sábado, 20 julio 2024
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Los presos políticos olvidados

Estas líneas son para exigirle a la dirigencia democrática, independientemente de sus actuales aspiraciones personales, políticas o partidistas, que dediquen parte importante de su tiempo a este tema.

Desde hace ya algún tiempo el tema de los presos políticos pareciera haber salido del escenario de la vida nacional. Me refiero tanto a los presos civiles como a los militares. En total son cerca de trescientos compatriotas privados de libertad, incluidos los que sin procesos judiciales están detenidos o retenidos en las instalaciones militares del país. Estas líneas son para exigirle a la dirigencia democrática, independientemente de sus actuales aspiraciones personales, políticas o partidistas, que dediquen parte importante de su tiempo a este tema. Lo han olvidado dejando a ese importante sector de la vida nacional huérfano y bastante abandonado.

Sabemos que la gravedad de la situación actual y la variedad de asuntos importantes que atender, también obliga a luchar en distintos frentes. Con un régimen que destruye progresivamente al país es absurdo limitarnos a lo electoral, bien sea a las primarias de octubre o a las presidenciales de diciembre del próximo año. Sin descuidarlas.

Acabo de recibir la triste noticia de la muerte de mi cuñado, Heraclio Montiel Borjas, esposo de mi hermana Estela Álvarez Paz de Montiel. Excelente  esposo, padre, abuelo y hasta bisabuelo, gran amigo y solidario siempre en todas las cosas de la vida. Creo que ya tenían unos cincuenta y seis años de casados.

Heraclio estuvo internado en Cuidados Intensivos en Caracas cerca de dos meses y medio y luego en Maracaibo hasta el día de este domingo 30 de abril. Murió a eso de las diez de la mañana. Estoy organizando mi presencia allá. Buena parte de la familia está ausente. Para todos ellos un fuerte abrazo de solidaridad. Para mí era otro hermano. La vida va señalando caminos irreversibles, pero tenemos la seguridad de que ahora está en manos de Dios Nuestro Señor, en el cielo. Desde allí continuará su labor protectora para con quienes seguimos batallando en esta tierra.

Me despido de esta semana. Seguiremos hablando.

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