El líder del chavismo aprobó una serie de medidas para garantizar unas “navidades felices”, con múltiples promesas ya conocidas para la población y que, en su momento, se cumplieron de manera deficiente.

TalCual

El mandatario Nicolás Maduro adelantó este miércoles 14 de octubre, que evalúa la posible apertura de todos los sectores económicos y comerciales de cara al final de año, para que las empresas paradas puedan aprovechar la época navideña para retomar sus actividades.

Este plan incluiría a todos los sectores que no se incluyen en el mecanismo ‘7+7’ que funciona actualmente, como las licorerías, jugueterías, mueblerías, florerías, entre otros. La apertura estaría sometida a medidas de bioseguridad y franjas horarias de funcionamiento.

“Estoy estudiando con los especialistas un plan especial para el período de noviembre y diciembre, para la economía, el comercio y la familia. Planteamos autorizar, en su momento, una flexibilización general vigilada en la que puedan participar todos los sectores, cumpliendo con las normas de bioseguridad con franjas horarias específicas”, indicó.

En este contexto, el líder del chavismo aprobó una serie de medidas para garantizar unas “navidades felices”, con múltiples promesas ya conocidas para la población y que, en su momento, se cumplieron de manera deficiente. Entre ellas, destacan el ofrecimiento de perniles y combos de hallacas mediante los Consejos Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), así como juguetes “para todos los niños del país”.

Un “combo hallaquero a precios justos” será incluido en las cajas de los CLAP para diciembre, aunque el gobernante no especificó los productos que incluiría. También aseguró que lo haría llegar a los venezolanos mediante los “sistemas de distribución” del país, pero tampoco ofreció detalles al respecto.

De acuerdo con el ministro de Agricultura Productiva y Tierras, Wilmar Castro Soteldo, también se distribuirán 27.000 millones de toneladas, casualmente el doble exacto de la cantidad ofrecida por el oficialismo el año pasado, cuando Maduro prometió 13.500 toneladas y las críticas no tardaron en llegar, debido a porciones minúsculas de apenas poco más de 3 kilos para algunas familias, o piezas que debían compartir entre varios hogares.

Con respecto a los tradicionales estrenos y regalos, Maduro detalló que el oficialismo establecerá alianzas con industrias y grandes distribuidoras textil, de calzado y de juguetes. En cuanto a estos últimos, también se aprobaron recursos para la compra de 10 millones de juguetes, que serán integrados a los CLAP, además de medidas para estimular la producción nacional y un régimen especial de importación hasta febrero de 2021, con beneficios de exoneración de aranceles.

En su conjunto de medidas, Maduro también dio luz verde a la apertura de los espacios turísticos a partir del 1ro de diciembre, después de que parte del sector advirtiera un inminente colapso ante la paralización total de sus actividades durante más de siete meses. De igual forma, autorizó el despliegue de ferias navideñas en todas las entidades del país, solo en sitios abiertos y respetando los protocolos establecidos.

Para Maduro, el cierre de año comprenderá una suerte de recuperación económica, por lo que también aseveró que apoyaría a las pequeñas y medianas empresas (pymes) con créditos para que regresen a la actividad comercial. “Vamos a incorporar una cartera única de microcréditos para las pymes, para su incorporación inmediata en navidad. Las empresas cerradas durante tanto tiempo necesitan capital para reiniciar sus actividades”, destacó.

Una reapertura peligrosa

El oficialismo presenta números esperanzadores con respecto a la COVID-19. No solo aseveran que la curva de contagios está aplanada y que la pandemia está controlada, sino que presumen un altísimo número de pacientes recuperados que incluso excede la cantidad diaria de infecciones, por lo que todos los días disminuye la cantidad de pacientes con la enfermedad activa.

Esto genera un panorama, en teoría, ideal para que se reanuden progresivamente las actividades comerciales y se incremente el roce social de la población, siempre y cuando se respeten los protocolos de bioseguridad y distanciamiento.

Sin embargo, este panorama soñado podría diferir con la realidad del país, pues fuentes no oficiales indican que los números son completamente distintos. La Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales (Acfiman) advierte que, según sus cálculos, Venezuela debería registrar diariamente unos 7.000 casos; y de acuerdo con sus proyecciones, este número debería alcanzar los 14.000 para diciembre, cuando el oficialismo pretende hacer su apertura.