miércoles, 28 febrero 2024
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Inestabilidad del Sistema Eléctrico pone en entredicho plan de reactivación de celdas en Venalum

El dirigente de la Intersectorial de Trabajadores, Ángel Brito, califica de “show mediático” el anuncio de oxigenación operativa en la reductora de aluminio.

CVG Venalum llevaba este martes tres de sus 905 celdas reactivadas, según informó el secretario general del Sindicato de Trabajadores del Aluminio (Sutralum), Pedro Perales. El arranque ocurre 11 meses después de que la empresa quedara totalmente inoperativa al perder las 19 celdas restantes tras el apagón de marzo de 2019.

El arranque de estas celdas se produce en medio de la incertidumbre por la inestabilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), toda vez que las celdas solo pueden resistir poco más de dos horas sin suministro eléctrico.

Perales admitió que el SEN no está completamente estable y por ello la reactivación de celdas será a paso lento. La incorporación de otras dependerá de la cantidad de suministro eléctrico que les otorgue Corpoelec a través del Ministerio de Energía Eléctrica. Prevén poder tener hasta siete celdas reactivadas en febrero.

“Después del saboteo eléctrico, se hizo un mantenimiento mayor en la V Línea, donde tenemos más de 100 celdas disponibles, pero no se puede hacer toda la incorporación porque se necesita de energía eléctrica para tenerlas todas. De acuerdo a como esté la electricidad del país, se irán incorporando más celdas”, indicó Perales.

Sin embargo, el secretario de Finanzas del Sindicato Único de Trabajadores Profesionales Universitarios de Venalum (Sutrapuval), Ángel Brito, opina lo contrario y afirma que el recién arranque de las celdas responde a un show mediático.

“Es un show mediático, no le veo seriedad al asunto. Venalum tiene 905 celdas, de las cuales todas estaban inoperativas hasta antier (…) el día que arranca la primera celda se va la luz, habría que preguntarse si no sufrió algún daño”, indicó Brito.

Insistió en que las garantías no están dadas para un arranque o reimpulso de la empresa. Recordó que la reactivación de cada celda cuesta 450.000 dólares, una inversión en riesgo con la inestabilidad del SEN.

“Si se va la luz por más de dos horas, volvemos a perder esas celdas. ¿Quién asumiría la responsabilidad de esos gastos? Tenemos también la interrogante de dónde salen los recursos para el arranque de esas celdas y cuáles son los objetivos”, agregó el dirigente de Sutrapuval.

El consumo eléctrico se requiere también para otras áreas, como colada, hornos, grúas y los transfortificadores. Brito indicó que se necesitarían 600 millones de dólares adicionales para acondicionar las demás áreas, como plata de carbón, y el mantenimiento eléctrico.

“¿Cuál es la garantía que le da Corpoelec a Venalum, para un supuesto arranque de sus celdas y queden las 905 operativas? Detrás de esto hay un show mediático, no están las condiciones dadas, ni en el Sistema Eléctrico Nacional ni en la planta. Entiendo que es para mantener un posible arranque a futuro para las demás celdas y alguito de aluminio que quede unas 90 toneladas mensuales, se le pueda suministrar algo a Alcasa y pueda laminar”, dijo Brito.

Incorporación de trabajadores

Desde el apagón de marzo se activó un plan de contingencia que solo incluyó a entre 1.200 y 1.300 trabajadores, lo que provocó denuncias en el resto de la nómina al ser excluidos de beneficios.

“El plan de contingencia se mantiene, no hay calificación de despido, solo que se les está dando un bono de beneficio a los que se mantienen allí en planta. Progresivamente se van a ir llamando a los trabajadores, porque a medida que se vayan reactivando celdas, necesitaremos más cuidado. Ya llamaron a 60”, informó Perales.

Brito, por su parte, cuestiona el plan de contingencia y asegura que “no se está haciendo nada”.

Antes de que Venalum quedara apagada, empleados denunciaban también la aniquilación de su contrato colectivo y tablas salariales, denuncia que se extendió en las demás empresas a partir de la reconversión monetaria de agosto de 2018.

Además del incumplimiento en los cálculos para el pago de salarios y otros beneficios económicos, Venalum forma parte de las estatales donde dejaron de dotar de uniformes, equipos e implementos de seguridad al personal, y cumplir con los protocolos mínimos. Condición que deja en riesgo a los trabajadores ante la vulnerabilidad de accidentes laborales.