martes, 18 junio 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

‘Lula’ jura como nuevo presidente de la República Federativa de Brasil

Es el primer político brasileño que llega tres veces al poder. Hace hoy exactos veinte años juró como presidente por primera vez y cuatro años lo volvió a hacer, tras su reelección en 2009.

El líder progresista Luiz Inácio Lula da Silva, de 77 años, juró este domingo ante el Parlamento como nuevo presidente de la República Federativa de Brasil para el período 2023-2027.

“Prometo mantener, defender y cumplir la Constitución, observar las leyes, promover el bien general del pueblo brasileño, sustentar la unión, la integridad y la independencia de Brasil”, declaró el nuevo gobernante, quien hace cuatro estaba en prisión condenado por supuesta corrupción en unos juicios luego anulados por la Corte Suprema.

Lula es el primer político brasileño que llega tres veces al poder. Hace hoy exactos veinte años juró como presidente por primera vez y cuatro años lo volvió a hacer, tras su reelección en 2009.

Sustituye en el cargo al ultraderechista Jair Bolsonaro, quien el pasado viernes viajó hacia Estados Unidos sin haber reconocido aún su derrota en las elecciones de octubre pasado.

El nuevo presidente brasileño llegó al Parlamento tras desfilar en un vehículo sin capota frente a una multitud de decenas de miles de personas que desde la primera hora de este 1 de enero se han congregado para asistir a los actos de toma de posesión.

Homenaje a Pelé

En el comienzo de la sesión en el Parlamento se guardó un minuto de silencio en honor del exfutbolista Edson Arantes do Nascimento Pelé y del papa emérito Benedicto XVI, fallecidos en los últimos días.

En el Parlamento estuvieron presentes delegaciones de medio centenar de países y todo el cuerpo diplomático acreditado en el país.

Entre los asistentes, figuraban el rey de España, Felipe IV, y los presidentes de Argentina, Alberto Fernández; Bolivia, Luis Arce; Colombia, Gustavo Petro; Chile, Gabriel Boric; Paraguay, Mario Abdo Benítez, Uruguay, Luis Lacalle Pou; Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa; y Alemania, Frank-Walter Steinmeier.

Las ceremonias oficiales concluirán con una recepción que será ofrecida por Lula a las delegaciones extranjeras en el Palacio de Itamaraty, sede de la Cancillería, vecina a las sedes del Parlamento y del Gobierno.

Desde horas antes de la ceremonia, en la Explanada se celebra el llamado Festival del Futuro, un concierto que reúne a medio centenar de artistas populares y cuyo telón se prevé que bajará ya entrada la madrugada del lunes.

Castigar genocidio de la pandemia

El nuevo presidente de Brasil se comprometió este domingo a que no quedarán impunes los responsables por el “genocidio” que causó la pandemia de la COVID-19 en Brasil, donde murieron casi 695 mil personas.

En su primer discurso, ante el Parlamento, Lula afirmó que “en ningún otro país, la cantidad de víctimas mortales fue tan alta proporcionalmente a la población”.

“Las responsabilidades por este genocidio han de ser investigadas y no deben quedar impunes”, dijo Lula, que criticó directamente a la “actitud criminal de un Gobierno negacionista” liderado por el ultraderechista Jair Bolsonaro.

Bolsonaro negó la gravedad de la pandemia y lideró una campaña de descrédito contra la vacunación, que ha contribuido a que el país siga con bajas tasas de inmunización contra la covid.

No vamos tolerar la degradación del medioambiente

Lula también hizo este domingo un fuerte alegato en defensa del medioambiente en su primer discurso en el cargo y prometió acabar con la deforestación ilegal en la Amazonía y proteger a los pueblos indígenas.

“No podemos admitir que (la Amazonía) sea una tierra sin ley, no vamos a tolerar la degradación del medioambiente que tanto mal ha hecho a nuestro país”, afirmó el líder del Partido de los Trabajadores, en un pronunciamiento ante el Congreso, en Brasilia.

Lula, de 77 años, manifestó que Brasil “puede estar en la primera línea global” y que, para ello, iniciará “una transición energética adecuada” que tenga por objetivo “eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero”.

En los cuatro años de gestión del ya expresidente Jair Bolsonaro, defensor de la explotación de minerales y madera en reservas indígenas, los datos de deforestación e incendios se han disparado en el mayor bosque tropical del planeta.