jueves, 13 junio 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Pauta de un buen ser humano frente al cinismo

La pauta peligrosa de Armando.Info muestra la podredumbre del régimen revolucionario, pero sirve para deducir de igual modo, hasta qué punto se encuentra gangrenado el tejido social del país; evidenciado en voces que simple y llanamente han callado.

@OttoJansen

Los venezolanos que vieron el documental A Dangerous Assigment, una pauta peligrosa, realizado por el portal de nuestro país Armando.Info y emitido la semana pasada por la cadena PBS, red de televisión pública de EE UU, en el espacio de investigaciones periodísticas Front Line. Quienes lo han visto, aun cuando muchos han seguido con detenimiento los reportajes sobre las denuncias del caso del empresario colombiano ligado al régimen revolucionario, Alex Saab, allí ventiladas; han debido encontrarse con el relato, imágenes y reflexiones (de manera estelar del periodista Robert Deniz), que trascienden la simple comprensión de la magnitud del caso para hacerse lacerantes en los muchos significados de la Venezuela derruida física, institucional y moralmente en todos sus sectores.

Si bien establece de forma inmediata la altísima factura del trabajo profesional, tanto del documental como lo que son las rigurosas investigaciones, reconocido por innumerables voces calificadas del periodismo venezolano; la temática que va más allá de una labor impecablemente técnica (aportes para el aula universitaria han mencionado), permite revisar el amplio espectro nacional poniendo de premisa la constatación que esa tarea, el compromiso y la labor no es fruto exclusivamente de la pasión por el trabajo (que evidentemente lo existe) sino que se origina desde criterios y principios, de la madera humana de un equipo que por sobre enormes presiones y amenazas asumió el papel -enfrentando las fuerzas del poder autoritario- exigido por los tiempos venezolanos desde hace bastante rato. El empeño de alcanzar avances de civilidad, el logro del ejercicio concreto de los derechos, contribuir con la normalidad a una nación humillada y descompuesta. Un tiempo largo en la que la cobardía, el “hacerse” los locos, las posiciones de plastilina con el pretexto del supuesto juego “civilizado” de la política, por los políticos, ha servido para tenderle la alfombra roja a los corruptos y a los mil y un intereses que como nunca se instaló en las jefaturas de calles, los gobiernos locales, alcaldías, gobernaciones, todo el entramado institucional, universidades, gremios y empresas como espacio de negociados y delitos.

Cuando escuchamos al periodista Roberto Deniz, desde la distancia del lector, sin ninguna noción sobre cómo es detectar datos, comparar y buscar enfoques adecuados. Además de la soledad que implica (aun cuando hayan salido en grupo) la condición del exilio, que igualmente él menciona. Al contemplar cómo responde las inquietudes de quien le inquiere en el audiovisual, modulando las respuestas ante las cámaras con ese sonido familiar que delata las cuantas veces él mismo llegó a hacerse esas preguntas. Resalta la autenticidad, la humildad no susceptible de la compra por los espejismos típicos de la faramarallería, el vedetismo, la postura de moda; esa “viveza criolla” que relativiza todo. Presencia de la decencia que es indiferente a la prepotencia sutil o la falsa modestia, en muchos desde la inconciencia pero en definitiva atroz cuando sirve para banalizar la gravedad social, reforzar el egoísmo y la vanidad que vemos en tantos personajes de nuestros entornos venezolanos con disimulada, y otras no tanto, indiferencia a la ética, solidaridad y justicia.

La guía de hacer ciudadanía

La pauta peligrosa de Armando.Info nos muestra la podredumbre del régimen revolucionario, pero nos sirve para deducir de igual modo, hasta qué punto se encuentra gangrenado y enfermo todo el tejido social del país; evidenciado en las voces (empresarios, periodistas, políticos, editores, académicos, jueces, técnicos militares, radiodifusores y un largo etcétera) que por sus beneficios particulares o grupales simple y llanamente han callado o expresamente han convalidado. En lo personal es complicado, manifiesta el licenciado Deniz en el documental. No todos asumimos los compromisos de la misma manera, pensamos, y eso ciertamente es respetable, sin embargo lo impactante es el núcleo de la responsabilidad (dice Roberto Deniz: “A lo mejor la justicia no hizo su trabajo, pero el periodismo y Armando.Info hicieron lo que correspondía hacer”. De la entrevista en el portal LGA), provocadora de la reflexión que Venezuela cambiara en la medida que sus habitantes, sin excepción, asuman con todas las consecuencias la verdad y obligación de respeto y cumplimiento de los derechos, deberes y principios. En la medida que todos asumamos con integridad la profesión que nos ocupa. En ese sentido, los reportajes de investigación del periodismo venezolano y particularmente este del equipo de Armando.Info, constituye no solo una clase magistral para los periodistas y comunicadores, sino que también se convierte en una formidable guía ciudadana para un país que pretende salir del fango y rescatar su dignidad, leyes e institucionalidad.

Trocitos… El tiempo venidero ha de permitir se establezca hasta qué punto el estado Bolívar fue el primer gran laboratorio de la corrupción para la dirigencia del chavismo. Esos movimientos que vemos en la investigación que comenzó con el programa del CLAP a nivel nacional, documentados en todos los detalles por Armando.Info, pueden resultar variaciones de lo que en Bolívar se realizó y que fue expuesto a la opinión pública en trabajos de Correo del Caroní. No en balde la historia de medidas judiciales contra David Natera, los allanamientos y hostigamientos a los comunicadores sociales y el pretendido aislamiento al periódico de tirios y troyanos. Es consecuencia para los periodistas que, como lo expresara Ryszard Kapuscinski, parafraseado por nosotros con el título de la presente columna, son sobre todo buenas personas enfrentadas al cinismo.