jueves, 22 febrero 2024
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¿Qué le daremos al Niño?     

Se acerca el día en el que los católicos celebramos el Día del nacimiento del Niño Jesús. Mi reflexión es qué le daremos al Niño, parafraseando un villancico hermoso, La parranda del sol. Es una época excelente para hacer cosas buenas por los demás, y más en un país en medio de una emergencia humanitaria compleja.

@luisaconpaz

“Qué le daremos al Niño/ que nació en cuna de paja/ Démosle un sol de esperanza y una estrella como almohada”.

Así dice el coro de esa canción navideña tan linda de autor desconocido, La parranda del sol. A mí me sirve de inspiración para estas líneas, en estos días previos al día en el que celebramos el nacimiento del Niño Jesús.

Se suele pedir al Niño muchas cosas, pero también recordemos que al portal llegaron pastores y más tarde, los tres Reyes Magos, llevando presentes al Niño Dios. Me centro en esos presentes, ¿hoy qué le podemos dar al Niño lindo?

Pienso que en un mundo afectado por el cambio climático que está dejando muchas víctimas, ofrecerle a Niño hermanarnos con la creación, ser más franciscanos, recordar a San Francisco de Asís que hablaba de hermano sol y hermana luna y que amaba a los animales como hermanos. Leer la Laudato Si, esa hermosa encíclica del papa Francisco escrita para creyentes y no creyentes, podría ser un buen regalo: disposición para cuidar la casa común. En el caso de los educadores, proponernos tener la educación ambiental como eje de nuestro trabajo educativo. “Nuestro planeta nos necesita/ cuidar el ambiente es de inteligente”.

Otro regalo que podríamos darle al Niño en este mundo con conflictos bélicos y mucha violencia, también dejando víctimas inocentes, porque a la guerra no van los que deciden hacerla, sino los soldados enviados a matar y se mata a gente inocente. Muchos civiles están muriendo, rezar por esos pueblos en guerra y pedir que los que pueden decidir paren esas guerras.

En Venezuela no tenemos conflictos bélicos, pero también mueren muchos hermanos a causa de la delincuencia, de las ejecuciones extrajudiciales. A pesar de que en Venezuela no existe la pena de muerte, además de la violencia directa, la visible, que mata; tenemos también la violencia verbal, que insulta, que hiere. La violencia gestual que amenaza, la violencia en las redes, que descalifica. Y no olvidemos la violencia estructural, que tiene a muchos niños pasando hambre… Entonces trabajar por la paz en este país tiene sentido y es urgente. “La paz se construye / si tú, yo, actuamos/ no como enemigos/ sino como hermanos”.

Hay mucho sufrimiento en este país, y si bien ni usted ni yo somos personas con grandes fortunas, ni decidimos políticas públicas, podemos mitigar esos sufrimientos, podemos sacar sonrisas. Por ejemplo, sonriendo cuando saludamos a la familia, o a los vecinos; podemos decir cosas bonitas a los demás, los piropos son gratis y siempre alegran. “Palabras bonitas traen en su morral/ todos esos niños que van al portal”. Las sonrisas se contagian, y hasta suavizan nuestro tono cuando hablamos.

¿Y qué tal si llevamos al Niño la lista de gente que visitaremos porque está sola, porque hijos y nietos se han ido a otros países buscando futuro? Sería una gran obra de misericordia y daría mucha alegría.

No descartemos tampoco la posibilidad de mitigar el hambre de tantas familias que no tienen ingresos para su mercado. No hablo de llevar hallacas, pero un kilo de algo, un pan, unas galletas, pueden ayudar -aunque sea por un día- a algún niño. Seguro que en la parroquia más cercana a su casa Cáritas tiene algún trabajo y puede usted colaborar con esas acciones.

Recuerde que las buenas acciones favorecen la producción de endorfinas, esas sustancias que produce nuestro organismo que nos dan placer, y ellas se generan en las personas que realizan las buenas acciones, en las que las reciben y en las que son testigos de las mismas. ¡Hasta por eso habría que hacer buenas cosas por los demás!

Y finamente, cante con otros, aunque sea desafinado, la música acerca, ilumina rostros. “Cualquier lata sirve de charrasca” y pidamos al Niño que en la navidad/ traiga de regalo/ solidaridad.

Termino con un par de estrofas que puede cantar con La parranda del sol: “Démosle creyones/ para colorear y después se ponga contigo a pintar// Démosle sonrisas para iluminar/ muchos de los rostros que quieren llorar//