martes, 23 julio 2024
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Estiman una siembra baja de maíz y arroz por escasez de combustible y alto costo de insumos

Portuguesa es el estado mejor preparado para el ciclo de siembra pese a que no está exento de las graves limitantes de gasoil y encarecimiento de los fertilizantes entre otros materiales de producción. | Foto William Urdaneta

@g8che

Los productores de alimentos alistan la siembra contra todo pronóstico en un período marcado por las intensas lluvias. Las limitantes de gasoil, fertilizantes y agroquímicos, más el encarecimiento de insumos, merman las capacidades agroalimentarias del país.

Saúl López, presidente de la Sociedad Venezolana de Ingenieros Agrónomos y Afines (Sviaa), sostuvo que, de acuerdo con un estudio de satélite del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, el país cuenta con 580 mil hectáreas aptas para la producción de maíz, de las que solo se trabajarán 250 mil, en el mejor de los casos.

 

Todo este mercado de importación está muy volátil, muchos incrementos, lo cual nos preocupa porque Venezuela depende mucho de las importaciones”.

En cuanto al arroz solo se sembrarán 45 mil de las 207 mil hectáreas aptas, mientras que solo se activarán 35 mil de las 72 mil hectáreas de leguminosas. De la caña de azúcar solo se pondrán productivas 30 mil de las más de 90 mil hectáreas potenciales para la producción, según el experto. Todos estos números por debajo de la mitad de la capacidad de las tierras.

Hasta ahora el proceso de siembra se ha retrasado, en mayor parte, debido a la escasez de diésel que afecta sobre todo a los pequeños productores. “Quienes tiene acceso al diésel son los grandes productores, están adquiriendo un stock para garantizar el suministro durante el ciclo y el promedio que están pagando es 0,8 dólares el litro”, declaró López.

El gasoil es fundamental 

El ingeniero estimó que, en el mejor escenario, con 45 millones de litros de combustible se van a producir 750 mil toneladas de maíz en 250 mil hectáreas y lograrán activar un total de 450 mil hectáreas, incluyendo rubros como caña de azúcar, arroz y demás tubérculos, raíces y cereales.

López estima que, de no cumplirse las estimaciones con la cantidad de combustible, el aumento de los precios por la escasez de alimentos sería de un 30% | Fotos William Urdaneta

El agrónomo sostuvo que para alcanzar dicha cifra se requerirían unos 2.200 barriles diarios de gasoil para atender estas 450 mil hectáreas bajo un esquema de siembra directa.

Señaló que utilizando un modelo de agricultura predictiva determinaron con una disminución de 33 millones de litros de combustible se caería a la mitad de las hectáreas previstas con los 45 millones de litros. “Hay unas labores claves que si no se hacen con ese suministro se va a reducir a la mitad la producción estimada”, dijo.

A su vez el especialista detalló que, con la mitad de la cantidad necesaria de gasoil, las cifras productivas caerían a un 25% de lo previsto, por lo que el combustible es fundamental para alcanzar los mejores números.

Agroquímicos y fertilizantes

De acuerdo con el presidente de Sviaa, se requieren para este ciclo cerca de 6,5 millones de agroquímicos, pero solo se tiene 40% de esta cifra. “El 60% era suministrado por Agroisleña, además con sus planes de financiamiento”, recordó.

Productos como el arroz, el maíz y la caña de azúcar se producirán con cifras muy por debajo de la capacidad de la tierra

Indicó para el ciclo de invierno requieren 128 mil toneladas de fertilizantes de los cuales solo hay la mitad. “El gran ofertante en Venezuela era Pequiven y lamentablemente las plantas que se encargan de la producción de estos fertilizantes están detenidas”, comentó.

Los costos de producción han incrementado por la pandemia. Desde el punto de vista de los fertilizantes, han subido 25% por la baja producción y los costos de fletes internacionales, los que se han triplicado. “Todo este mercado de importación está muy volátil, muchos incrementos, lo cual nos preocupa porque Venezuela depende mucho de las importaciones”, declaró.

De acuerdo con el ingeniero los fertilizantes de 50 kilos triple 15 el año pasado costaban 32 dólares, pero hoy en día valen 38 dólares e incluso al detal pueden venderse en un dólar el kilo. “No es sostenible para ningún nivel de producción”, lamentó López.

El ingeniero da cuenta de otras maniobras como aquellas empresas (nuevas en el mercado agroalimentario) que financian la producción con todos los insumos, la cual debe ser pagada con cosecha, pero con cobros por hectárea se hacen por encima del promedio, lo que merma las ganancias de los productores que trabajan bajo este método.

Pérdidas de alimentos

Juan Carlos Montesinos, presidente de la Asociación Venezolana de Agricultura Familiar, declaró que se están perdiendo cerca de 25 mil toneladas de alimentos semanales y 3 millones de litro de leche diario por la escasez de gasoil.

Aunque han planteado la importación de combustible para el sector primario de la producción de alimentos, no han tenido respuestas del Estado en cuenta hasta estas solicitudes. “Seguimos luchando, esperando nuevas respuestas, esperando que se solucione lo más pronto posible, pero de hoy a mañana se siguen perdiendo toneladas de alimentos”, lamentó.

Montesinos señaló que las condiciones son preocupantes debido a la inversión que deben hacer y la falta de garantías para completar el proceso productivo, generando mayores riesgos que beneficios.