jueves, 29 febrero 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Sindicalistas protestaron por la muerte de trabajadores de empresas básicas sin atención médica durante la pandemia

Desde 2018 la aprobación de recursos para atender temas de salud se ha agravado, los trabajadores con un salario paupérrimo deben rogar atención en clínicas o depender de los deteriorados hospitales de la ciudad.

Trabajadores de distintas corrientes sindicales de las empresas básicas y representantes de la Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG) se concentraron este jueves en la plaza del Hierro en protesta por la falta de atención médica antes y durante la pandemia.  

“Vivimos en estos momentos una odisea”, expresó Fidel Brito, jubilado de CVG Venalum en relación a la falta de una póliza de salud. Los beneficios que lograron desde el año 1985 el Gobierno los quitó y hoy no cuentan ni con servicio HCM ni con farmacias a las que puedan ir en busca de medicamento.

Desde inicios de la pandemia a mediados de marzo, calcula que han muerto cerca de 40 trabajadores de la estatal por la deuda millonaria de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) con las clínicas.

Los jubilados de Venalum cobran 600 mil bolívares quincenales, menos de cuatro dólares mensuales, por lo que alimentos y medicamentos básicos están lejos de su acceso y dependen exclusivamente de la CVG. “Los trabajadores jubilados deambulamos por las calles pidiendo una medicina. Nos estamos muriendo a mengua”, manifestó Brito.

Los sidoristas perjudicados

El dirigente sindical de la Siderúrgica del Orinoco, Cruz Hernández, expresó que de los 33 trabajadores fallecidos desde inicio de la pandemia, según familiares, la mayoría ha muerto por COVID-19.

“Cuando tú hablas con un familiar, la familia te dice que los trabajadores piden clemencia para que los atiendan”, comentó. Para Hernández se priorizó a los militares en atenciones de salud, mientras que el dinero de los hospitales está invertido en camionetas que manejan los enchufados.

   
La protesta de los trabajadores fue custodiada por motorizados de la Guardia Nacional Bolivariana y el Servicio Bolivariano de Inteligencia | Fotos William Urdaneta

Los empleados de años están siendo despreciados por el gobierno, denunció Hernández. Manifestó que seguirán en las calles protestando por el bienestar social de los trabajadores.

Además, que no son atendidos por el seguro HCM, Rodolfo Marchan, dirigente sindical de CVG Ferrominera Orinoco, denunció que los trabajadores están muriendo sin ninguna atención médica por la falta de insumos en los hospitales del Estado.

En el Hospital Américo Babó de Ferrominera Orinoco, indicó, tenían 11 días sin ser abastecidos de oxígeno, vital para atender a pacientes con COVID-19 y debido a la falta de insumos murió la enfermera Maiber Barrada, con 15 años de servicio. “Perdió la vida por falta de oxígeno, por la ineficiencia que tiene la gerencia del hospital”, dijo.

Las mismas enfermeras deben costear antibacterial, cloro y desinfectante para su protección, aunque igual se siguen contagiando. Además de Barrada, señaló que hay otros tres trabajadores del personal de salud en cuidados por haberse contagiado de COVID-19.

“¿Qué es lo que estamos dejándole a nuestros hijos?”, preguntó. Hizo un llamado a continuar saliendo a la calle y protestando. “Vamos a decirle al gobierno que ya basta (…) una cosa es lo que ellos dicen, otra la realidad que nosotros vivimos en el día a día”, reclamó.

Datos por COVID-19

El coordinador de la Intersectorial de Trabajadoras de Guayana, Noel Hernández, informó que más de 100 empleados de las empresas básicas han muerto con síntomas de la COVID-19. Desde la organización han registrado 33 en Sidor, 25 en Venalum, 20 en Alcasa, 15 en Ferrominera sumando a Carbonorca y Bauxilum con 10 trabajadores cada una.

   
Rodolfo Marchan estima que aproximadamente 12 trabajadores han muerto por COVID-19

Los trabajadores que hasta ahora se registran están fuera de los números que presenta el Gobierno nacional en su balance diario. Hernández expresó que algunos han tenido oportunidad de hacerse la prueba rápida, pero ninguno ha sido comprobado con la prueba de Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR).

De acuerdo con Hernández ninguno de los trabajadores fallecidos fue atendido con el seguro HCM y los parientes tuvieron que correr con los gastos funerarios. “Fueron rechazados en las clínicas”, expresó.

Hasta ahora no han tenido ninguna respuesta por parte de las autoridades de la CVG en la atención de trabajadores contagiados. El dirigente comentó que la CVG está dotando al área Servicios Médicos, ubicado en el antiguo Maxy’s de Alta Vista, y así atender a todos los trabajadores, sin embargo, hasta los momentos siguen inoperativo estos espacios.

¿Y el HCM?

Desde hace más de cinco años las clínicas de Bolívar empezaron a negar el acceso al servicio HCM ante la deuda millonaria de las empresas básicas. En 2020 el compromiso sigue sin ser saldado y con la administración de los recursos a manos de la CVG la situación cada día se agrava más para los trabajadores.

Conseguir ser atendidos para una emergencia u operación es un proceso lento que depende de trámites burocráticos y la presión de dirigentes sindicales para la aprobación de los recursos, en este tiempo mueren trabajadores y familiares sin atención.

Los hospitales -pese a la pandemia- siguen con limitaciones operativas por la falta de inversión y el personal de salud debe arreglarse por sí mismo para protegerse. Lo que se ha conseguido a través de donaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sigue siendo insuficiente para sacar a los hospitales del colapso y salvar vidas.