sábado, 25 de junio de 2022

Trabajadores de Alcasa protestan en CVG por violaciones de derechos laborales y desmantelamiento de celdas

“Por irresponsabilidad de aquellos que están administrando nuestras industrias, están muriendo padres y madres de familia”, dijo el trabajador Javier Torres. Entretanto, la estatal hace campaña en redes sociales para las parlamentarias de diciembre.

Los trabajadores denuncian que desde hace dos meses están desmantelando las celdas de reducción | Fotos William Urdaneta

   
$142 millones fueron contemplados en 2011 como inversión para las líneas III y IV de Alcasa. Hoy en día las celdas de estas áreas están siendo desmanteladas | Foto Henry Arias

Trabajadores de la estatal Aluminios del Caroní, S.A. (Alcasa) se concentraron frente a la sede de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), en Alta Vista, para denunciar violaciones laborales, el desmantelamiento de las celdas de la reductora y para entregar un documento en el que solicitan respeto al beneficio de alimentación y de pólizas de hospitalización, cirugía y maternidad (HCM).

Javier Torres, presidente del Movimiento 7 y miembro del comité de higiene del Sindicato de Trabajadores de Alcasa (Sintralcasa), denunció que los trabajadores viven en condiciones críticas por la falta de comida, dinero y dependiendo de hospitales que no están en condiciones para atender a los pacientes, mientras la empresa hace campaña electoral de cara a las parlamentarias.

Recordó el caso de los trabajadores de Alcasa, Antonio Daza y Carlos Cabello. “Lo dejaron morir a mengua”, expresó. De acuerdo con Torres, hay violaciones de derechos solo por tener posiciones políticas distintas al gobierno de Nicolás Maduro. “Por irresponsabilidad de aquellos que están administrando nuestras industrias, están muriendo padres y madres de familia”, afirmó.

Hizo un llamado al presidente de la CVG, Pedro Maldonado, y al Ejecutivo nacional para que remuevan al presidente de Alcasa, Arquímedes Hidalgo.

Destrucción de las celdas

   
El Movimiento 7 espera tener respuestas de la CVG en una semana

Antes de la llegada del presidente Hugo Chávez, la estatal del aluminio tenía 684 celdas en servicio y alcanzó una producción de 204.300 toneladas anuales de aluminio primario. Las últimas 14 celdas operativas que tenía la planta se paralizaron con el apagón nacional de marzo de 2019 y no fueron reactivadas.

Luego de un año y medio de la paralización total, los empleados alertan la destrucción de las celdas de reducción en planta. El trabajador Luis Rodríguez denunció que autoridades de la estatal están desmantelando las estructuras de aluminio de las celdas, para luego fundirlas y hacer ver que se está produciendo. “Se están dedicando a destruir nuestros puestos de trabajo prácticamente”, expresó.

Señaló que el desmantelamiento empezó hace dos meses. “Estamos inconformes con lo que está sucediendo (…) eso es corrupción”, comentó. Entretanto, los empleados carecen de seguro médico y no han recibido la caja de alimentos que antes entregaba la estatal. Los trabajadores cobran entre seis y ocho millones mensuales, menos de 20 dólares.

Pérdida de espacios de trabajo

Henry Arias, exsecretario general de Sintralcasa, calificó como un “crimen mayor” el desarme y desmantelamiento de las líneas. Para el dirigente sindical, acabar con las celdas es peor que mantener a trabajadores con bajos sueldos, pues se está destruyendo la posibilidad de que en algún momento vuelvan a sus sitios de trabajo. Estima que la acción afecta a dos mil trabajadores de Alcasa y Carbonorca. “Se mentalizaron con destruir Guayana y lo están haciendo”, agregó.

“¿Qué pasó con la inversión que hizo el gobierno en la planta?”, preguntó. En 2011 se invirtieron $403 millones del Fondo Chino para la adecuación tecnológica de Alcasa. Del total, alrededor de 142 millones de dólares eran para las líneas de reducción III y IV.

De acuerdo con el dirigente, solo un gobierno serio podría investigar a profundidad y auditar cada inversión que se hizo en la planta.

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