lunes, 4 de julio de 2022

Pensionados y jubilados exigen que la pensión se homologue a la canasta básica

Los adultos mayores esperan que para el próximo 1 de mayo, Día del Trabajador, las autoridades competentes realicen un nuevo ajuste salarial acorde con el costo de la canasta básica.  

Los adultos mayores esperan que para el próximo 1 de mayo, Día del Trabajador, las autoridades competentes realicen un nuevo ajuste salarial acorde con el costo de la canasta básica.  

Pese a que el gobierno de Nicolás Maduro aumentó el salario mínimo y el monto de las pensiones a medio petro, que equivalen a $29,27, los pensionados, jubilados e integrantes de gremios y sindicatos de trabajadores salieron a protestar este miércoles en todo el país para exigir que este monto sea homologado al costo de la canasta básica, que se estima en 900 dólares.

En Caracas, los manifestantes se apostaron frente al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) con pancartas, consignas y mucha indignación porque el monto recibido hasta ahora (7 bolívares mensual) no les permite más que comprar un kilo de harina para arepas, según coincidieron varios entrevistados.

Ida Bracho es una pensionada de 79 años del IVSS, que comenzó a laborar a los 15; siempre con la idea de tener una pensión que le permitiera tener una vejez digna. Ahora condena que ahora las autoridades “se burlen como les da la gana (de los adultos mayores)”.

“No hago nada con esos 7 bolívares porque no alcanzan sino para un kilo de harina para arepas. Ni para una pantaleta”, cuenta Bracho, quien dice que para sobrevivir se vio obligada a vender sus cosas personales y contar con la ayuda de sus familiares. “Vendí todas mis prendas y otros artículos de la casa y aún así no me da”.

“No más pensiones de muerte”, “Maduro, ¿vivirías con nuestras pensiones?”, “Queremos seguir viviendo”, “Maduro nos mata de hambre” eran los mensajes que más se repetían en pancartas tricolores entre los protestantes, quienes recordaban a cada momento que el artículo 91 de la Constitución establece que “el Estado garantizará a los trabajadores del sector público y del sector privado un salario mínimo vital que será ajustado cada año, tomando como una de las referencias el costo de la canasta básica”.

“Este aumento sigue siendo insuficiente. Tenemos el salario más bajo de Latinoamérica. No es posible que se sigan burlando de uno como les da la gana”, sostuvo Ida Bracho, para preguntarse cómo era posible que todos los precios en el país estén expresados en dólares cuando los trabajadores cobran en bolívares.

José Ramón Aguilé es otro pensionado que dice estar dispuesto a mantenerse en las protestas hasta que les den respuestas a sus exigencias. Afirma que laboró por más de 30 años en el Cabildo Metropolitano de Caracas y con los 7 bolívares que cobra hasta ahora por pensión solo “compraba una harina PAN; de resto, mis hijos me ayudan”.

“Este nuevo aumento tampoco alcanzará para nada. Ni para mantenerse una sola persona. Esto es una burla que no beneficia a nadie. Nos engañan con ruedas de prensa y no dan soluciones”, opina Aguilé en referencia al incremento de la pensión a 126,96 bolívares.

Este pensionado de 75 años de edad asegura que se mantendrá en la calle “no para tumbar gobierno, sino para que nos den respuestas que nos corresponden por ley”.

Centenares de pensionados tomaron las calles y avenidas cercanas a la esquina de Altagracia, en el centro de Caracas. De forma pacífica reclamaron frente al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales por más de tres horas y expusieron su situación.

Esta manifestación estuvo custodiada por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) sin ningún tipo de inconvenientes entre ambos grupos, pese a que los pensionados cerraron algunas calles, el tráfico se vio interrumpido y tuvo que ser desviado por los funcionarios.

Desde la sede del IVSS algunos trabajadores se asomaban de vez en cuando para observar la protesta. Tomaban fotografías y grababan videos desde sus celulares, pero únicamente como espectadores. En ningún momento hubo altercados entre los representantes del Seguro Social y los adultos mayores que reclamaban, en su mayoría hombres. 

Protestas en el resto del país

Esta manifestación para exigir que el monto de las pensiones se iguale al costo de la canasta básica tuvo coordinación nacional, fue bastante promocionada en redes sociales y hasta las radios le dieron espacio para la convocatoria, quizás de ahí la afirmación de que es, de las protestas recientes, una de las más numerosas, según los organizadores.

Los pensionados del interior del país también manifestaron frente a las sedes del Instituto Venezolano del Seguro Social de sus regiones para exigir una pensión acorde con la canasta básica, que les permita adquirir comida y medicinas.

Los pensionados y jubilados de Falcón, Apure, Aragua, Bolívar, Zulia, Lara, Maturín, Guárico y otras entidades también salieron a pedir que el ajuste de las pensiones se haga de acuerdo a lo establecido en el artículo 91 de la Constitución.

Un pensionado del Zulia dijo que no resisten más la situación de “hambre, miseria y muerte”; por lo que piden al gobierno que escuche los planteamientos de los pensionados.

En esta misma entidad denunciaron que director del IVSS, Erwin Aldana, maltrató a los pensionados y les prohibió mantenerse en las instalaciones.

En Lara pidieron pensiones dignas para todos e invitaban a los trabajadores actuales unirse a la lucha porque ellos serán los pensionados del futuro. Solicitan a las autoridades un monto en la pensión que se ajuste a las necesidades.

Esperando respuestas del IVSS

En la protesta en Caracas también estuvo Rafael Arreaza Padilla, expresidente del IVSS (entre 1997 y 1999), quien dijo que durante su gestión las pensiones eran de 280 dólares mensuales. Estima que para esta fecha, de acuerdo al anterior esquema de pensiones, los beneficiarios estuvieran percibiendo $650.

Arreaza Padilla afirmó que fueron recibidos por parte de la directiva del Seguro Social, a quienes le expusieron la situación de los pensionados en el país y de los que están en el exterior. Afirmó que llegaron a acuerdos parciales, pero no los mencionó, y que quedaron en darles respuestas. El exministro también indicó que como galeno exigió atención médica para los pensionados.

Emilio Lozada, presidente de la Federación Nacional de Jubilados y Pensionados, aseguró que uno de los principales logros de esta jornada de protesta fue que los escucharan y se comprometieran a darles una respuesta. Añadió que con esta agenda de reclamos van construyendo el camino para un 1 de mayo masivo.

Por su parte, Eduardo Sánchez, presidente de la Federación de Trabajadores Universitarios y del sindicato de trabajadores de la UCV, calificó la protesta nacional como “todo un éxito” y adelantó que el 16 de marzo manifestarán en la entrada de la Universidad Central de Venezuela, con la idea de trancar la vía, en rechazo al reciente “aumento miserable”.

Los pensionados esperan que para el próximo 1 de mayo, Día del Trabajador, las autoridades competentes realicen un nuevo ajuste salarial acorde con el costo de la canasta básica.

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