miércoles, 24 julio 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

¿Cuáles son los efectos políticos que tendrán en Europa los resultados de las votaciones?

Ursula von der Leyen, del PPE, tendió la mano a socialdemócratas y liberales para tratar de llegar a un acuerdo para construir una nueva mayoría proeuropea para los próximos cinco años de legislatura comunitaria.

Luego de las elecciones para renovar el Parlamento Europeo -la institución de la Unión Europea (UE) compuesta por 720 diputados elegidos por voto popular en los 27 Estados miembros del bloque comunitario-, la principal conclusión que dejó la jornada del domingo fue que los principales grupos proeuropeos mantuvieron la mayoría del hemiciclo con unos 400 escaños, aunque siguen a la espera de las alianzas que se puedan tejer.

Por un lado, el Partido Popular Europeo (PPE) -conservador- logró 189 escaños y se mantiene como la primera fuerza comunitaria, mientras que la Alianza de los Socialistas y Demócratas europeos (S&D) -socialdemócrata- será el segundo grupo, con 135 eurodiputados. En tercer puesto quedó Renovar Europa (liberales) a pesar de perder una quinta parte de sus representantes y quedarse con 83 escaños.

Estos grupos que representan una visión proeuropea lograron mantener la mayoría aritmética pese al desplome de los liberales y los ecologistas, al tiempo que los partidos de extrema derecho ganaron más escaños.

Es el caso, por ejemplo, de los partidos Conservadores y Reformistas (73) e Identidad y Democracia (58), que entre ambos suman 131 diputados y estarían a la espera de que las negociaciones de los grupos certifiquen realmente su capacidad de real influencia en la próxima Eurocámara.

¿Cómo se puede ver afectado el equilibrio del Parlamento?

La mayoría de las decisiones en el Parlamento requieren el voto favorable de la mitad más uno de los eurodiputados que emiten su voto, por lo que los 131 escaños combinados de la extrema derecha no son suficientes.

Por la naturaleza de estos grupos, que muchas veces no tienen suficiente cohesión o estructura interna y responden a intereses nacionales más que de su grupo europarlamentario, tiende a ser complicado encontrar una mayoría estable para sacar adelante legislación, pero sí pueden impulsar enmiendas concretas.

En ese sentido, la actual presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, del PPE, tendió la mano a socialdemócratas y liberales para tratar de llegar a un acuerdo para construir una nueva mayoría proeuropea para los próximos cinco años de legislatura comunitaria.

Tanto los socialdemócratas como los liberales se mostraron dispuestos a buscar esa mayoría, cuya primera tarea será confirmar al candidato a presidente de la Comisión Europea que nominen los jefes de Estado y de gobierno en las próximas semanas, cargo al que es favorita la propia Von der Leyen.

“Llevará más tiempo que otras veces sacar conclusiones de estas 27 elecciones en paralelo y traducirlas en una mayoría parlamentaria clara, que en mi opinión será flexible en lugar de permanente y cambiará dependiendo de las propuestas que presente la nueva Comisión al Parlamento”, dijo el profesor de Derecho de la Unión Europea en HEC París, Alberto Alemanno.

Quizás los resultados más representativos de la extrema derecha en Europa fueron el caso de Francia, Italia, Países Bajos o Austria, donde consiguieron avances electorales. De hecho, el presidente francés, Emmanuel Macron, llamó a elecciones legislativas anticipadas luego del triunfo del partido Agrupación Nacional.

El otro es el de Alemania, donde el partido socialdemócrata del canciller Olaf Scholz quedó relegado a un tercer puesto con un 14 por ciento de los votos. Por delante, en primer lugar, se ubicó la Unión Cristianodemócrata (CDU) con un 30 por ciento de los votos, mientras que la agrupación de extrema AfD quedó en segundo lugar (15 por ciento).

Según la segunda cadena pública ZDF, la AfD, al igual que la CDU, recibió un fuerte apoyo entre los votantes jóvenes, con 17 por ciento de los electores de entre 16 y 24. De hecho, la AfD también pidió a Scholz que adelante los comicios, lo que hasta el momento el canciller rechaza.

A grandes rasgos, los resultados electorales ofrecen una visión mixta. Para la directora de IE Global Policy Center, Ilke Toygür, la situación es “mejor” que la que predecían las encuestas, aunque reconoció la “inclinación” a la derecha del conjunto del hemiciclo.

Mientras que el analista del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores Pawel Zerka señaló que tras años de crisis consecutivas, “la centroderecha da una imagen más creíble de realismo europeo y los insatisfechos tienden a la extrema derecha”, apuntó.

Al margen del reparto político surgido de las elecciones europeas, la Unión Europea (UE) tendrá que responder a una serie de cuestiones acuciantes a las que se enfrentarán sus instituciones -Parlamento, Comisión y Consejo-. Las pinceladas de la agenda estratégica 2024-2029 del Consejo Europeo apuntan a que estará determinada en gran medida por los desafíos exteriores (la guerra en Ucrania y Gaza), que también podrían afectar a las transiciones verde y digital, que a su vez se enfocarían más desde el ángulo de la competitividad y la autonomía estratégica.