viernes, 19 julio 2024
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En 2023 hubo 49% más desplazados por conflictos que hace 5 años

Entre los principales contextos que han agravado los desplazamientos internos, Gaviria Betancur mencionó conflictos como los de Sudán y Gaza y escaladas de violencia como la que sufre Haití.

La cifra de desplazados internos por conflictos y violencia se elevó a 68,3 millones a finales del año pasado, 49% más que hace un lustro, advirtió este viernes la relatora de la ONU sobre los derechos humanos de los desplazados internos, Paula Gaviria Betancur.

“Detrás de estas cifras hay historias individuales de pérdida, resistencia y esperanza”, recalcó la experta al presentar un nuevo informe ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

Sostuvo que hay una responsabilidad colectiva de abordar las causas subyacentes de los desplazamientos y aplicar medidas concretas que den soluciones concretas a los desplazados internos sobre el terreno.

Entre los principales contextos que han agravado los desplazamientos internos, la experta mencionó conflictos como los de Sudán y Gaza y escaladas de violencia como la que sufre Haití.

Gaviria advirtió que estos desplazamientos se están intensificando también a causa del cambio climático, que actúa no sólo como factor de riesgo, sino que agrava también otras causas.

Desplazados por catástrofes naturales

Así, además de los desplazados por conflictos, se estima que unas 7,7 millones de personas se encontraban desplazadas internamente a finales de 2023 a causa de inundaciones, tormentas, terremotos, incendios forestales y otras catástrofes.

El informe de Gaviria expone que 70% de esos desplazados internos se dan en Estados frágiles o afectados por conflictos, que a su vez son muy vulnerables a los efectos adversos del cambio climático.

La experta aplaudió que algunos de estos países, como Fiyi, Jamaica, Perú o Uruguay hayan adoptado instrumentos nacionales sobre reubicaciones planificadas.

Sin embargo, esta reubicación, recalcó la experta, debe considerarse como un último recurso y “sobre la base de consultas con las comunidades afectadas o a petición de éstas”.

“Los Estados tienen la responsabilidad de desarrollar medidas de adaptación al clima, mitigación y prevención de desastres para mantener intactos los asentamientos humanos siempre que sea posible”, afirmó.

“Al priorizar los derechos humanos y fomentar la colaboración, las comunidades no solo sobrevivirán sino que prosperarán en medio de los desafíos que plantea el cambio climático”, concluyó.