lunes, 15 julio 2024
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Disidencias de las FARC confirman muerte de su líder, “Jesús Santrich”, en Venezuela

La versión de la “Segunda Marquetalia” apunta a que comandos militares de Colombia dieron de baja al guerrillero, exnegociador de las FARC en el proceso de paz. Gobierno de Iván Duque no ha verificado esta información. | Foto Daniel Reina Romero | Revista Semana

Las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) confirmaron la muerte del líder disidente Seuxis Hernández Solarte, conocido como Jesús Santrich en territorio venezolano. Atribuyeron la muerte del guerrillero a una emboscada por supuestas tropas colombianas.

La página web encargada de distribuir información de la facción disidente Segunda Marquetalia -Far-ep.net-, liderada por el mismo Santrich y por Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, indicó que la muerte del disidente ocurrió cerca de la frontera con Colombia, en la parte de venezolana de la Sierra de Perijá, según informó el medio colombiano El Tiempo.

A pesar de que las disidencias aseguran que su muerte se produjo en el marco de un ataque de presuntas tropas colombianas, existen varias versiones de lo ocurrido. Antes del comunicado de las FARC localizado circulaban rumores de que Santrich habría sido localizado por mercenarios que estarían detrás de la millonaria recompensa que se ofrecía por el líder.

 

Santrich murió el 17 de mayo en “una emboscada ejecutada por comandos del Ejército de Colombia”, entre El Chalet y la vereda Los Laureles, dentro de territorio venezolano, hasta donde “penetraron los comandos colombianos por orden directa del presidente, Iván Duque”.
Comunicado de la facción disidente Segunda Marquetalia

La información difundida por la Segunda Marquetalia es contraria a la versión de un posible enfrentamiento con militares venezolanos en Apure, donde por meses la Fuerza Armada Nacional Bolivariana sostiene enfrentamiento con grupos disidentes de las FARC, quienes recientemente informaron que mantienen secuestrado a ocho militares venezolanos.

La muerte del disidente fue difundida en horas de la mañana por la revista Semana y hasta ahora no ha sido confirmada por autoridades colombianas ni del Gobierno venezolano.

Horas antes del pronunciamiento de la disidencia, el ministro de Defensa Colombia, Diego Molano, informó a través de su cuenta en Twitter que las autoridades colombianas disponían de “información” de sus servicios de Inteligencia que apuntaba a que Santrich y “otros delincuentes” habrían muerto este lunes como consecuencia de unos “presuntos enfrentamientos” en Venezuela. No obstante, matizaba que dicha información está siendo verificada.


Hace unos días, el Tribunal Supremo de Justicia de Colombia dio luz verde a la extradición de Santrich a Estados Unidos, donde está siendo reclamado por su supuesta participación en varios delitos relacionados con el narcotráfico entre junio de 2017 y abril de 2018.

Santrich, con cuya presencia en Venezuela siempre se ha especulado, formó parte de los acuerdos de paz de La Habana de 2016, llegando incluso a ser senador del partido Comunes, anteriormente bautizado como Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (FARC).

El 9 de abril de 2018 fue detenido en Bogotá bajo una orden de arresto internacional emitida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos para ser juzgado por estos supuesto delitos, no obstante, al estar en ese momento sujeto a la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), se negó su extradición.

Finalmente, el ahora líder de las disidencias perdió el amparo de la JEP al abandonar Colombia sin autorización un mes antes de que anunciara en agosto de 2019 que retomaba el camino de la lucha armada, debido a sus diferencias con el Gobierno. (Con información de DPA)

¿Quién era Santrich

‘Santrich’, con cuya presencia en Venezuela siempre se ha especulado, formó parte de los acuerdos de paz de La Habana de 2016 | Foto Guillermo Torres Reina

Jesús Santrich nació en Toluviejo, Sucre, de donde es su padre, pero pasó su niñez en Pasto, de donde su madre es oriunda. Ambos eran docentes de filosofía.

Entró en contacto con la Juventud Comunista en el colegio, pero al llegar a la Universidad del Atlántico, donde estudió al tiempo Derecho y Ciencias Sociales, desplegó todas sus dotes de activista y llegó incluso a ser el máximo representante de los estudiantes. Ya graduado, comenzó a estudiar un posgrado en historia, trabajó como profesor y llegó a ser personero de Colosó, Sucre. De allí salió cuando mataron a su mejor amigo. Un día, en noviembre de 1990, unos detectives del DAS ingresaron a una taberna al frente de la Universidad del Atlántico, y en un confuso hecho uno de ellos desenfundó el arma y mató a Jesús Santrich, un líder estudiantil comunista, gran amigo de Seusis. Tras meditarlo, decidió que lo mejor era irse al monte, y en 1991 se incorporó al frente 19 de las FARC con el nombre de su amigo asesinado como seudónimo.

Con fusil al hombro recorrió la Sierra Nevada de Santa Marta. De entonces recuerda sus andanzas con Simón Trinidad. En la clandestinidad era quien redactaba los comunicados, estuvo en la fundación de la Radio Resistencia, y participó en la del partido clandestino y el movimiento bolivariano. Cobró mayor protagonismo cuando llegó Iván Márquez.

Hace más o menos una década perdió la vista. Así lo relató al periodista Jorge Enrique Botero para el portal Las2orillas: “Eso fue como cuando cae la tarde: lentamente (…) a los 14 años yo no veía muy bien y tuve que usar lentes, pero cuando ya estaba en la universidad se me fue cerrando el campo visual en los dos ojos. Hasta que hace unos seis años el ojo derecho se me apagó (…) tengo un síndrome de Leber, de origen genético, que afecta los nervios ópticos (…)”.

El país conoció a Santrich luego de unas declaraciones irónicas que fueron catalogadas como una ofensa a las víctimas del conflicto. El episodio sucedió en Oslo, Noruega, en octubre de 2012, cuando el Gobierno y la guerrilla destaparon los diálogos que habían sostenido en secreto. Cuando le preguntaron si las FARC estaban dispuestas a reparar las víctimas contestó, casi cantando, “Quizás, quizás, quizás”. (Fuente revista Semana)