas “nutre la tradición y renueva la literatura”

“Es sabido que nacionalismos, ideologías y credos dividen a los seres humanos”, dijo el poeta larense en la Universidad de Alcalá de Henares, en España, tras recibir de manos de los reyes Felipe VI y Leticia, el Premio Cervantes.

El lunes 24 de abril el orgullo nacional se agrandó en el corazón de los venezolanos, por un evento que marcó un antes y un después en la literatura de este país. Ocurrió en la Universidad de Alcalá de Henares. Ese día los reyes de España, Felipe VI y Leticia, entregaron el Premio Cervantes al poeta Rafael Cadenas. En el presidio también estuvo Miguel Iceta, el ministro de Cultura del gobierno de Pedro Sánchez, quien cumplió con una tarea institucional, al estar presente en un acto que honró el talento y el trabajo creador de un nacido en Barquisimeto en 1930.

A la entrega de este galardón -por ser el más importante de la lengua española- acuden tanto los monarcas como el presidente de turno. Sánchez los dejó con los crespos hechos, seguramente, porque le informaron desde Caracas que Cadenas es un adversario del socialcomunismo vernáculo. Pero estuvo el ministro Iceta, quien destacó que “Cadenas es un hombre de una ética e integridad radicales… Estamos ante una voz comprometida, de una consecuente honestidad, que conoce las palabras exactas para defender al ser humano de los autoritarismos, de la falta de libertades y de la violación de los derechos humanos. Su figura convoca y reúne en sí a un país, a un país disperso por todo el mundo”.

Palabras reveladoras que priorizan el compromiso del poeta de 93 años con los millones de venezolanos sin libertad, a quienes un régimen autoritario les ha violado todos y cada uno de sus derechos. Después de 23 años de socialcomunismo, unos 8 millones de venezolanos excluidos han huido de Venezuela, pero el 24 se congregaron en torno a la figura de Cadenas. Un hombre radical -no en posturas ideológicas-, sino en su ética e integridad. Quien se ha forjado un espacio en el mundo de las letras, y es una figura reconocida como intelectual, académico, ensayista, docente y poeta. Pero también como un hombre comprometido políticamente, valiente, capaz de desafiar peligrosos autoritarismos.

Este es un honor que me sobrepasa. Estar frente a ustedes, majestades, y junto a poetas que siempre he admirado es mucho para quien lee estas palabras, pero debo añadir, con miras a sosegarme un poco, que estoy lleno de España”

El rey Felipe VI se refirió a Rafael Cadenas como “un gran poeta moderno, que no quiere estilo sino honradez, que busca la rectitud, la integralidad en el obrar… Su obra enriquece la lengua, nutre la tradición y renueva la literatura en idioma español… De imágenes, o más bien de percepciones, intuiciones, está hecha su poesía”.

Cadenas, con una fuerza admirable, subió a la cátedra y cumplió con el protocolo en su totalidad. Lo que incluyó leer su discurso, que inició con unas palabras que reflejan su genuina modestia y sencillez: “Este es un honor que me sobrepasa. Estar frente a ustedes, majestades, y junto a poetas que siempre he admirado es mucho para quien lee estas palabras, pero debo añadir, con miras a sosegarme un poco, que estoy lleno de España”.

Palabras introductorias de un discurso breve, pero cargado de sentido, de compromiso y de un pacto profundo con cada uno de sus compatriotas: al ser su voz en un escenario tan importante, como el paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. Reconoció a aquellos que llegaron a Venezuela después de la guerra civil española, y le dieron tanto a Venezuela como educadores en liceos y universidades. “En cuanto a la Universidad Central de Venezuela, fue un período de esplendor”.

Cadenas se mostró muy crítico con los nacionalismos e hizo énfasis en la urgente necesidad de defender la democracia de todo lo que le acecha. “Es sabido que nacionalismos, ideologías y credos dividen a los seres humanos”. Dijo que la educación ha descuidado a la democracia… Esta “ha de interiorizarse, volverse transparente, dar primacía a lo social, aboliendo la pobreza, apoyar la cultura”.

Defendió y abogó por la libertad, para lo cual recurrió a Cervantes, quien habló a través de El Quijote: “La libertad, Sancho, es uno de los dones que a los hombres dieron a los cielos. Con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra y el mar encubre. Por la libertad, así como por la honra se puede y debe la aventura de la vida. Y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a un hombre”. 

Agridulces

Los rectores del CNE no son independientes. Son rehenes y lo prueba el enchufismo, el enroque y los saltos de un cargo a otro: justo donde les sean útiles a este despotismo. Tibisay Lucena pasó de la irreversibilidad electoral a dirigir el minpopo de educación superior. Su deceso le dio paso a Sandra Oblitas hasta aquel ministerio. También del CNE, Tania D’ Amelio dio un brinco sin garrocha hasta una magistratura del TSJ.