miércoles, 24 julio 2024
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Madre del sindicalista Daniel Romero se encadenó en portones de CVG para exigir liberación del trabajador

La huelguista fue retirada del lugar por sus familiares, luego de descompensarse por una crisis de tensión arterial. Manifestó no contar con recursos para adquirir medicación.

La madre del sindicalista Daniel Romero, Marisol Arias de Romero, de 67 años, se encadenó en los portones de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) en Alta Vista este miércoles 3 de julio en horas de la mañana para exigir la liberación del trabajador, que lleva poco más de un año privado de libertad por su participación en protestas laborales dentro de la Planta de Pellas de la Siderúrgica del Orinoco en junio de 2023.

 

Mi hijo nos ayudaba en todo, en medicinas y para la casa. Para comida. Si nos ponemos a pensar, depender de un sueldo de maestra alcanza para comer dos o tres días… Esta es una situación mala. Yo no duermo”

 

Junto a su esposo Alberto Romero, de 68 años, la sexagenaria inició acciones de protesta pasadas las 8:00 de la mañana, solicitando la inmediata liberación de su hijo. Asimismo relató que solo ha podido verlo tres veces desde que fue detenido, ya que no cuenta con los recursos para viajar. Aunado a eso, la madre de sus nietos falleció recientemente, dejándolos solos y necesitando a su padre.

“Estoy aquí por la liberación de mi hijo, de Daniel Romero. Señor presidente, Nicolás Maduro, le hago un llamado para que me libere a mi hijo. Por favor, se lo pido de corazón. Ya mi hijo tiene un año y yo lo he visto tres veces nada más. Tengo 8 meses que no lo veo. Está delicado de salud porque me han dicho. No sé cómo se encuentra ahora. Quiero que usted me ayude presidente Nicolás Maduro, que libere a mi hijo. Sus hijos lo necesitan”, explicó Arias.

Sin recursos para vivir

La madre del dirigente recordó que fue apresado el 11 de junio de 2023, a eso de las 2:00 de la mañana en Sidor. Tras su desaparición forzada, sus parientes pasaron un mes sin saber su paradero, hasta que una de sus sobrinas lo localizó en un centro reclusión en Caracas. Romero es el menor de tres hijos, hermanos junto a quienes sostenía a sus padres.

“Yo no he podido viajar a Caracas por mi situación. No tengo los recursos. Su esposa es quien está con él. Las tres veces que yo he ido gasto 50 dólares y para venir gastaba 60 dólares porque allá no me bajan la tarifa por edad, es normal. Yo me mantengo del sueldito de mi hija que es profesora, los maestros ganan poquito y mi esposo que está desactivado de Sidor y le pagan un poquito. Mi hijo nos ayudaba en todo, en medicinas y para la casa. Para comida. Si nos ponemos a pensar, depender de un sueldo de maestra alcanza para comer dos o tres días. De ahí, no alcanza. Esta es una situación mala. Yo no duermo. Todas las noches pegada al teléfono si alguna información. No le deseo esto a nadie. Es malo. No tengo vida. Mis nietos están en Brasil solos porque perdieron a su mamá. Tenían dos años y medio en Brasil y ahora están solos. No tengo cómo hacer para trasladarlos aquí”, expresó la adulta mayor entre sollozos.

La huelguista padece de hipertensión y diabetes. Relató que lleva tres días sin tomar el medicamento que requiere, ya que no han podido costearlo. El padre de Romero, Alberto Romero, le solicitaba a su esposa retirarse del lugar, pero ella insistió en que estaría allí hasta obtener respuesta.

Misma causa, una sola liberación

Daniel Romero fue arrestado durante actividades de huelga junto a su compañero de labores, Leonardo Azócar, también miembro del sindicato sidorista. Ambos fueron apresados la misma noche y recluidos en el mismo centro de detención: El Rodeo I, en Caracas.

A pesar de que fueron juzgados por la misma causa, Leonardo Azócar fue liberado bajo régimen de presentación el 22 de junio de este año. Se desconoce por qué Romero continúa privado de libertad.

 

Ya mi hijo tiene un año y yo lo he visto tres veces nada más. Tengo 8 meses que no lo veo. Está delicado de salud porque me han dicho. No sé cómo se encuentra ahora”

 

“No tengo información de por qué él no fue liberado. Para nada. No sé por qué a ellos los liberaron y a mi hijo lo dejaron. Es lo que yo quisiera saber en estos momentos. Por qué los liberaron a ellos y a mi hijo no. Yo me siento mal porque no he recibido nada de la justicia. No tengo información. Siempre todo igual. Mi hijo tiene gastritis aguda. Se ha visto bastante mal. No sé cómo se encuentra”, expresó Arias mientras reforzaba la cadena que la mantenía atada.

“Les pido la liberación de mi hijo, que me ayuden con eso. No aguanto más esa situación. Estoy enferma. Tengo hoy tres días que no tengo medicamento. No tengo para comprarlo, no tengo recursos. Quiero al señor presidente, por favor, dele la liberación a mi hijo”, cerró.

La huelguista se descompensó tras una hora de protesta, debido a una crisis de tensión arterial. Fue retirada del lugar por sus familiares en su carro particular para llevarla a su residencia.