La medida que afecta a más de 3.200 trabajadores activos y jubilados de la Corporación Venezolana de Guayana agrava la situación toda vez que el personal tampoco cuenta con seguro HCM desde hace más de un año.

El secretario de organización del Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos de la Corporación Venezolana de Guayana (Sunep-CVG) y miembro de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG), Cecilio Pineda, denunció el estado de precariedad al que fue llevado el sistema de salud en CVG-casa matriz.

Señaló que a través de una reestructuración de las unidades y la gerencia se inventó una gerencia de salud que no existía, dirigida por una persona sin el más mínimo conocimiento de una unidad tan importante como lo es la unidad de servicios médicos de la CVG.


Pineda denunció que el proyecto de ampliación de la unidad de servicios médicos de la CVG lleva más de 10 años sin concretarse
     

“Allí era como un triaje. El trabajador y familiares iban y eran referidos a cualquier otro sistema, que es el HCM. En la actualidad tienen un llamado proyecto de ampliación de este servicio médico, que tiene la intención de ampliarlo a otras empresas, proyecto que tiene más de 10 años y nunca se ha concretado”, cuestionó.

“Estamos sin servicio de salud en CVG, no tenemos servicio médico, las enfermeras y el personal no está trabajando porque lo tienen cerrado, dizque remodelando. La atención HCM, que es en clínica, ya tiene más de un año que tampoco funciona, solamente en algunas preferencias de personal muy allegado a Pedro Maldonado (presidente de la CVG) y el vicepresidente”, denunció Pineda.

El sistema de salud pública, totalmente colapsado, es el último recurso al que acuden los trabajadores de la CVG y sus familiares. Los salarios que reciben son prácticamente nulos, y la empresa les adeuda pasivos laborales desde hace más de un año. Son más de 3.250 personas afectadas, entre 1.300 empleados, 1.100 obreros y 850 jubilados.

Pineda señaló que hay casos de salud ocupacional sin ser atendidos. Desde una persona con peligro de perder la vista por no atenderse unas cataratas, o jubilados y trabajadores activos que han sufrido caídas y esperan por una prótesis e intervención quirúrgica.

“Los trabajadores se están muriendo a mengua por el desastre médico al que está llevando la gerencia de la CVG”, afirmó Pineda.