viernes, 23 febrero 2024
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Ciudadanos indefensos

No olvidemos la indefensión de los ciudadanos que viven en zonas como la Cota 905 o La Vega, en Caracas, que deben esconderse en sus casas por el problema de los intercambios de balas entre bandas y también por los operativos.

@luisaconpaz

“No la vamos a poder entrevistar hoy, profe, la emisora está fuera del aire porque robaron unos cables”, me informó Adriana, periodista de la emisora de Fe y Alegría de Ciudad Guayana. Y me quedé pensando que el problema no era mi entrevista, sino que, al ser una emisora educativa, se quedaban miles de niños y niñas sin sus clases por radio. Y eso sí es un gran problema: niños y niñas, de educación inicial y de primaria, sin educación. No es primera vez que sucede ni es la única.

Se produce un robo, se formula la denuncia correspondiente, pero, a decir verdad, sin mucha fe en que se resuelva el caso y se recupere lo robado. Crece la sensación no sólo de inseguridad, sino también de orfandad, de indefensión de los ciudadanos. No es sólo la pandemia, no es sólo la hiperinflación: los venezolanos también estamos en estado de vulnerabilidad frente a nuestros derechos fundamentales.

Daremos un recorrido breve a casos cercanos. Usted agregue los que conoce.

Terminemos el tema de las emisoras educativas de Fe y Alegría afectadas por los robos en estos últimos meses, también la de El Tigre fue robada. Agreguemos las que tienen problemas para operar por causa de la electricidad, que, si bien no tiene que ver con delincuencia, sí tiene relación con la orfandad del ciudadano, como sucede con la de Tumeremo y la de Ciudad Bolívar. Y como ya dijimos para Ciudad Guayana, una radio educativa fuera del aire, supone miles de niños que se quedarán sin el programa “La escuela en la radio”, la estrategia por la cual Fe y Alegría está educando a distancia en muchos municipios del país. Afectado pues el derecho a la educación.

Sigamos con el tema educativo: escuelas de Fe y Alegría robadas en este año escolar. Pasemos revista: zona Miranda 2, zona Zulia 1, zona Andes 4, más la oficina de coordinación en Mérida; en oriente, 6 más la oficina de coordinación; zona central 2; en frontera, 1; 4 en la zona Guayana; 1 en la zona frontera, y en la zona Caracas 4. Total: 22. Y robar una escuela, en la ubicación que sea, no es afectar al dueño o al responsable del plantel, se afecta a todos sus beneficiaros: los niños, niñas, adolescentes, las familias de la comunidad, pues las escuelas, y hablo sobre todo por las de Fe y Alegría, suelen ofrecer otros servicios a los representantes y vecinos, así que el daño es a toda la comunidad. También aquí hay que recordar que se vulneran derechos de NNA, que según nuestra legislación, son Prioridad Absoluta (artículo 70 CRBV y Art.7 Lopnna) Las escuelas son protección para esta población, y claro, sobadas, suponen estudiantes sin protección, pues el Derecho a la Educación (Art.103 y 104 de la CRBV) se verá afectado.

En cuanto a la salud de NNA, el jueves 1 de julio, unos 12 jóvenes venezolanos, acompañados por Prepara Familia, Cecodap, Acción solidaria y la Redhna, denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, la suspensión de tratamientos médicos y trasplantes. En informaciones difundidas por la Redhna, y por radio Fe y Alegría Noticias, entre otros, los jóvenes expusieron este miércoles el impacto de la suspensión del programa de órganos de trasplantes de médula ósea en Venezuela. En la audiencia con la CIDH, expresaron “la desesperación de vivir con una condición de salud crítica, crisis hospitalaria, la angustia de sus familiares, la imposibilidad de tener esperanza de vida al recibir un trasplante de órgano” (www.radiofeyalegrianoticias.com) Hay que añadir que desde su suspensión se dejaron de hacer aproximadamente 960 trasplantes, de los cuales el 10% corresponden a pacientes del JM de los Ríos- Hay que decir también que hay niños que han muerto esperando esos trasplantes, en edades que son para jugar, soñar estudiar, pero no para morir. ¡Mayor indefensión que esta está difícil!

El mes pasado, la parroquia católica Jesús de Nazaret, ubicada en La Carucieña, al oeste de Barquisimeto, en una urbanización de INAVI, fue robada. No sólo unos equipos de aire acondicionado, sino también se robaron las medicinas de la botica comunitaria, que, como se puede suponer, servían de ayuda a todos los vecinos de la comunidad. Recordemos que la Constitución, en su artículo 55, establece que “toda persona tiene derecho a la protección por parte del Estado, a través de los órganos de seguridad ciudadana regulados por la ley, frente a situaciones que constituyan amenaza, vulnerabilidad o riesgo para la integridad física de las personas, sus propiedades, el disfrute de sus derechos y el cumplimiento de sus deberes”. Agreguemos, que, en el caso de la parroquia a la cual nos hemos referido, es muy activa, tiene una relación estrecha con su entorno. Su párroco, Raúl Herrera sj, de paso, conocido defensor de DD HH, estaba indignado y con razón.

No olvidemos la indefensión de los ciudadanos que viven en zonas como la Cota 905 o La Vega, en Caracas, que deben esconderse en sus casas por el problema de los intercambios de balas entre bandas y también por los operativos.

Así podíamos seguir pasando revista de la indefensión de los ciudadanos en este país, no nos afecta sólo el COVID, sin plan conocido de vacunación, no nos afecta solo la hiperinflación, y la falta de combustible, la violencia delincuencial y la desprotección en salud para NNA, son solo ejemplos de esa indefensión.

Y ahora unos consejos: no nos quedemos como si fuera “normal” lo que pasa. En la Carucieña, el domingo después del robo, feligreses, con su párroco a la cabeza, salieron a protestar frente al módulo de la policía; Prepara Familia y Cecodap han denunciado la suspensión de los trasplantes para los niños del JM de Los Ríos; ha habido casos de intentos de robos en escuelas que se han abortado porque los vecinos se mueven y hacen huir a los ladrones… Hay que organizarse y expresar que se tienen derechos, que los ciudadanos merecemos protección.