martes, 24 de mayo de 2022

Trabajadores de Maderas del Orinoco exigen reenganche luego de despido masivo en 2019

En ese momento hubo 714 despidos injustificados en la estatal y hoy una trabajadora con orden de reenganche de la Inspectoría del Trabajo sigue fuera de la reductora porque la empresa no acata la orden.

En ese momento hubo 714 despidos injustificados en la estatal y hoy una trabajadora con orden de reenganche de la Inspectoría del Trabajo sigue fuera de la reductora porque la empresa no acata la orden.

Al menos 714 trabajadores fueron despedidos de manera irregular en 2019 de Maderas del Orinoco. Denuncian que no hubo justificación para tal despido masivo que, además, no se dio con autorización de la junta directiva de la empresa, por orden del Ministerio del Trabajo o del Presidente de la República, como ocurrió en su momento con Petróleos de Venezuela (Pdvsa).

Desde entonces los afectados iniciaron una demanda en contra de Maderas del Orinoco. William López, dirigente de sindical, hizo un llamado al ministro de Industrias y Producción Nacional, Juan Arias.

“Según él harán reuniones de alto nivel para un reenganche de los trabajadores. Pero los trabajadores que estamos por fuera no hemos recibido llamados en ningún momento, ni por Juan Arias, ni por la empresa ni por nadie”.

 

Los estatutos de Maderas del Orinoco establecen que, para solicitar un despido masivo, es la junta directiva la que autoriza al presidente de la empresa ciertos poderes para que determine tal solicitud ante el ente del Estado, lo cual no ocurrió

 

Denunció que la situación actual de la compañía es que “se queman las plantaciones y nadie hace nada. Se está vendiendo el pino a precio de gallina flaca. Hubo dos mil metros cúbicos de madera que fueron regalados porque no cumplían con las especificaciones para una venta de pino”.

Carlos Silva, uno de los trabajadores afectados, señaló que el despido masivo se aplicó mediante un procedimiento administrativo elaborado por el entonces inspector del trabajo de Monagas Osmel Moya y el coordinador Horacio Gómez, solicitado por la directiva de Maderas del Orinoco, para el momento presidida por José Luis Pérez Guevara; Isis Ledezma, gerente de Talento Humano; Julianis Rojas, jefa de Relaciones Laborales; y Norma Romero, asesora de Talento Humano.

Los estatutos de Maderas del Orinoco establecen que, para solicitar un despido masivo, es la junta directiva la que autoriza al presidente de la empresa ciertos poderes para que determine tal solicitud ante el ente del Estado, lo cual no ocurrió.

“El inspector del trabajo tampoco tiene facultades para aprobar un despido masivo a través de una providencia administrativa. Además, ¿cómo es que la funcionaria que realiza la notificación en el puesto de trabajo pudo notificar a dos y tres trabajadores a la misma hora, el mismo día y en campamentos de puestos de trabajo diferentes?”, cuestionó Silva sobre las irregularidades del procedimiento.

Despedida durante embarazo 

Otro de los casos de los despidos injustificados es el de Blanca Subero, de 36 años de edad. Tenía seis años de servicio en la empresa y laboraba como analista profesional en la parte de seguridad. La despidieron en junio de 2020, estando embarazada, lo cual viola la norma de inamovilidad laboral.

“Simplemente me llamaron de boca, me dijeron que estaba despedida y no me dieron justificativo alguno. Cuando pregunté el motivo me dijeron: habla con tu gerente. Le pregunté al gerente y me dijo que no sabía nada de eso. Para ese momento estaba embarazada, no me dieron ningún papel, absolutamente nada, y a la fecha ni me han llamado ni me han pagado una liquidación. Mi última quincena fue el 15 de junio de 2020 y desde ese día no me han pagado nada más”, relató.

Actualmente tiene cuatro hijos, por lo que tuvo que dedicarse a la informalidad para poder mantenerlos. Blanca se dedica principalmente a dar clases de tareas dirigidas desde su casa y algunos trabajos particulares para colegios.

Otro caso es el de Raiza Pulido. Fue desactivada en 2019 después de 10 años de servicio como supervisora de higiene y seguridad laboral en la Gerencia de Seguridad.

A diferencia del resto, Raiza Pulido tiene una orden de reenganche aprobada por la Inspectoría del Trabajo, la cual desacata la estatal.

“Fui a la empresa con una inspectora del trabajo y le dijeron que fui desactivada porque sí y no me iban a reenganchar, que eso era competencia de la empresa. Se negaron rotundamente. Incumplieron actos del Ministerio del Trabajo”, expuso.

Tiene una hija de cinco años y uno de 10 años. “Mis hijos sufrieron en la salud, en la alimentación, en los estudios. Mi madre tiene cáncer, etapa IV, metástasis. Pudiera decir que voy a agarrar el dinero que me ofrecieron en diciembre, mil dólares, para ayudar a mi madre, pero nos mantiene la fe, la dignidad. Voy a llegar hasta donde tenga que llegar porque tengo una hija a la que quiero darle un ejemplo de lucha, de dignidad y quiero que mis hijos sean mejores que yo”.

La demanda interpuesta actualmente está en etapa de decisión para los casos de Eddy Lara, Ramón Juvenal, William López y Carlos Silva.

“Hacemos un llamado a todos los trabajadores que no se han dado por notificados a que se pongan en contacto con este movimiento en defensa de los derechos de los trabajadores de Maderas del Orinoco, para que formulen sus reclamos y les daremos la asesoría legal”, destacó Silva.

Para ello compartieron los números de contacto de Carlos Silva 0412-1130581, Raiza Pulido 0412-0777481; William López 0412-4848931 y Ramón Juvenal 0426-2965511 y 0424-9486118.

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