miércoles, 21 febrero 2024
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Protestas en Irán dejan al menos tres fallecidos y se mantienen en 40 ciudades

Los disturbios se mantienen desde hace días por la muerte de la joven Mahsa Amini, de 22 años, quien fue arrestada en Teherán por ‘usar ropa inapropiada’, según la Policía de la Moral.

Las autoridades de la República Islámica de Irán confirmaron este martes que tres personas fallecieron durante las protestas por la muerte de una joven detenida por la llamada “Policía de la moral”, pero trataron de desviar la culpa de las fuerzas de seguridad diciendo que los manifestantes eran “sospechosos”.

Las protestas se han contabilizado en al menos 40 localidades de ese país. Según el grupo kurdo de derechos humanos Hengaw, tres personas murieron en la región del Kurdistán cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego. Uno de los fallecidos fue identificado como Farjad Darvishi.

Aunque el gobernador de dicha provincia confirmó las muertes, reiteró que se tratan de “sospechosos”.

En Teherán, la capital, la Policía disparó gases lacrimógenos, según la agencia de noticias Fars. El gobernador de Teherán, Mohsen Mansouri, acusó a agentes foráneos de “fomentar” la violencia en el país y dijo que ciudadanos de tres países extranjeros fueron apresados durante las concentraciones del lunes.

Las manifestaciones y disturbios en ese país se mantienen desde hace días por la muerte de la joven Mahsa Amini, de 22 años, quien fue arrestada en Teherán por “usar ropa inapropiada”, según la Policía de la Moral, una unidad encargada de hacer cumplir el estricto código de vestimenta de Irán para las mujeres.

En esa nación es obligatorio cubrirse el cabello en público. Esta policía prohíbe además que las mujeres usen abrigos cortos arriba de la rodilla, pantalones ajustados y bluyín con agujeros, así como atuendos de colores llamativos, entre otros.

La joven entró en coma tras su detención el 13 de septiembre y murió tres días después en el hospital, según la televisión estatal y su familia. Los activistas calificaron su muerte como “sospechosa”, pero la Policía de Teherán dijo que “no hubo contacto físico” entre los agentes y la víctima.