sábado, 24 febrero 2024
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Foro Cívico insiste en el diálogo social para lograr acuerdos laborales

Pablo Zambrano recordó que el Estado “está obligado a atender el justo reclamo de los trabajadores y construir una política salarial sostenible, que logre superar la pobreza y combatir las desigualdades”.

El Foro Cívico reiteró este lunes que la tercera sesión del Foro de Diálogo Social, que media la Organización Internacional del Trabajo (OIT) entre la administración de Nicolás Maduro y trabajadores venezolanos, debe ser efectiva, es decir, “debe conducir a acuerdos, y debe hacerlo, además, con carácter de urgencia”.

Así lo expresó Keta Stephany, secretaria de información de la Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios (Fapuv), durante una rueda de prensa. En compañía del sindicalista Pablo Zambrano y Ricardo Cussano, expresidente de Fedecámaras, la profesora universitaria recordó que esta visita de la OIT se produce en un contexto de movilizaciones generalizadas por los derechos laborales.

“Los trabajadores estamos demandando un salario mínimo indexado, es decir, orgánico, libertades sindicales y negociación colectiva de beneficios laborales que no se están cumpliendo en Venezuela”, señaló Stephany.

Para el Foro Cívico, el diálogo social es la manera “para resolver todos estos temas” y dar respuesta a las demandas de los trabajadores públicos, así como una institucionalización que garantice el Estado de Derecho y la construcción de estos acuerdos. Además respaldaron a los actores que participan en estas conversaciones.

Keta Stephany recordó además que en estas reuniones se deben tratar algunos acuerdos alcanzados entre marzo y septiembre de 2022 como los criterios de fijación del salario mínimo, elecciones sindicales de forma autónoma, reformas legislativas y cese del hostigamiento y persecución a sindicalistas y trabajadores. Ninguna de estas mesas técnicas se instaló el año pasado.

“La OIT no se puede dar el lujo de que Venezuela se burle de ella. La máxima sanción a la que han llegado fue sacar al país de la OIT. Eso no le conviene a nadie, pero pueden aplicar sanciones intermedias”, dijo la profesora universitaria.

En representación de los sindicatos, Pablo Zambrano aseguró que es necesario “ampliar el campo de acción” y que toda la población se sume a la exigencia de soluciones estructurales a nivel político, social y económico. “Esperamos que en el Foro de Diálogo Social se materialicen los consensos necesarios, para edificar soluciones efectivas al debilitado poder adquisitivo de los trabajadores del país”.

El sindicalista también rechazó el hostigamiento y persecución contra trabajadores que han salido a protestar en las últimas semanas. Recordó que el Estado venezolano “está obligado a atender el justo reclamo de los trabajadores y construir una política salarial sostenible, que logre superar la pobreza y combatir las desigualdades que hoy padecen la mayoría de los trabajadores”.

Dicha política salarial, dijo Zambrano, deberá estar reforzada con otras políticas sociales, económicas, al igual que el fortalecimiento del empleo productivo. “Estamos convencidos que esto sólo será posible mediante acuerdos que generen las condiciones institucionales que le den viabilidad a las soluciones”.

Mientras que Ricardo Cussano, en representación del sector empresarial, apoyó el “diálogo franco y genuino” entre los trabajadores, empleadores y el Estado venezolano. Señaló que “el actual momento de crisis no puede perderse en el inmediatismo de la consigna, en el desespero popular o el personalismo banal, es necesario pensar estratégicamente en el desarrollo a futuro del país”.

“Hacemos también votos porque el Foro de Diálogo Social sea el espacio donde se definan los consensos necesarios que le permitan al Estado venezolano, en el cumplimiento de sus obligaciones, tomar las decisiones pertinentes para garantizar que los venezolanos puedan vivir con dignidad”, resaltó.

El empresario coincidió que, entre los retos actuales, está la construcción de acuerdos políticos institucionales que mejoren los ingresos del sector público, a través de políticas y una reforma económica necesaria. “Esto implica negociaciones urgentes, inteligentes y generosas”, dijo Cussano, que deben derivar en un acuerdo social, político y económico.