domingo, 14 julio 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Otro 28 para equivocarse

Resulta tan alarmante e incomprensible que estos grupos cuenten con seguidores, militantes y electores, allí donde hicieron tanto daño. Pero la mente humana sigue siendo un enigma y la razón choca contra los muros donde se refugia lo inexplicable.

El 28 de mayo se demostrará que los pueblos sí se equivocan. Ocurrirá en España, pues habrá elecciones municipales, pero tendremos el lente colocado en el País Vasco, donde Bildu va tras los votos de sus habitantes para lograr el triunfo de 44 etarras, siete de ellos con las manos manchadas de sangre. Desde mi erial informativo trato de entender la complejidad de esta situación, y confieso que no es nada sencillo. Pues me veo en el trance de procesar algo que pasa en la Venezuela socialcomunista de estos últimos 24 años, pero que me resulta inadmisible en un país civilizado de Europa.

Ser un país civilizado significa que más allá de la catadura de sus gobernantes existe libertad de expresión al no sufrir esa perversión extrema de las dictaduras tercermundistas, conocida como hegemonía comunicacional. De tal manera, que hasta el español más desinformado sabe quiénes son tipos como: Baltazar Garzón, Rodríguez Zapatero, Pablo Iglesias, J.C. Monedero, Echenique, Errejón, entre muchos otros. Lo que se acentúa en lo regional por los nacionalismos exaltados de las autonomías catalanas y vascas.

En el País Vasco hasta las piedras saben de Bildu, de su carácter proetarra, de su condición de banda y de su talibanismo. Conocen a sus miembros tanto en su faceta criminal como terroristas que ponían bombas, secuestraban, extorsionaban y mataban, como en su papel de “hombres de paz” con un plan para aterrajarse en las instituciones del Estado y una vez allí implosionarlas. Nada de aquello es secreto, porque los medios libres han sido inundados por una copiosa información, y los columnistas no han dejado de escribir sobre el tema.

Nadie va a ciegas a estas elecciones. Pero también es cierto, que si estos Bildu etarras tienen la estructura, la organización y la fuerza para participar en unas elecciones es porque cuentan con el apoyo de la gente del País Vasco. Aúnesele que tienen tiempo jugando en comandita y a plena luz del día con el PSOE y con el presidente de España, quien no ha dudado en apoyarse en Otegi para gobernar. Mayor blanqueamiento de un pasado terrorista ni en la mejor lavandería del mundo mundial. Por eso pienso desde mi trinchera sudaca, que cada voto a favor de Bildu es un triunfo, aunque pierdan.

La única ceguera posible es la propia de los fanatismos, que genera incondicionalidades y solidaridades automáticas, y de esas parece haber bastante entre los españoles en general y los vascos en particular. Todo el que tenga memoria y edad suficiente recuerda la ola de crímenes que ETA perpetró en aquel país. El miedo frente a la incertidumbre por la explosión de una bomba era lugar común. Por eso resulta tan alarmante e incomprensible que estos grupos cuenten con seguidores, militantes y electores, allí donde hicieron tanto daño. Pero la mente humana sigue siendo un enigma y la razón choca contra los muros donde se refugia lo inexplicable.

Fueron miles los heridos y muertos en aquella pelea desigual entre una banda que se valía de la clandestinidad, con redes de informantes entre los propios habitantes, con armas de guerra y el apoyo de sus iguales tanto dentro como fuera de España. Tenían todas las ventajas para ganar esta guerra asimétrica, pero fueron derrotados por la institución armada española. Mataron a muchos y dejaron un gran número de víctimas, que no han bajado la voz frente a lo que ocurre con sus verdugos, que no han pedido perdón. Hoy con mayor peso y presencia en la escena político-partidista de aquella monarquía parlamentaria, gobernada por el socialista Pedro Sánchez, aliado y defensor de Bildu y Otegi.

Bildu es el brazo político de ETA. Bildu es ETA y no ha renunciado al poder y menos ahora que el presidente español se apoya en esta organización para gobernar. De suyo, políticamente, está más fuerte que nunca y ocupa el segundo lugar en el País Vasco. Desde esta envidiable posición ETA busca más poder. Su mira la tiene puesta en el palacio de Ajuria-Enea, sede de la presidencia, con Arnaldo Otegi como lehendakari.

Deseo equivocarme porque es bueno para España. Y termino con las palabras del escritor vasco Fernando Savater, en otro momento de electoral: “Votemos sin miedo… los únicos valientes en este país no son los que ayer mataron y hoy nos perdonan la vida, sino los que a pesar de todas las amenazas han arriesgado la suya sin matar a nadie. Y votemos con sensatez…”

Agridulces

Lilys Osuna -la sustituta de Ernesto Paraqueima- tiene lo suyo. Por eso amenazó con cárcel a un chatarrero de carrucha. Tendrá que poner presa a la élite dominante, que ha vendido al por mayor todo lo que ha chatarreado desde su posición de poder. De las empresas básicas sacaron toneladas y toneladas de ¿chatarra?