jueves, 22 febrero 2024
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Episcopado venezolano se solidariza con sus pares de Nicaragua por las detenciones

Las críticas por el silencio del Vaticano y el papa Francisco no se han hecho esperar, pues hasta la fecha no ha manifestado posición ante los hechos ocurridos en contra de la Iglesia nicaragüense.

La presidencia de la Conferencia Episcopal Venezolana publicó durante la noche de este viernes un comunicado en el que manifiesta su preocupación ante los hechos ocurridos en Nicaragua y que afectan a la Iglesia de ese país.

“A lo largo de los últimos meses, los obispos de Venezuela hemos seguido con atención y preocupación los acontecimientos que han afectado a la hermana Iglesia en Nicaragua, y mostrado su cercanía a ella”, dice el comunicado. Asimismo critica la detención de sacerdotes y enfrentamientos con integrantes del episcopado.

La madrugada del 20 de agosto, la Policía Nacional ingresó a la fuerza a la Curia Episcopal de Matagalpa y detuvo, de forma arbitraria, al obispo Orlando Álvarez y a otros siete religiosos que estaban encerrados y bajo sitio en ese lugar desde hace 15 días.

Las críticas por el silencio del Vaticano y el papa Francisco no se han hecho esperar, pues hasta la fecha no ha manifestado posición ante los hechos ocurridos en contra de la Iglesia nicaragüense.

En declaraciones recogidas por Clarín, Rodrigo Guerra, secretario del Consejo para América Latina del Vaticano, afirmó que “en el momento que el santo padre vea prudente, por supuesto, tendrá una intervención. A mí ni me extrañaría que después del encarcelamiento del obispo Álvarez, a lo mejor el domingo nos regale algún primer comentario. Pero la santa sede trabaja principalmente en la diplomacia discreta”.

El pasado 17 de agosto, los 26 exjefes de Estado y de Gobierno que integran el grupo denominado Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA) expresaron su preocupación y criticaron que el Papa no fije una postura.

El violento arresto del obispo Rolando Álvarez, cinco sacerdotes, tres seminaristas y dos laicos tras haber estado recluidos en el obispado local durante 17 días, rodeados de fuerzas policiales es la última de las detenciones por parte de la administración de Daniel Ortega.