miércoles, 17 abril 2024
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¿Quién ordenó la muerte de Ronald Ojeda?

Según las pericias, los sujetos le habrían dado muerte a Ojeda prontamente tras ser plagiado. La data de muerte podría ser entre 7 y 10 días. Un modus operandi “atípico”.

Enterrado a 1,40 metros de profundidad, bajo una estructura de cemento y dentro de una maleta. Así fue hallado el cuerpo del exmilitar venezolano, Ronald Ojeda, en una toma de Maipú, luego de nueve días desde que se registrara su secuestro en su departamento, en la comuna de Independencia. Ahora la pregunta que surge es, ¿quién ordenó la muerte de Ronald Ojeda?

El Mercurio de Chile reseñó que ese mismo día, el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH) de la Fiscalía, informó sobre la captura de un menor de 17 años, de nacionalidad venezolana, que estaría vinculado directamente con el crimen. Tras su formalización quedó con internación provisoria.

Inicialmente había otros dos sospechosos que estaban con orden de captura, sin embargo, el avance de las diligencias arrojaron que serían al menos siete sujetos los que participaron del secuestro con homicidio, cumpliendo distintos roles. Todos estarían vinculados a una célula del Tren de Aragua.

¿Quién ordenó su muerte?

El adolescente apresado tenía la misión de dar cobertura al entorno donde se concretaría el secuestro. Esa noche estaba al interior de un auto, junto a otro sujeto. Primero fumaron marihuana y esperaron hasta las 3:00 horas, cuando otros delincuentes hicieron su parte en la historia. Vestidos con el uniforme de funcionarios de la PDI, entraron al edificio, sacaron a la víctima, lo trasladaron en un vehículo hasta cierto punto, para luego cambiarlo de carro y finalmente llevarlo a la toma de Maipú.

Según las pericias, los sujetos le habrían dado muerte a Ojeda prontamente tras ser plagiado. La data de muerte podría ser entre 7 y 10 días. Un modus operandi “atípico”.

Modus operandi “atípico”

El fiscal nacional, Ángel Valencia, abordó las particularidades del modus operandi de los secuestradores y homicidas. “Sí es atípico y sí llama la atención el nivel de logística empleado al inicio para este secuestro en particular. También tenemos que recordar que no era un ciudadano común y corriente. Era un ex militar y es posible que eso haya estado en las cabezas de las personas que planearon el secuestro”, dijo a Tele13 Radio.

Son varias las dudas que circulan en torno a las razones por las que el crimen involucró un montaje, con delincuentes vestidos de policías. La primera es el grado de conocimiento que tenían del lugar desde donde debían secuestrarlo. También el hecho de que le hubieran dado muerte sin dispararle. No querían dejar huellas.

Un informe de la PDI apuntó al análisis de las cámaras de seguridad del sitio del suceso -el domicilio de la víctima-, que permitió establecer “la utilización de información privilegiada para hacer ingreso de manera expedita a la vivienda del afectado. Los ascensores no se encontraban a la vista desde el sector del hall. No existían dudas ni búsqueda al momento de dirigirse al departamento de la víctima”.

El documento también identifica a terceras personas como sospechosas de haber entregado información sobre la vivienda y el entorno de Ojeda, porque días antes del delito, estuvieron recorriendo el edificio, “a modo de inspección, y sin motivo”. Poco tiempo pasó desde que raptaron a la víctima y le dieron muerte.

Pero la forma en que lo hicieron no deja de resultar, al menos, distinta a lo que usualmente se conoce. El cuerpo no presentó impactos de bala, aparentemente para que no se pudiera seguir alguna pista por los casquillos, sino que se estableció que murió por asfixia mecánica posicional.

Ahora se investiga si su deceso estuvo relacionado con una golpiza previa, ya que las lesiones que presenta el cuerpo abren la posibilidad que pudieran subirse sobre él, presionándolo contra el suelo.

La gran duda: móvil del crimen

Son varias las teorías que han surgido en torno al crimen del ex militar venezolano. Una de las principales apunta a que fue debido a que era opositor al régimen del Nicolás Maduro y estaba en calidad de refugiado político en Chile desde fines del año pasado. Por eso no se descartó que hubiera detrás una operación de inteligencia para capturarlo.

El pasado 27 de febrero, a seis días del secuestro, la ministra de Interior, Carolina Tohá, fue consultada en Tele13 Radio por la posibilidad de que hubiera incursión de agentes extranjeros en el territorio chileno. “Sería gravísimo, sin precedentes. En el transcurso de este tiempo en que varias veces se ha dicho, informalmente, por distintos actores que cosas como estas han sucedido, la verdad es que a la hora de mirar, no han sucedido (…) Sería una situación sin precedentes, de la mayor gravedad, inaudita respecto a lo que son las relaciones entre los países latinoamericanos. Lo tomaríamos como que estamos en otra situación… ciertamente sería un acto agresivo”.

Fallas de Inteligencia

Para Pilar Lizana, investigadora de AthenaLab, también resulta grave que la ministra del Interior tuviera dudas sobre eso. Ella debería ser la persona más informada por parte de la Inteligencia de Chile. “Eso viene a demostrar lo que ha sido el debate, las fallas que ha tenido la Inteligencia”.

Lo anterior, explica la experta, sumado a que Ojeda, al estar en calidad de refugiado y con sus antecedentes como opositor a Maduro, debió ser declarado sujeto de interés. Es decir, que existiera desde el primer momento un flujo de información sobre sus actividades y permanencia en el país.

Lizana comenta que todo sigue abierto en ese sentido. “El régimen de Maduro está afianzado a Rusia, que se asocia a Irán, es decir, asociado a países que tienen este tipo de comportamientos. Sabemos que Rusia es capaz de ir a buscar a un opositor en otro país y matarlo. Hay que recordar que envenenaron a un opositor en Londres”, dice en referencia a Alexander Litvinenko, quien murió en 2006. La lista también incluye a Alexei Navalny (2020), entre varios más.

La razón por la que no le dispararon a Ojeda puede también abrir la otra posibilidad. Quizás sus secuestradores quisieran dejarlo con vida, y por alguna causa desconocida, terminaran asfixiándolo.

Pero otra teoría apunta a que podría tratarse de una iniciativa propia del Tren de Aragua, en cuanto Ojeda tuviera información sobre el comportamiento criminal venezolano en Chile. Por lo tanto, sería conveniente para esta organización que el ex militar no alcanzara a revelar lo que -presuntamente- conocía.