El presidente de Colombia, Gustavo Petro, no inició el primer discurso de su mandato de cuatro años, hasta que no llegó la espada del Libertador al acto de toma de posesión, en la plaza de Bolívar, este domingo.
El mandatario mandó a buscar la espada con la Casa Militar tras la negativa del expresidente Iván Duque.
La espada, de la que Petro ha resaltado su simbología, no estuvo, al principio del acto, porque Iván Duque, rechazó la solicitud por razones de seguridad.
Cuando, tras un receso, llegó la espada, los asistentes a la investidura de Petro gritaron: “Alerta, alerta que camina, la espada de Bolívar por América Latina”.
“Llegar aquí junto a la espada de Bolívar es toda una vida. No quiero que esté enterrada nunca más, es la espada del pueblo”, señaló Petro. El mandatario dijo que la espada debe volverse un eco permanente, un eco protocolario y silencioso cada vez que un presidente tome juramento.
“Esta espada, como dijo su propietario, solo debe envainarse cuando haya justicia en Colombia”, expresó.
En su discurso, Petro se dirigió, de manera especial al pueblo colombiano, e hizo referencia a trabajadores, aseadores y representantes de la sociedad civil presentes en el acto.
“Hoy empieza nuestra segunda oportunidad. Nos la hemos ganado, se la han ganado. El esfuerzo valdrá la pena”, aseveró.
Asimismo, Petro bautizó a su naciente gestión como “el gobierno de la vida. Así será recordado. La paz es posible si desatamos el diálogo social. Es la sociedad toda la que debe dialogar sobre cómo no matarnos”.
Propuso beneficios penales a los grupos armados a cambio de que firmen la paz. “Convocamos a todos los armados a dejar las armas en las nebulosas del pasado. A aceptar beneficios jurídicos a cambio de la paz, a cambio de la no repetición definitiva de la violencia”, afirmó.
El primer mandatario de izquierda, y exguerrillero, del vecino país aseguró que la guerra contra las drogas ha fracasado rotundamente. “Ha dejado a un millón de latinoamericanos asesinados en los últimos 40 años”, puntualizó.
Petro, quien prometió que no quedará “atrapado en las cortinas de la de la burocracia”, presentó el decálogo de su gobierno. El primer punto es trabajar para conseguir la paz verdadera y definitiva.
“Vamos a cumplir el Acuerdo de Paz y a seguir las recomendaciones del informe de la Comisión de la Verdad (…) La paz es el sentido de mi vida, es la esperanza de Colombia”, puntualizó.
De la misma manera, el mandatario prometió cuidar de los abuelos, de los niños, de las personas con discapacidad, y de quienes “la historia o la sociedad ha marginado”. El tercer punto del decálogo de Petro se refiere a gobernar para y con las mujeres de Colombia.
“Hoy, aquí, empieza un gobierno paritario y con un Ministerio de Igualdad”, dijo el mandatario, cuya vicepresidenta es Francia Márquez.
Petro insistió, en su decálogo, en que dialogará con todos los sectores y por eso, aseguró que no habrá exclusiones en lo que será un gobierno de puertas abiertas.
“Vamos a construir un Gran Acuerdo Nacional para fijar la hoja de ruta de la Colombia de los próximos años. El diálogo será mi método, los acuerdos mi objetivo”, dijo.
Además ofertó escuchar a los colombianos porque no se gobierna a distancia, alejado del pueblo y desconectado de sus realidades. Gobierno. El sexto punto del decálogo de Petro es defender a los colombianos de la violencia mediante una estrategia integral de seguridad. Le sigue la lucha contra la corrupción.
“Vamos a recuperar lo que se robaron, vigilar para que no se vuelva a hacer y transformar el sistema para desincentivar este tipo de prácticas. Ni familia, ni amigos, ni compañeros, ni colaboradores. Nadie queda excluido del peso de la ley, del compromiso contra la corrupción y de mi determinación para luchar contra ella”, afirmó.
Aseveró que no habrá persecución para la disidencia y la prensa libre. Los tres últimos puntos del decálogo se refieren a la protección del suelo y subsuelo, mares y ríos; el desarrollo de la industria nacional, la economía popular y el campo colombiano, y, finalmente, el cumplimiento de la Constitución.