jueves, 22 febrero 2024
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Aumenta dramáticamente número de migrantes cruzando selva del Darién

La travesía, aunque a menudo desesperada, expone a los migrantes y refugiados a numerosas violaciones y abusos de derechos humanos.

La Oficina de Naciones Unidas para los Derechos Humanos reportó que, en lo que va de 2023, más de 330 mil personas han cruzado el temido “tapón” del Darién, el peligroso paso que conecta Colombia con Panamá.

Esta cifra representa un aumento significativo en comparación con el año anterior, cuando aproximadamente 248 mil personas se aventuraron a través de esta selva.

Samira Gozaine, directora del Servicio Nacional de Migración de Panamá, destacó que la situación se ha agravado considerablemente en los últimos años.

“En el 2016 se manejaban cerca de 20 mil personas en un año y ya era considerado una crisis. Ahora, solo en el mes de agosto se reportaron más de 55 mil migrantes que han atravesado la selva”, comentó.

Expuestos a violencia 

Esta travesía, aunque a menudo desesperada, expone a los migrantes y refugiados a numerosas violaciones y abusos de derechos humanos.

Marta Hurtado, portavoz del alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señaló que los migrantes “están expuestos a múltiples violaciones y abusos de derechos humanos durante su viaje, incluida la violencia sexual, que supone un riesgo particular para los niños, las mujeres, las personas Lgbti y las personas con discapacidad”.

Además se exponen a asesinatos, desapariciones, trata, robos e intimidaciones por parte de grupos del crimen organizado.

Diez días de peligro en el Darién 

El cruce de la selva del Darién varía en duración dependiendo de la temporada. Durante la estación seca puede tomar entre cuatro y siete días, mientras que en la temporada de lluvias, que dura nueve meses, la travesía puede extenderse hasta 10 días, incluso más.

La temida selva esconde relatos terroríficos que quedan en la memoria de los que logran salir de allí. Pocos se atreven a contar lo que pasa dentro de la selva. Otros lo hacen para alertar a quienes tienen la intención de cruzarla.

En la peligrosa selva se ven cuerpos de personas que no lograron pasar, personas que se quitaron la vida, mujeres pariendo, cargando niños y cantidades alarmantes de violaciones.

La atención humanitaria en Panamá y Costa Rica para estos ciudadanos en tránsito ha sido limitada, a pesar de los esfuerzos realizados por estos países. Panamá construyó centros de recepción de migrantes en la provincia de Darién y en la frontera con Costa Rica, donde se proporciona alojamiento, alimentos, atención médica y otros servicios. Sin embargo, el aumento en el número de personas en movimiento sobrecarga la capacidad de las autoridades panameñas para brindar protección y atención humanitaria adecuada.

El ministro de Seguridad Pública de Panamá, Juan Manuel Pino, informó que están recibiendo entre 2 y 3 mil personas diariamente. Agregó que los esfuerzos no son suficientes para hacer frente a la magnitud del flujo migratorio, aun cuando cuentan con el apoyo de algunas organizaciones no gubernamentales.

Ante esta crisis, el Gobierno de Panamá está considerando tomar medidas “contundentes” para frenar la migración a través del Darién, lo que incluiría el cierre de la frontera terrestre con Colombia.

ONU: países deben hacer algo 

Desde la ONU hacen un llamado a todos los Estados para que promuevan soluciones basadas en los derechos humanos para los desafíos de la gobernanza migratoria y garanticen medidas fronterizas en línea con el derecho internacional. También alientan a los países de la región a abordar los factores estructurales que obligan a las personas a emprender viajes peligrosos en busca de seguridad y una vida más digna para ellos y sus familias.

La situación de los migrantes y refugiados en “el tapón” del Darién sigue siendo un tema apremiante que requiere atención y acción inmediata.