sábado, 24 febrero 2024
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Se hunde Jumbo, el restaurante flotante que zarpó de Hong Kong

Ningún miembro de la tripulación resultó herido. La gran profundidad de las aguas de la zona, de más de mil metros, dificulta las posibles tareas de recuperación.

El famoso restaurante flotante Jumbo, una de las atracciones turísticas de Hong Kong, se hundió el pasado domingo en el mar de China Meridional solo unos días después de zarpar de la que había sido su ubicación durante décadas. Así lo recogió en las últimas horas el diario local South China Morning Post.

El barco, remolcado por otros buques, abandonó Hong Kong la semana pasada rumbo a una nueva ubicación que no fue desvelada.

La empresa operadora de la embarcación-restaurante Aberdeen Restaurant Enterprises explicó en un comunicado citado por el medio que, al cruzar las aguas cercanas a las islas Paracelso, Jumbo y los barcos que la remolcaban se toparon con “condiciones meteorológicas adversas” que provocaron que el agua entrase en el casco.

El buque volcó “a pesar de los esfuerzos de la empresa responsable de su transporte para rescatarlo”, aseveró el comunicado.

Ningún miembro de la tripulación resultó herido, según el diario.

La empresa indicó que la gran profundidad de las aguas de la zona, de más de mil metros, dificulta las posibles tareas de recuperación del barco.

El restaurante tenía capacidad para 2.300 comensales. Era una de las señas de identidad del área de Aberdeen, en la costa sur de la isla de Hong Kong.

Costoso mantenimiento

Su construcción en los años 70 costó 32 millones de dólares de Hong Kong (al cambio actual, unos 4,1 millones de dólares). Sin embargo, llevaba cerrado desde 2020, cuando la pandemia de COVID-19 y las restricciones afectaron gravemente al sector turístico de la excolonia británica.

La empresa operadora anunció en mayo que trasladaría el barco fuera de Hong Kong, ante la imposibilidad de costear su mantenimiento con arreglo a las regulaciones del territorio.

Tanto la región autónoma de Hong Kong como China continental han mantenido estrictas medidas de prevención en las fronteras. Han estado cerradas al turismo durante 2 años.

Pese a que desde mayo Hong Kong acepta la entrada de turistas internacionales, estos todavía deben permanecer durante al menos 7 días en una cuarentena costeada por ellos mismos en hoteles habilitados para ello.