martes, 20 febrero 2024
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Falleció senadora colombiana Piedad Córdoba a los 68 años

En los últimos días, la senadora había permanecido hospitalizada en la clínica del Rosario, en la capital antioqueña, marcando un cuadro clínico complejo antes de su inesperada partida.

Este sábado, 20 de enero, murió la senadora Piedad Córdoba, del Pacto Histórico (la coalición de gobierno del presidente Gustavo Petro), como consecuencia de un infarto. La congresista llegó sin signos vitales a la Clínica Conquistadores, en Medellín, Colombia.

Según la revista Semana, la noticia fue confirmada por fuentes del entorno familiar de Córdoba, quien iba a cumplir 69 años el 25 de enero. Córdoba había permanecido hospitalizada.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, a través de la red social X, aseguró que “fue una mujer golpeada por una época y una sociedad. Luchó toda su vida madura por una sociedad más democrática. Su cuerpo y su mente no resistieron la presión de una sociedad anacrónica, que aplaudía los ajustamientos de jóvenes, que odiaba el diálogo y la paz, que odiaba a los negros, a los indígenas y a los pobres, que la trataba como una criminal”.

En noviembre, la Corte Suprema de Justicia colombiana abrió un proceso penal y citó a indagatoria a la senadora colombiana por haber cometido supuestamente los delitos de “enriquecimiento ilícito, peculado a favor de terceros y falsedad en documento público”.

Córdoba tuvo un largo expediente, en el que existen 14 denuncias por los estrechos vínculos que sostenía con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, grupo guerrillero que habría interferido en su carrera política con apoyo económico e influencia sobre las poblaciones para que la favorecieran en las contiendas electorales.

Según las acusaciones, los nexos de Córdoba con los cabecillas de las FARC se comenzaron a gestar en 1998. Para ese momento había logrado por primera vez hacerse un lugar en el Senado con el aval del Partido Liberal. En las denuncias que aparecen en el expediente se señala que la congresista visitaba constantemente los campamentos guerrilleros sin previa autorización del Gobierno. Supuestamente, desde ese momento comenzó a ejercer un rol de asesora, estratega política, y hasta de vocera del grupo armado.

Eso le habría permitido a la senadora, según las denuncias, adquirir un papel clave en el denominado intercambio humanitario durante el gobierno de Ernesto Samper, con el que se buscaba el canje de secuestrados por el grupo guerrillero por milicianos detenidos por las autoridades. Todo esto, supuestamente, con la autorización del entonces presidente de Venezuela, Hugo Chávez, mediante gestiones que consistieron en reiteradas entradas y salidas a Venezuela en las que Piedad Córdoba ingresó grandes cantidades de dinero en maletas.