lunes, 22 julio 2024
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Ferromineros denuncian desinversión en maquinaria y áreas de trabajo inutilizadas por falta de mantenimiento

Afirman que la semana que culmina se registraron dos descarrilamientos en vía Ciudad Piar-Puerto Ordaz, en los que se cayeron 5 toldas perdiéndose el material y dañando aún más la ya deteriorada red ferroviaria.

Trabajadores de Ferrominera Orinoco afirman que la compañía se encuentra en “condiciones deplorables” debido a la falta de inversión y reparación de maquinaria, mientras que miembros del área de ferrocarriles y briquetas aseveraron que los activos de la compañía funcionan al mínimo de su operatividad debido a la falta de mantenimiento.

Los obreros declararon que la última vez que se hicieron reparaciones en sus áreas de trabajo fue en 2018, antes del nombramiento de Abel Jiménez como presidente de la empresa. A su vez criticaron el incumplimiento de la estatal en cuanto a la entrega de equipos de protección personal, asegurando que han tenido que comprar botas e indumentaria de trabajo por sus propios medios, ya que la compañía tiene años sin entregar la indumentaria de seguridad.

Personal de las áreas de briquetas y ferrocarril explicó que, debido a las malas condiciones de las distintas máquinas y locomotoras, la producción se retrasa constantemente lo que repercute en las ganancias de la empresa. De esta situación responsabilizaron a la directiva, que según sus palabras “desde que llegó no ha invertido un dólar en mantenimiento ni reparaciones”.

Briquetas: un área expropiada por el chavismo 

El área de briquetas cuenta con una particularidad: es la única parte de la empresa que no siempre perteneció al Estado. La tarea de la formación y desarrollo de briquetas (compactación de hierro fundido en forma cuadrada) durante años fue responsabilidad de Operaciones al Sur del Orinoco (OPCO), una empresa privada dirigida por Kobe Steel, firma japonesa.

No obstante, en medio de la turbia expropiatoria del expresidente Chávez, el Ministerio de Industrias Básicas y Minería transfirió las operaciones de esta compañía a Ferrominera Orinoco en el año 2007, al no renovar el contrato de Kobe Steel.

En ese momento, los trabajadores pidieron ser absorbidos por Ferrominera Orinoco debido a conflictos laborales que tenían con el consorcio japonés, que también era propietario del Complejo Siderúrgico de Guayana (Comsigua), empresa que también les sería confiscada por el Estado venezolano.

Al respecto, los ferromineros aseveraron que durante los años de administración privada la producción era mucho más efectiva y tenían mejores condiciones de trabajo.

Un descarrilamiento hace que se pierda todo: el vagón y el mineral… Hace 3 días hubo dos descarrilamientos en Ferrominera y se cayeron 5 tolvas perdiéndose el material y dañando aún más la vía”

“Cuando la gerencia pertenecía a los japoneses se hacía mantenimiento constante porque había repuestos e insumos. Actualmente no hay inversión ni realización de mantenimiento. El deterioro de los equipos está mermando la producción. Antes en una hora se sacaban 140 toneladas de briquetas, ahora en 60 minutos solo se fabrican 45 toneladas. Eso es por falta de equipos, los cuales se han dañado y no se han sustituido”, explicó uno de los denunciantes.

Según las declaraciones, los equipos dañados en el área van desde reformadores y calderas, hasta motores. Los ferromineros que trabajan en esta área aseguran que la última vez que se hizo mantenimiento completo fue hace cinco años.

“Durante la presidencia de Abel Jiménez no se ha invertido nada. A partir del 2021, hasta la fecha, se han producido 4 barcos para un total de 140 mil toneladas de briquetas y nosotros no hemos visto ninguna inversión para seguir produciendo. Trabajamos con las uñas y no vemos nada. Con un barco de material da para reactivar estos equipos, mejorar la producción y de allí pueden venir mejorías en el salario. Toda esa producción se vende en dólares. ¿Qué han hecho con ese dinero? No vemos beneficios, es doloroso. Estamos haciendo un gran esfuerzo humano”, manifestó uno de los trabajadores que tiene 33 años en el área de briquetas.

Para trabajar en esta área es indispensable el uso de equipos de protección personal, entre estos elementos, tapaoídos, botas de seguridad y guantes. Estos elementos están contemplados en los contratos colectivos, los cuales establecen que la compañía debe entregar un par de botas de seguridad al año y una dotación de 5 camisas y 3 pantalones con la misma frecuencia.

“Tenemos 4 años que no nos dan implementos de seguridad. Con el poco salario que recibimos tenemos que comprar los implementos. Hemos trabajado hasta sin guantes, cuando operamos con temperaturas altas y productos químicos. Estamos expuestos a ruidos de altos decibeles, altas temperaturas y productos tóxicos”, afirmaron.

Ferrocarril: un descarrilamiento gerencial 

Con respecto al área de ferrocarril, los trabajadores aseveran que las condiciones son deplorables, ya que de 14 vagones funcionan solo 4 y que la falta de mantenimiento en los rieles produce desperfectos que terminan en descarrilamientos y ponen en riesgo su seguridad. Asimismo, las malas condiciones de las locomotoras se traducen en retardos y disminución de la producción.

“En cuanto a las locomotoras, que son las que trasladan la producción de Ciudad Piar a Puerto Ordaz, hay 15 locomotoras en planta y hoy funcionan solo 4. En el 2018, cuando el presidente era Isaías Suárez Chourio, estaban las 15 operativas. Desde que entró Abel Jiménez solo hay cuatro: 11 están desincorporadas. No se ha invertido ni un bolívar en repuestos o insumos”, manifestó un obrero activo del área de ferrocarril.

Los denunciantes especificaron que es necesario adquirir rodamientos, arranques y repuestos de motor, pues aclararon que la falta de estos insumos en almacén se evidencia en las malas condiciones de las locomotoras, las vías y los retrasos en el área.

El sistema ferroviario de Ferrominera va desde Ciudad Piar hasta Puerto Ordaz y comprende 320 kilómetros de vías | Foto referencial

“Si no tenemos una locomotora 100% operativa, cómo traemos el material de Ciudad Piar hasta Puerto Ordaz. Estamos hablando de que trabajan apenas a 20% de su capacidad. A veces se lleva hasta dos turnos para hacer el recorrido, en cambio, en el 2018 en un solo turno se hacían hasta tres viajes. Es ineficiente el traslado. El mineral ahorita está por encima de los 100 dólares, da para costear las reparaciones. El presidente está desentendido. Hay equipos parados por repuestos que no alcanzan los 100$”, explicó uno de los trabajadores que hace vida en el área de ferrocarril.

Los obreros del área de ferrocarril ratificaron que hace 4 años no reciben equipos de protección personal de la compañía. “Tenemos que comprarlo con dinero de nuestro bolsillo: un casco cuesta 25$ y un pantalón alrededor de 15$”, esgrimieron.

Los obreros denunciaron descarrilamientos casi a diario y vías en “muy mal estado”. Uno de los trabajadores del área explicó que esta situación provoca pérdidas para la empresa y es peligrosa para los empleados.

“Un descarrilamiento hace que se pierda todo: el vagón y el mineral. Una persona también puede lesionarse. El vagón va montado sobre los rieles y al caerse el vagón puede causar un accidente con un trabajador. Hace 3 días hubo dos descarrilamientos en Ferrominera y se cayeron 5 tolvas perdiéndose el material y dañando aún más la vía”, explicó uno de los denunciantes.

Respecto a las reparaciones, los ferromineros aseveraron que lo más urgente es reparar el estado de la ferrovía y los rieles, ya que esto permitiría traer el material en el tiempo correspondiente para ser procesado.

“La locomotora sale todos los días. Debería ir tres veces al día, anteriormente había 140 vagones, actualmente solo tenemos 70 operativos”, aseguran.

Versión oficial

Según el sitio web de Ferrominera Orinoco, la estatal cuenta con 38 locomotoras y 1.784 vagones, contrastando con la información proporcionada por los trabajadores, según la cual habría un total de 34 locomotoras dañadas.

El sitio web de la empresa sostiene que en enero de 2022 se habrían hecho rehabilitaciones a las cintas transportadoras del área de briquetas, así como el acondicionamiento de motores, no obstante, trabajadores del área aseguran que esta parte de la industria está “totalmente abandonada” por la gerencia y que la mayoría de los motores están averiados.

Asimismo, la información oficial establece que la última optimización de vagones y rectificación de ruedas se llevó a cabo en 2021, no obstante, durante el mismo año hubo accidentes debido al mal estado de las vías.

Cuando la gerencia pertenecía a los japoneses se hacía mantenimiento constante porque había repuestos e insumos. Actualmente no hay inversión ni realización de mantenimiento. El deterioro de los equipos está mermando la producción”

Durante el 2020, existieron las mismas denuncias de abandono y peligrosidad de la red ferroviaria por parte de los trabajadores, quienes aducían que los descarrilamientos se volvieron cotidianos debido a que no se cumplían los tiempos apropiados de mantenimiento.

Los trabajadores se quejan de que, pese a sus denuncias, la empresa ha ignorado los reclamos motivo por el cual ellos insisten en las mismas y ratifican que el mal estado de la maquinaria no solo afecta la producción, sino la seguridad laboral.

Los ferromineros han denunciado lo que catalogan como “arbitrariedades por parte de la gerencia”, ya que según sus declaraciones la empresa decidió suspender las vacaciones de los trabajadores de planta durante los meses de julio y agosto de 2022, en los cuales solo saldrán los profesores que laboran en las escuelas de la estatal.

Igualmente denunciaron que la directiva les informó que solo habrá 500 cupos para salir de vacaciones en los meses de septiembre a enero 2023, lo que se traduce en la salida de muy pocos obreros.