sábado, 24 febrero 2024
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La ONU denunció que “las mujeres han sido progresivamente excluidas” por los talibanes

En Afganistán se prohibió a las niñas mayores de 12 años asistir a la escuela en muchos lugares del país, mientras numerosos departamentos de protección de la mujer fueron desmantelados.

Las promesas del nuevo régimen de los talibanes de respetar los derechos humanos de las mujeres y amnistiar a personas relacionadas con el anterior Gobierno apoyado por Estados Unidos (EE.UU.) están siendo incumplidas, denunció este lunes la alta comisionada de las Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos Michelle Bachelet.

En su informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación en Afganistán tras el relevo de poder, la alta comisionada aseguró que en menos de un mes de control de los talibanes “las mujeres han sido progresivamente excluidas del espacio público”.

Ya se prohibió a las niñas mayores de 12 años asistir a la escuela en muchos lugares del país. Además, numerosos departamentos de protección de la mujer fueron desmantelados, mientras su personal era amenazado, denunció la expresidenta chilena.

“Asociaciones de mujeres de la sociedad civil han sido acusadas de obscenas o de extender ideas contra el islam en sus comunidades”, destacó la responsable de derechos humanos de la ONU. Asimismo, subrayó que en algunas áreas ya se prohíbe a las mujeres que acudan a zonas públicas sin un acompañante masculino.

“En algunos casos se les ha ordenado quedarse en su casa, alegando que es por su propia seguridad, ya que las fuerzas talibanes no están ‘entrenadas’ para lidiar con ellas”, lamentó la alta comisionada de la ONU.

Asesinatos

Respecto a la anunciada amnistía de los talibanes a antiguos funcionarios públicos y personal de seguridad, Bachelet declaró que las acciones que se están perpetrando en Afganistán contradicen esta promesa.

“Mi oficina ha recibido fundadas denuncias de asesinatos por venganza contra antiguos miembros de las fuerzas de seguridad y de detenciones arbitrarias de funcionarios y sus familiares”, dijo. Igualmente, alertó que algunos de estos detenidos fallecieron bajo custodia.

De igual forma, se denunciaron registros domiciliarios de los talibanes, que esta fuerza prometió no llevar a cabo. El fin: localizar a funcionarios y personas que cooperaron con el ejército estadounidense en ciudades como Kabul, Kandahar, Herat o Mazar-i-Sharif, entre otras.

Trabajadores de agencias de la ONU sufrieron del mismo modo crecientes ataques y amenazas. Oficinas de ONG y grupos de la sociedad civil padecieron registros por parte de los talibanes, añadió Bachelet.

“El país ha entrado en una nueva y peligrosa etapa, en la que muchos afganos están profundamente preocupados por sus derechos humanos”, resumió.

Situación de las libertades en Afganistán

Ante las denuncias, “Naciones Unidas mantendrá la mayor de las vigilancias”, advirtió Bachelet. También llamó al Consejo de Derechos Humanos a crear un mecanismo que monitorice de forma más profunda la situación de las libertades fundamentales en Afganistán.

A ese respecto, el pasado 24 de agosto una sesión especial del mismo consejo desoyó las llamadas de activistas dentro y fuera de Afganistán. No aprobó una comisión permanente de investigación para el país.

La alta comisionada expresó este lunes consternación por la “falta de inclusividad” del nuevo Gobierno talibán. Excluyó de sus filas a mujeres y está formado en su mayoría por la etnia pastún.

En un mensaje a la comunidad internacional, Bachelet pidió a todos los Estados que “usen su influencia con los talibanes para pedir el respeto a los derechos humanos, con especial atención a mujeres, niñas y miembros de minorías étnicas y religiosas”.