jueves, 29 febrero 2024
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Índices de malestar social en Bolívar evidencian incapacidad del modelo económico extractivista para generar bienestar y desarrollo humano

Según la Encuesta de Bienestar Social realizada por la UCAB Guayana, Bolívar está muy por debajo de los estándares deseables de desarrollo humano. La sociedad se siente desatendida en materia de salud, educación y trabajo toda vez que siente que el salario no le permite costear lo básico para vivir.

@mlclisanchez

La Encuesta de Bienestar Social desarrollada por la UCAB Guayana revela que Bolívar tiene indicadores de bienestar propios de sociedades que viven entre carencias a las que la población tiene que adaptarse:

El 21% de los bolivarenses encuestados no pueden comer tres veces al día porque sus ingresos mensuales no lo permiten, y 61% manifiestan sentirse desatendidos en materia de salud.

La mayor parte del ingreso familiar se invierte en comida y artículos de higiene personal, mientras no queda dinero suficiente para costear medicinas, ropa y calzado.

Es así como el Centro de Estudios Regionales de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), núcleo Guayana, determinó que el estado Bolívar está lejos del bienestar social.

En cifras: el indicador general de bienestar se ubica en un promedio de 0,4, en una escala del 0 al 1, en la que el 1 es la puntuación máxima de felicidad o bienestar.

Para contrastar: una sociedad con altos niveles de bienestar está por encima de 0,7.

El modelo económico extractivista minero no genera progreso, ni bienestar

Los resultados expuestos forman parte de una encuesta en la que la academia tomó como muestra 442 personas en nueve municipios del estado Bolívar.

El estudio, que forma parte de la iniciativa del Observatorio de la Región Guayana, se fundamenta en que el bienestar no es más que el buen vivir, o tener una vida que la persona considere como útil y creativa. Esto es, además, una condición para el desarrollo humano.

Por ello se propone registrar, documentar y analizar cómo los bolivarenses perciben su propia condición y cómo sienten que les afecta la crisis económica, política, sanitaria y socioambiental de Bolívar.

En cualquier sociedad, el modelo de desarrollo económico tiene que generar bienestar. No sirve solo por sí mismo para mostrar buenos resultados en términos de producto interno bruto, sino que mide su eficiencia en la medida en la cual genera bienestar”, Aiskel Andrade

De esa manera, la encuesta pretende contribuir con la creación de políticas públicas que tengan como fin último procurar, precisamente, ese desarrollo humano en un contexto de ausencia de datos oficiales.

“En cualquier sociedad, el modelo de desarrollo económico tiene que generar bienestar. No sirve solo por sí mismo para mostrar buenos resultados en términos de producto interno bruto, sino que mide su eficiencia en la medida en la cual genera bienestar”, explicó Aiskel Andrade, coordinadora del Centro de Estudios Regionales. 

Bajo esta premisa, los índices bajos de bienestar en Bolívar atisban el fracaso del modelo económico extractivista que particularmente en la región Guayana implica formas de esclavitud moderna, violencia y devastación ambiental.

Precisamente por esto la academia defiende la idea de que hay que pensar en Guayana como una región que puede ofrecer una alternativa económica sustentable que impulse un cambio político, desplace el modelo económico extractivista y promueva el desarrollo humano.

21,95% de los bolivarenses encuestados no puede comer tres veces al día

En términos de ingresos y consumo, Bolívar está muy por debajo de los estándares deseables de desarrollo humano, el más bajo de todos los indicadores, de hecho: 0.26 en una escala del 0 al 1 en la que el 1 es el estándar más alto de bienestar.

En promedio, 47% de las personas están insatisfechas con el ingreso que perciben actualmente, que de acuerdo con la encuesta, son en promedio 91,20 dólares por persona, considerando que la mayoría de los consultados tiene más de un empleo o ejercen alguna actividad económica complementaria y puede permitirse no depender del salario mínimo nacional para costear lo básico.

El centro de estudios determinó que uno de los factores por los que pocas personas optan por estudios universitarios en Bolívar es porque no les garantiza buenas oportunidades de empleo

El promedio de ingreso familiar ronda los 138,98 dólares.

Frente a una canasta alimentaria que -según Fedecámaras Bolívar- en diciembre alcanzó un costo de 519,66 dólares, la encuesta determinó que 21,95% de los bolivarenses consultados no puede comer tres veces al día, precisamente porque el salario no les permite llenar por completo sus alacenas y neveras.

De hecho, según Fedecámaras, se requieren 51 salarios mínimos para costear la totalidad de la cesta alimentaria de la entidad, que de por sí es 7% más costosa que el promedio nacional. 

¿En qué invierten los bolivarenses su dinero? Pues mayoritariamente en alimentación (99.10%) y productos de higiene y aseo personal (48.19%), los ingresos mensuales no alcanzan para mucho más.

Apenas el 8.37% de los ingresos se destina en medicina y atención médica.

Sólo 0,59% de los encuestados invierten parte del dinero que ganan en entretenimiento.

61,99% de los bolivarenses consultados se siente desatendido en los servicios públicos de salud 

Venezuela en general, y específicamente Bolívar, enfrenta el quiebre del sistema público de salud desde hace más de cinco años. El déficit de personal calificado, la escasez de insumos y avería o ausencia de equipos especializados en la red hospitalaria y ambulatoria condenó a la población al ruleteo hospitalario, la automedicación, migración forzada e incluso la muerte.

De acuerdo con la encuesta de bienestar, 61,99% de los bolivarenses consultados valoran negativamente los servicios públicos de salud por considerar que, al acudir a los centros asistenciales, solo consiguen una estructura con únicamente mobiliario para ofrecer.

Las enfermedades más reportadas por la población encuestada son COVID-19, malaria, síntomas gripales y diarrea. La transmisión de la malaria sigue activa y agudizada por la minería

El Centro de Estudios Regionales determinó que las enfermedades más reportadas por la población encuestada son COVID-19, malaria, síntomas gripales y diarrea. Esta última se atribuye a que al menos 39.82% de los bolivarenses encuestados no utilizan ningún método de potabilización o desinfección del agua por tuberías, cuya calidad es cuestionada ante los incumplimientos de protocolos sanitarios de Hidrobolívar.

Apenas 35% de las personas encuestadas optan por la compra de agua potable para el consumo.

La malaria es una de las enfermedades endémicas que persiste en el territorio por la falta de inversión del estado en el control epidemiológico. La transmisión de la enfermedad sigue activa y agudizada por el ejercicio de la minería.

Apenas 18.10% de las personas que han padecido alguna enfermedad acudieron a un centro asistencial en los últimos meses. La mayoría (más del 90%) reportó que, al acudir, no contaron con insumos médicos, suficiente personal capacitado o los equipos médicos necesarios para su recuperación.

El promedio de valoración de la población con respecto al acceso a la salud en el estado, es de 0,59.

Es decir, valoran positivamente sus condiciones actuales, pero valoran negativamente los servicios públicos de salud. Tanto que el 81.90% de las personas que manifestó haberse enfermado en los últimos meses prefirió quedarse en casa antes que asistir a los hospitales.

Un acceso restringido a la educación como pilar del desarrollo humano

El deterioro de la calidad de vida de cada grupo familiar, la precariedad laboral del gremio docente, la falta de oferta de empleo en campos profesionales, y otros factores, mantienen con tendencia al alza el ausentismo y deserción educativa en Bolívar, y en el resto del país.

En términos de bienestar social, 79% de los bolivarenses consultados por el Centro de Estudios Regionales de la UCAB valoran positivamente la educación que han recibido.

La mayoría de los ingresos de las familias en Bolívar se invierten en comida y artículos de higiene personal, pues no alcanza para otros gastos en salud o entretenimiento

Pero, en contraste, 42% está insatisfecho con el sistema público de educación. De hecho, parte de las personas consultadas señalaron que la única razón por la que estudiaron en instituciones públicas fue porque no podían costear la educación privada.

En este contexto, 54% de los encuestados logró alcanzar un nivel de educación secundaria (bachillerato), pero apenas 15% llegó a culminar una carrera universitaria.

El 62.22% de quienes lograron cursar una carrera universitaria señala que su formación académica no le ha generado oportunidades de empleo.

Esta realidad coincide con el hecho de que 39% de las personas encuestadas trabaja de forma independiente, y 84% de las personas que trabajan y que fueron consultadas, ejercen un empleo que no está relacionado con su preparación académica.

En líneas generales la satisfacción de este indicador es de 0,48 en la escala del cero al uno.

El centro de estudios determinó que uno de los factores por los que pocas personas optan por estudios universitarios en Bolívar es porque esto no les garantiza buenas oportunidades de empleo por la limitada oferta actual y la distorsión económica que atraviesa el país. Además buscan desesperadamente insertarse en el mercado laboral lo más pronto posible para contribuir con el ingreso familiar.