viernes, 1 marzo 2024
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Gobierno y productores frenan importación de maíz en plena cosecha

Las partes acordaron no abrir la importación del maíz y mantener un precio negociado de 450 dólares por tonelada de cereal.

Durante una reunión entre productores, la agroindustria y el Gobierno, se llegó a un acuerdo de frenar la importación de maíz en plena cosecha y un precio negociado de 450 de dólares la tonelada del cereal.

Los productores esperan que se materialice el acuerdo y sea respetado entre las partes.

“Nosotros estamos defendiendo el ingreso del productor. Hasta que no se entregue y venda el último grano de maíz blanco y amarillo no se abrirá la importación. Al estar parada la importación nuestro maíz vale”, sentenció Celso Fantinel, presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro).

Asimismo se acordó cancelar la cosecha al valor alterno de importación, reconociendo una materia prima por flete y otra por producción nacional.

“Entramos en una fase de negociación, puede que algunas industrias paguen algo más. En la reunión faltó la empresa más grande de maíz y, realmente, esperamos que apoyen la producción nacional y entren en esta negociación”, explicó Fantinel en un video publicado por Fedecámaras Radio.

El pronunciamiento de Fedeagro se realizó luego de una reunión junto a productores agrícolas de los estados Portuguesa, Guárico, Barinas, Cojedes y representantes de algunos ministerios, entre ellos Agricultura y Tierra, Comercio y Alimentación, entre otros.

Mientras tanto, Osman Quero Pérez, vicepresidente de Fedeagro, aclaró que el Ministerio de Agricultura y Tierra no establecerá por escrito el precio al que se fijó en dicho consenso entre los productores y la agroindustria, pero todos esperan que se emita una resolución al respecto y como garantía.

“Se han hecho unos avances (…) Nos resta por decidir y esperamos que el ministerio nos otorgue esa resolución”, expresó. Asimismo, indicó que, de acuerdo, con lo discutido, “las plantas de almacenamiento deberán colocar en sus puertas el precio al que están cancelando la cosecha”.