jueves, 22 febrero 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Festín de Baltazar

No ha tenido tiempo suficiente para acomodarse en la silla presidencial el nuevo inquilino de la Oficina Oval y se dio inicio a las actividades de todos los extremistas resentidos deambuladores que en todos los sectores de la vida se ocupan solo de desordenar y crear caos. | Foto cortesía

Cuando el gato se ausenta, bailan los ratones.

Ya se comienzan a asomar los atrevimientos de los alborotadores mundiales y enemigos de los norteamericanos. No ha tenido tiempo suficiente para acomodarse en la silla presidencial el nuevo inquilino de la Oficina Oval y se dio inicio a las actividades de todos los extremistas resentidos deambuladores que en todos los sectores de la vida se ocupan solo de desordenar y crear caos.

Quizás algunos consideren normal que los chinos y norcoreanos hayan declarado en forma desafiante contra Estados Unidos.

Quizás a otros les parezca común el atropello a la expresidente de los bolivianos.

Quizás un número indeterminado piense que la libertad reciente del expresidente brasileño sea consecuencia de una justicia limpia y bien aplicada.

Quizás muchos pensarán que el Tribunal de la Comunidad de Estados de África Occidental que niega la extradición del colombiano preso por delitos que el mundo presiente como ocurridos, es porque se protegen sus derechos de ser una suerte de delincuente de cuello blanco.

Cada quien tiene el privilegio de reflexionar y sacar sus propias conclusiones mediante el proceso mental de su preferencia, pero si no estuviera sentado en la Casa Blanca un personaje con temblequera mental las acciones temerarias narradas serían menos soslayadas.

Los hechos mencionados sucedidos en diferentes lugares y analizados aisladamente no parecen tener significado más allá del sitio geográfico particular, no obstante mediante interpretación elástica y pensamiento libre de coacción, suficientemente independiente y sin compromisos con nadie, se puede llegar a un resultado aparentemente tan descabellado.

Apartando las especulaciones de cualquier género, los actos de gobierno positivos realizados por el novato presidencial son extensión de los iniciados por su antecesor; y los negativos novedosos lejos de ser sensatos son criticados ampliamente por políticos y funcionarios oficiales a lo largo y ancho de esa federación; igualmente por setenta y cuatro millones de votantes que no lo querían para nada, por motivos presumidos que actualmente se están manifestando a diario. Al señor se le nota que sería inútil inclusive como presidente de un condominio no muy numeroso.

Eso de llamar asesino públicamente a otro que funge como su par demuestra la talla y capacidad para gobernar. Para este momento ya son demasiadas actuaciones criticables y desajustadas; qué quedará para los próximos cuatro años.

Sin duda fue impuesto a través de manipulaciones de estado, judiciales y convenientes a la imagen y público prestigio internacional de un país serio, respetuoso de las instituciones, siendo la democracia más rancia del planeta.

Aquellos ilusos pobladores de distintas regiones, tanto nacionales como internacionales, que sintieron un fresquito por el espurio éxito electoral del representante de una corriente política supuestamente más adecuada y eficaz para una reorganización mundial, podrán experimentar los ímpetus de las fuerzas negativas de toda clase que no cejarán en subvertir todo tipo de sistema político, jurídico, tecnológico, económico, financiero, social, religioso, y termine usted lector la lista, que se oponga a las desviaciones que son la bandera de lucha de una aparente agresión a derechos que pareciera solo tienen los hipotéticos afectados que ellos mismos señalan como tales.

Ciertamente, el panorama vislumbrado desde este año pandémico se puede equiparar al tiempo en el jefe del actual presidente metía las pezuñas, pero con la sonrisita de yo no fui.

¡Más noticias!