jueves, 22 febrero 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Para empezar bien el año escolar  

Ya pronto comienza el nuevo año escolar y seguimos en medio de una emergencia humanitaria compleja. Seguimos con problemas de todo tipo, pero los educadores que perseveran pueden prepararse para tener un buen comienzo, prevenir lo que se pueda prevenir, cambiar lo que haya que cambiar, y generar alianzas en favor de los NNA.

@Luisaconpaz

El año escolar pasado no fue fácil, este año no lo será tampoco, pero podemos los educadores y los equipos directivos tomar medidas para que se pueda comenzar con algunas previsiones, a sabiendas que hay aristas que no son competencia de los educadores sino del Estado.

En primer lugar se esperaría que las escuelas públicas a donde acude el 86% de la población en edad escolar, hayan sido arregladas en vacaciones pues el ambiente también educa o des-educa. También se espera que los servicios públicos, sobre todo el agua, se pueda garantizar a los planteles y a las comunidades, pues sin agua es difícil tener escuelas funcionando.

Los equipos directivos darían una buena sorpresa al personal si le hacen un recibimiento cordial, demostrando alegría por verles de nuevo, preguntando a todos por su salud, por sus familias, escuchando cómo están y, ese mismo recibimiento de acompañamiento psicoafectivo, deben dar los educadores a sus alumnos. Sería un complemento bonito poner carteleras con mensajes con buenos deseos y avisando que las clases comenzarán pronto. Ojalá que en las escuelas públicas se hable de clases 5 días a la semana y no se mantenga esa semana de dos días. Registrar los problemas reales, no disfrazarlos: qué oportunidades ven en el año que comienza, qué amenazas, con cuántos docentes se cuenta…

Los educadores deben recoger los aprendizajes del año escolar pasado: qué salió bien que se puede repetir o mantener, qué debe eliminarse, qué hay que añadir. Y esas mismas preguntas serían extraordinario que se hicieran a los alumnos, tanto a los pequeños como a los jóvenes y adolescentes: si ellos fueran los directivos, ¿qué harían? Preguntarles qué esperan de este año escolar, qué les gustaría tratar en clase… Escucharles, partir de sus intereses.

Volvamos a ese “primer consejo de maestros”: qué previsiones hacer para crear un ambiente seguro, cordial, prevenir todo tipo de violencia, el acoso escolar. Recordar que ese es un tema del cual hay que hablar. Los primeros días de clase hay que hacer los acuerdos de convivencia, -que se construye con los alumnos, no es una lista de qué si y qué no que haga el equipo directivo-. Recordar deberes y derechos contemplados en la Lopnna, recordar los educadores que la disciplina debe ser para formar, que el buen trato es un derecho…

Un ejercicio bonito con los alumnos puede ser elaborar un escrito como si estuvieran terminando el año escolar, ¿cómo les gustaría que fueran los resultados?

Tomar en serio en el plan anual la educación ambiental, obligatoria en todos los niveles y modalidades según el artículo 107 de la CRBV, pero poco trabajada. Pensar en actividades con los alumnos para mejorar los jardines, y sería hermoso que los primeros días se hiciera alguna actividad alrededor del plantel, saludando a la comunidad, recordando a los choferes deben reducir la velocidad, que hay que cuidar a los NNA que van a la escuela, proponer la conformación de las brigadas escolares para el tránsito…

Preparar una amena reunión con padres y representantes, en la que prive la mano extendida y no se use el dedo acusador, trabajar con ellos también una especie de “acuerdos de convivencia” entre escuela y familia pues ella siempre debe jugar del mismo lado de la cancha. Qué espera la escuela de ellos y qué pueden esperar las familias de la escuela, hablar de problemas comunes que pueden enfrentar, aunque no sea de manera inmediata… Esta es una alianza muy necesaria.

Y una tarea que no sabemos cómo se puede abordar, es cómo recuperar a todos esos NNA que están excluidos de las aulas, son muchos los que faltan. Hay que llamarles, decirles que se les espera.

También hay que pensar qué alianzas se pueden hacer en la comunidad, con los medios de comunicación, con las iglesias, con organizaciones civiles, con empresarios, pequeños, medianos y grandes para salvar la educación, seguro que muchos querrán ayudar porque la educación es un derecho y según el artículo 103 de la CRBV esta debe ser integral y de calidad.

Finalmente, el artículo citado también dice que el Estado invertirá los recursos necesarios para garantizar ese derecho y esperamos que entonces este año el Estado busque y consiga recursos para aumentar el salario a los docentes, deben saber que los salarios de los educadores venezolanos son los más bajos de toda América Latina, incluso por debajo de Haití -173 dólares- y Cuba -124 dólares- ¿Y en Venezuela?

Ningún país sale de una crisis sin una buena educación, que cada quien aporte lo que le corresponda y que tengamos un buen año escolar por el bien de esos NNA y por el bien del país.