El sidorista Reinaldo Calvo afirma que, más allá de las desinfecciones en áreas, el protocolo de prevención es insuficiente. Los trabajadores usan una misma mascarilla dos y tres veces por semana.

Recientemente se reportaron dos trabajadores de Venalum fallecidos por afecciones respiratorias. Hasta este 21 de julio, ninguno estaba incluido en los reportes oficiales de COVID-19, pero los empleados afirman que esta fue la causa de muerte en ambos. Uno era el jefe de seguridad de la empresa y el otro un operador del Departamento de Celdas II.

Venalum emitió una nota de duelo por la muerte del titular de la Gerencia de Seguridad y Prevención, pero hasta ahora ningún pronunciamiento estatal ha referido a casos sospechosos de contagio en la planta.

La reductora de aluminio y otras empresas básicas han difundido en sus redes sociales vídeos sobre desinfecciones con hipoclorito en las áreas laborales.

La mayoría de los trabajadores están desactivados desde que comenzó la cuarentena en marzo. Los que acuden regularmente por estar incluidos en el plan de contingencia prefieren no declarar por temor a represalias.

Se conoció que al comenzar el confinamiento, a los trabajadores que forman parte del plan de contingencia en Venalum se les dotó de dos pantalones, dos camisas y un par de botas. El protocolo de recibir una mascarilla diaria no se cumple, considerando que las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son de un solo uso y deben ser desechadas inmediatamente.

En Alcasa aseguran que sí están recibiendo la dotación de insumos de bioseguridad, como mascarillas, guantes y pasan por el proceso de desinfección.

Trabajadores expuestos

En el caso de Sidor, Reinaldo Calvo, coordinador del consejo de delegados, sostiene que la empresa no está cumpliendo con las medidas preventivas contra el COVID-19.

“Medianamente dotan con los insumos de seguridad. Hay trabajadores que reciben una mascarilla y tienen que usarla hasta dos y tres días, y cuando ese trabajador reclama algún insumo o equipo de protección, la empresa sale con un amedrentamiento, lo desactivan”, denunció Calvo.

“Lo que sacaron una vez bien bonito por un Sidor Informa, de que en cada jornada los autobuses se iban a desinfectar para protección de los trabajadores, no, nada de eso se está cumpliendo. Lo único que está cumpliendo la empresa ahorita, medianamente, es que hay un compañero en el portón echando un poquito de alcohol en las manos, pero las medidas como manda la Organización Mundial de la Salud, no lo está haciendo. Nada de lo que sacaron en el Sidor Informa lo están cumpliendo”, agregó.

Aseguró también que ante un caso sospechoso, no se está haciendo ningún tipo de prueba en la siderúrgica, para descartar o confirmar el contagio.

“Lo que están aplicando es desactivar al trabajador, y la cuadrilla donde se presentó algún caso sospechoso lo desactivan, lo mandan de cuarentena. Desactivaron a más de 4 mil trabajadores hace como una o dos semanas, esa es la medida, desactivar a los trabajadores ante casos sospechosos entre algunos trabajadores. La medida que toman es restringir al resto de los trabajadores en cuarentena el ingreso a la planta. Quienes necesitan ir para gestionar unas vacaciones, prestaciones, cualquier derecho o reclamo, no pueden hacerlo”, detallo el sidorista.

Exigen indemnización a dolientes

Con motivo de los últimos decesos de trabajadores de Guayana por la pandemia COVID-19, la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG) emitió un comunicado en el que afirma que se está “ante una manifestación de la gravedad que significa administrar las empresas básicas violando todo tipo de derechos de los trabajadores”.

“En CVG-Venalum, así como en todas las empresas, no se respetan las más mínimas condiciones para el trabajo seguro y no hay garantías de asistencia y cumplimiento del HCM para el trabajador y su familia. Los casos de las muertes recientes, como son las del trabajador de la gerencia de carbón y la del gerente de seguridad, así lo demuestran”, señala el comunicado.

La ITG sostiene que “la CVG y el Estado venezolano deben indemnizar en reparatoria a los dolientes por toda muerte que se produzca en todas las empresas”.