domingo, 3 de julio de 2022

Fedecámaras celebra oferta de acciones de empresas públicas y posible flexibilización de sanciones de EE UU

El gremio augura un crecimiento económico de hasta 5% que, sostiene, dependerá de mejoras en las condiciones para atraer inversión extranjera, mejoras en los servicios públicos, distribución de combustible y avances en acuerdos políticos en la mesa de diálogo de México.

El gremio augura un crecimiento económico de hasta 5% que, sostiene, dependerá de mejoras en las condiciones para atraer inversión extranjera, mejoras en los servicios públicos, distribución de combustible y avances en acuerdos políticos en la mesa de diálogo de México.

@mlclisanchez

La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras Nacional) celebra la decisión gubernamental de ofertar el 5% y 10% de las acciones de empresas públicas dentro de las que destacan las industrias canibalizadas de Guayana, petroquímicas y servicios como Cantv y Movilnet.

“Es una medida en la dirección correcta, aunque no sabemos exactamente cuál es la motivación. Saludamos con beneplácito esa decisión e insistimos en su profundización”, declaró Carlos Fernández, presidente del gremio, en una rueda de prensa realizada la mañana de este jueves 19 de mayo en la Cámara de la Construcción de Puerto Ordaz, estado Bolívar.

Fernández destacó que para que la medida tenga impacto se debe aumentar el porcentaje de capital para que haya mayor participación de inversionistas y debe extenderse a más sectores y empresas del Estado que requieren una inversión privada considerable para poder recuperar su producción tras años de involución por desinversión.

El anuncio del Ejecutivo nacional sobre ofertar acciones de empresas públicas en la Bolsa de Valores significó, para algunos expertos, que el Gobierno reconoció públicamente el fracaso administrativo empresarial del legado del expresidente Hugo Chávez: dos décadas de opacidad, malversación de recursos e irrespeto de la propiedad privada.

 

Fernández señala que si en la mesa de negociación se logra rescatar la autonomía de los poderes públicos, y los partidos políticos llegan a un acuerdo, se estabilizará el escenario político y por lo tanto habrá mayor confianza para la inversión extranjera

 

Fernández sostiene que el hecho de cotizar en la Bolsa de Valores obliga al Estado y a los inversionistas a cumplir con obligaciones legales, como la presentación mensual de estados financieros que deben ser auditados por firmas de reconocida solvencia. Además, las empresas públicas deberán pasar por una revisión de la gobernanza corporativa que debe regirse por estándares internacionales.

“Esto los obliga (al Estado) a ser más transparentes con las decisiones. Deberán tener representación y darles una voz a los accionistas minoritarios, inclusive en la junta directiva y conducción de la empresa”, dijo el agremiado.

Para que funcione, sostiene Fernández, la pequeña apertura al capital privado debe generar más confianza para la inversión, debe dejar atrás la politización de la gerencia y la empresa objeto de la inversión privada debe ser rentable.

“Si se quiere que esa acción sea atractiva tienes que dar resultados positivos. Una empresa que cotiza en la bolsa, pero no ve utilidades ni rendimiento y no mejora su patrimonio año a año, por supuesto que pierdes interés, te obliga a tener una mejor gerencia y una visión distinta. La visión no tendrá que ser política, sino productiva con el efecto que tiene la productividad de las empresas”, dijo Fernández.

“Tiene que ser una empresa más rentable para una inversión atractiva, me parece importante que se está hablando de empresas de sectores que han sido históricamente reservados para el ejercicio de actividades del Estado”, añadió.

Industrias de Guayana poco atractivas 

La rentabilidad de las empresas básicas de Guayana, por ejemplo, es muy baja por su estado actual de producción, tecnología desfasada y crisis energética. Esos factores -que evaluará el inversionista- hacen que el precio de la acción sea más bajo y, por lo tanto, de menor interés.

Fedecámaras sostiene que el hecho de que empresas públicas comiencen a cotizar en la Bolsa de Valores obliga al Estado a cumplir estándares de transparencia | Fotos William Urdaneta

Austerio González, presidente de Fedecámaras Bolívar, precisó que, en el caso de las empresas de Guayana, el Estado debe hacer que vuelvan a ser rentables para poder ofertarlas en la Bolsa de Valores y lograr inversión privada.

“Hay que tomar otras decisiones, como hacer rentable la empresa en su contexto tan complejo, implica sanear la masa laboral y otros factores. Evaluar otras opciones para que eso se pueda lograr”, puntualizó.

La postura del gremio empresarial difiere un poco de la opinión de expertos en gerencia y políticos, que señalan que la oferta de hasta 10% de acciones de empresas del Estado en la Bolsa de Valores no tendrá mayor trascendencia porque, entre otras cosas, se ofrece un bajo nivel de participación a inversionistas privados, y el control mayoritario sigue siendo del Estado que en dos décadas ha construido un aparato jurídico que atenta contra la propiedad privada y, por lo tanto, no genera confianza.

“Una administración de este tipo no genera ningún tipo de atractivo e interés para inversionistas serios internacionales, pues los colocaría en una situación de franca desventaja frente al gobierno y a la administración de unos dirigentes que carecen de la preparación mínima para dirigir empresas como estas”, sentenció el experto en gerencia Waldo Negrón, en una entrevista ofrecida a Correo del Caroní la semana pasada.

Celebran posible alivio de sanciones 

Fedecámaras celebra, además, la posibilidad del alivio de sanciones económicas específicas impuestas por Estados Unidos, medida anunciada el pasado 17 de mayo primero por el principal asesor del presidente de EE UU para Latinoamérica, Juan González y, luego, vía Twitter por la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez.

Por ahora, la apertura consiste en conversaciones para el reinicio de negocios con las petroleras Chevron y Pdvsa. Aunque no hay permiso de explotación y comercialización de crudo venezolano todavía, todo dependerá de los avances en la mesa de diálogo entre factores políticos.

González precisó que, en el caso de las empresas de Guayana, el Estado debe hacer que vuelvan a ser rentables para poder ofertarlas en la Bolsa de Valores

Tal como auguró a finales de 2021 e inicios del año en curso, Fedecámaras prevé un leve crecimiento económico de entre 4% y 5% en el sector privado para el segundo semestre de 2022.

El crecimiento económico puede variar y depende de factores como el reimpulso de la producción petrolera, la reactivación del crédito financiero, una mayor reducción del encaje legal, mejoras en el servicio eléctrico y de combustible y la flexibilización de las sanciones de Estados Unidos al país, indica Fernández.

“Yo diría que se detuvo la caída que arrastrábamos hace siete años, sobre todo entre 2019 y 2020 cuando hubo una caída económica de más del 20%. Venimos de una situación compleja y todo indica que la recuperación puede ser el doble para este año, pero depende de varios factores que impactarán el segundo semestre del año”, dijo.

“El involucramiento de Estados Unidos en ese proceso de autorización de las empresas es un viejo anhelo de Fedecámaras. Quiero recordar que desde noviembre de 2019 Fedecámaras pidió que se revisara el efecto de las sanciones en el tema social y crisis humanitaria, no como único responsable o el causante, pero sí como un efecto añadido”, aclaró.

Devolución de empresas expropiadas, más anuncios que avances 

Nicolás Maduro ha revertido políticas económicas propias del legado de Chávez. Muestra de ello es la discreta entrega de empresas expropiadas y expoliadas por el Gobierno a sus legítimos dueños, pero sin garantías de reparación de daños, tras años de desinversión y opaca administración.

Para algunos empresarios, las pérdidas son irrecuperables.

 

Para que funcione, sostiene Fernández, la pequeña apertura al capital privado debe generar más confianza para la inversión, debe dejar atrás la politización de la gerencia y la empresa objeto de la inversión privada debe ser rentable

 

Sobre la posibilidad de que empresas privadas expropiadas vuelvan a manos de sus legítimos dueños, Fernández señaló que hay más expectativas que avances.

“Muchas de esas empresas ya no existen, los activos con el tiempo se deterioran y las negociaciones por supuesto son mucho más complejas. Ha habido una manifestación, pero con poco avance, además las negociaciones tienen que centrarse en la satisfacción de la empresa que fue perjudicada”, dijo.

“Si en México se logra estabilizar el escenario político, habrá mayor inversión por mayor seguridad” 

El gremio mira con buenos ojos el reinicio de la mesa de negociación en México, punto de encuentro entre factores políticos de un país polarizado y con crisis de representación política.

Fernández señala que si en la mesa de negociación se logra rescatar la autonomía de los poderes públicos, y los partidos políticos llegan a un acuerdo, se estabilizará el escenario político y por lo tanto habrá mayor confianza para la inversión extranjera.

“La política y la economía son dos caras de la misma moneda. Cuando hay incertidumbre e inestabilidad política los capitales esperan por una mejor oportunidad. Si en México se ponen reglas claras y se estabiliza todo lo que tiene que ver con partidos políticos y empezamos a entrar no en una lucha de desplazamientos, sino en consenso para la solución del país y los venezolanos, en esa misma medida se animarán los inversionistas internacionales para invertir en el país porque verán seguridad”, concluyó.

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