martes, 28 mayo 2024
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Hamás estudia contrapropuesta de Israel para una tregua en Gaza

Después del ataque de Hamás del 7 de octubre, Israel prometió aniquilar al movimiento islamista, considerado como una organización terrorista también por EE UU y la Unión Europea.

El movimiento islamista palestino Hamás se comprometió este sábado a estudiar una contrapropuesta de Israel para establecer una tregua en la Franja de Gaza y la liberación de los rehenes, tras más de medio año de guerra.

Las declaraciones del alto mando de Hamás coinciden con el viaje a Israel de una delegación egipcia con el objetivo de relanzar las estancadas negociaciones para una tregua, en un momento en que la comunidad internacional teme que el Ejército israelí lance una invasión en Rafah.

“Hoy Hamás ha recibido la respuesta oficial de la ocupación sionista a nuestra posición que había sido remitida a los mediadores egipcios y cataríes el 13 de abril pasado”, declaró el número dos del brazo político del movimiento en Gaza, Khalil al Hayya.

“El movimiento estudiará esta propuesta y enviará su respuesta una vez su estudio haya terminado”, agregó.

El conflicto entre Israel y Hamás que comenzó el 7 de octubre ha arrasado Gaza y este sábado al menos tres bombardeos golpearon Rafah, en el extremo sur de la Franja, en la frontera con Egipto, reportó un corresponsal de la AFP.

En Rafah sobreviven hacinadas 1,5 millones de personas, en su mayoría desplazados, y es el principal punto de acceso de ayuda humanitaria.

Pese a ello Israel anunció sus planes de invadir esta localidad, ya que afirma que es el último bastión de Hamás y asegura que el grupo tiene allí cuatro batallones.

Un “marco global para un alto el fuego”

Los detalles de esta contrapropuesta no se conocen pero la prensa israelí reportó esta semana que incluye la posible liberación de 20 rehenes considerados “casos humanitarios”.

En la anterior comunicación entre Hamás e Israel a través de los mediadores, el 13 de abril, el movimiento islamista reafirmó sus “exigencias”, especialmente la necesidad de “un alto el fuego permanente”.

Hamás también reclama la retirada de las tropas israelíes “de toda la Franja de Gaza”, “el regreso de los desplazados” y el aumento de la ayuda humanitaria.

Pero Israel no quiere retirar sus soldados de toda la Franja, se opone a un alto el fuego permanente y propone una pausa de varias semanas en los combates.

El viernes, una delegación egipcia llegó a Israel para hablar de un “marco global para un alto el fuego” en Gaza, informó el medio Al Qahera News, cercano a los servicios de inteligencia del país árabe, que cita a un alto funcionario.

“Estamos cansados”

Después del ataque de Hamás del 7 de octubre, Israel prometió aniquilar al movimiento islamista, considerado como una organización terrorista también por Estados Unidos y la Unión Europea.

Los milicianos de Hamás se internaron ese día en el sur de Israel y mataron a 1.170 personas, principalmente civiles, según un balance de la AFP en base en datos oficiales.

También secuestraron a unas 250 personas, un centenar de las cuales fueron liberadas en una tregua en noviembre. Israel estima que 129 siguen cautivas y que 34 de ellas murieron desde entonces.

De su lado, la ofensiva de Israel contra la Franja de Gaza dejó 34.388 muertos, en su gran mayoría civiles, según las autoridades de salud del territorio palestino controlado por Hamás.

En Jan Yunis, una ciudad del sur de Gaza arrasada por los combates en febrero, algunos habitantes volvieron.

“Estamos cansados”, afirmó Abdelqader Mohamed Qwaider. “Insistimos en volver y nos vamos a instalar en una tienda sobre los escombros de nuestra casa”.

Disparos en frontera libanesa

La guerra en Gaza incrementó los enfrentamientos en la frontera entre Israel y Líbano, con tiros de artillería casi diarios entre el Ejército israelí y el movimiento islamista proiraní Hezbolá, aliado de Hamás.

El Ejército anunció el viernes que un civil israelí que trabajaba en una obra murió cerca de la frontera por misiles disparados desde Líbano.

La guerra también ha provocado un desastre humanitario en la Franja de Gaza, un territorio de 2,4 millones de habitantes, sometido a un férreo bloqueo israelí y amenazado por la hambruna, según la ONU.

Ante las dificultades de transportar ayuda internacional por carretera desde Egipto debido a los estrictos controles de Israel, Estados Unidos empezó a construir un puerto temporal y un muelle frente a la costa mediterránea de Gaza, donde los barcos militares o civiles podrán depositar sus cargamentos.