sábado, 2 marzo 2024
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Gremios advierten sobre consecuencias por eliminación del subsidio al diésel

De acuerdo a cifras de la industria petrolera, actualmente la producción de combustible está en 95 mil barriles diarios de combustible, tras la incorporación de la refinería El Palito, que estaba paralizada.

Tras el reciente aumento del precio del diésel a 0,32 dólares por litro para el transporte del sector industrial, representantes del gremio advierten sobre consecuencias en la producción, mientras que otros agremiados desestiman que la medida suponga un impacto importante, pues aseguran que los transportistas ya cancelaban hasta el triple de su nuevo valor.

Esta semana se conoció que Petróleos de Venezuela (Pdvsa), a través de la Vicepresidencia de Comercio y Suministro, informó a los distribuidores de combustible de todo el país, de un ajuste en el precio de venta del diésel para el transporte del sector industrial, el cual entró en vigencia el 6 de julio.

Armando Chacín, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), expresó su preocupación ante una posible parálisis técnica de las actividades de producción, que podría derivar en una disminución de la oferta de alimentos.

A través de un comunicado, el representante del gremio solicitó a Nicolás Maduro “gire las instrucciones necesarias y precisas que nos lleven a superar esta crisis que puede repercutir en una parálisis técnica de las actividades de producción y en consecuencia, en una significativa disminución de la oferta de alimentos para nuestra población”.

“El suministro de gasoil a los agroproductores no es suficiente para satisfacer las necesidades operativas dada la escasa o ninguna disponibilidad del mismo en las zonas productoras, y nuestra actividad productiva está asociada a condiciones climáticas y a ciclos biológicos que no pueden ser modificados. Debe entenderse entonces que el suministro de gasoil y demás insumos debe ser suficiente y oportuno”, destacó.

Agregó que para dar cumplimiento a la misión de producir alimentos es preciso realizar labores de campo mecanizadas que amerita el uso de combustible diésel, además del transporte de la misma desde los campos hasta los centros de consumo, es decir, las ciudades.

Chacín destacó que “el nuevo precio del diésel, aunado a la exclusión del sector agroproductivo como prioritario, impactará, sin duda, de manera negativa los resultados de los planes de siembra y los precios de los alimentos”, por lo que resaltó que sería prudente evaluar los ajustes de precios y sus consecuencias en otro momento “y no precisamente ahora cuando el plan de producción del ciclo de invierno se encuentra en pleno proceso de desarrollo”.

Asimismo alertó que tras la medida muy posiblemente no se logre cumplir con las metas de producción del maíz, que se dan en mayor volumen durante el ciclo de invierno. También explicó que durante el ciclo de lluvias, el mantenimiento de los potreros es más exigente, así como la producción de leche y carne, que se potencian más durante este periodo. “Nuestros productos son perecederos y su extracción desde las unidades de producción no admite dilación”.

Por su parte, una fuente del sector industrial que prefirió no ser identificada por no estar autorizada para declarar, indicó que el aumento del diésel no tendrá un impacto importante en el sector. En primer lugar, porque ya los transportistas de una u otra manera sí pagaban por el combustible.

“Decían que se regalaba o que se subsidiaba, pero eso no es cierto. El precio de 0,50 dólares el litro que es el que mayormente se maneja, varía según la localidad, también en función de la emergencia que tenga cada quien y en función del despacho que se haga. Todos los precios que se pagan están por encima del valor del que se estima hoy”, declaró la fuente.

En este sentido, recalcó que para el sector industrial lo importante es que haya disponibilidad del combustible, “para que no se pierdan dos o tres días en una cola para surtir, porque estos son costos que de una u otra manera los están percibiendo al tener un camión detenido durante esos días”.

Asimismo destacó como “consecuencia positiva” del aumento del combustible “el hecho de que Pdvsa tenga dinero para hacer mantenimiento, no solo a las refinerías, sino a las unidades del transporte”. Señaló que la eliminación del subsidio favorece a la disminución de la inflación “porque se está contando con un recurso que antes no se tenía y que se estaba subsidiando”.

A juicio de la fuente consultada se está sincerando el precio del diésel y disminuyendo de alguna manera la diferencia con respecto al precio del combustible en otros países.

“No puede seguir subsidiando el diésel de la manera como se está haciendo. En Colombia cuesta el doble, en Estados Unidos cuesta cuatro veces más y en Europa, en algunos sitios el diésel es más costoso que la gasolina. Se está cobrando netamente el costo de producir el mismo, aunado al costo administrativo, a una pequeña utilidad y el costo de remolque”, sostuvo la persona consultada.

Disponibilidad intermitente de diésel 

Con relación a la disponibilidad de combustible para el sector industrial, la fuente destacó que, aunque en algunas entidades “se ha venido normalizando”, como es el caso de los estados Aragua, Carabobo, Lara y Yaracuy, “aún es intermitente”.

“Yo puedo decir eso hoy, pero puede ser que mañana otra vez reporten que tienen problemas; alguna localidad que puedo reportar hoy sin combustible, al día siguiente puede estar abastecida. Es intermitente, no se puede decir de manera categórica que ya en algún estado está solucionado”, dijo.

De acuerdo a cifras de la industria petrolera, actualmente la producción de combustible está en 95 mil barriles diarios de combustible, tras la incorporación de la refinería El Palito, que estaba paralizada. A juicio de la fuente, lo anterior hace más pareja a la producción, aunque todavía es insuficiente, pues el consumo está por encima.

“Hoy, totalmente, se está produciendo alrededor de 95 mil barriles diarios y tiene que subir un poco más ese volumen de producción, a efectos de abastecer de una manera más ágil lo que es el mercado nacional. La demanda de hoy en día es aproximadamente de 120 mil barriles de gasolina, hay un pequeño déficit, mientras que de diésel se necesitan entre 30 y 40 mil barriles aproximadamente”.

Recalcó que el objetivo principal es que se estabilice la producción, tanto de gasolina como de diésel, a efectos de ir disminuyendo los problemas que generan al sector agroindustrial.

Celso Fantinel, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), dijo que al no contar con financiamiento, todo es cuesta arriba para el sector.

“Que le quiten el subsidio a la gasolina y dejen de mantener a los vagos matraqueros”, sostuvo el representante de Fedeagro.