martes, 28 mayo 2024
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Desabastecimiento de combustible condena al sector comercial del sur de Bolívar a la paralización

La Cámara de Comercio e Industrias de El Callao reportó que la falta de combustible provocó el aumento del precio de fletes, la imposibilidad de reponer inventario y la caída general de ventas.

@mlclisanchez

Municipios del sur del estado Bolívar, -El Callao, Roscio, Sifontes y Gran Sabana-,  cumplen un mes sin abastecimiento de combustible. La Cámara de Comercio e Industrias de El Callao denunció que la ausencia prolongada del servicio básico provocó la paralización del sector comercio y servicios.

El transporte es fundamental para el desarrollo socioeconómico de las comunidades al sur de Bolívar, pues los comerciantes y trabajadores de la minería dependen del desplazamiento en vehículos motorizados para ejercer su actividad económica.

El gremio denuncia que el Estado prioriza el abastecimiento a las alianzas mineras en detrimento del sector comercio, servicios e industrias.

El desvío de combustible a la actividad minera ilegal, y el contrabando afectan al estado Bolívar desde hace más de tres años, cuando arreció la escasez de gasolina y gasoil en la zona, mientras surgían denuncias por corrupción en la distribución del servicio.

Los municipios del sur de Bolívar suelen reportar irregularidades en el despacho, que pueden prolongarse por más de seis meses. El tiempo pasa, y el Estado no ofrece una solución definitiva al problema.

“Estamos conscientes de que los consorcios mineros requieren combustible, pero debe equipararse la distribución, que haya una frecuencia fija de despacho y la ciudadanía salga de la zozobra, pueda programar sus actividades sin preocupaciones”, manifestó Ceferino Chacín, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de El Callao.

La falta de combustible imposibilita la reposición oportuna de inventario, toda vez que provoca el aumento del costo de los fletes para el traslado de mercancía desde el centro del país hasta el sur de la entidad. Al no haber combustible en las estaciones de servicio, las empresas deben acudir al mercado negro, donde el precio de la gasolina está a dos dólares por litro.

Se encarecen los costos operativos, se limitan las ganancias de las empresas

Comprar gasolina de contrabando encarece los costos operativos de las empresas y por tanto, los precios de productos y servicios dirigidos al consumidor final también aumentan. Esto, mientras el salario mínimo se diluye al ritmo de la inflación, y las ventas se contraen.

“Esta situación sólo va a llevar al cierre a muchas empresas. Sin gasolina y gasoil todo se para, no hay movimiento y al final quien pierde es el consumidor final”, declaró la autoridad gremial.

La escasez de combustible impide la reposición oportuna de inventarios toda vez que los costos de traslado de mercancía aumentaron al menos 5% en los últimos meses | Foto William Urdaneta | Archivo

El gremio manifestó que no tiene un balance preciso de en qué porcentaje han disminuido las ventas por la escasez de combustible en la zona sur. Sin embargo, asegura que el impacto es profundo.

“Exigimos una solución concreta y permanente a este problema que afecta al parque automotor, impide las actividades diarias y, por ende, genera un impacto negativo en la economía”, sentenció Chacín, junto a Pedro Yépez, titular de la Cámara de Comercio de Roscio; Manzur Zakia, presidente de la Cámara de Comercio de Sifontes, y Jean Franco Fabio, representante de la Cámara de Comercio de Santa Elena de Uairén.

El sector comercial de la zona depende de la mercancía que se encarga en el centro del país. La falta de combustible incomunica al sector de sus principales proveedores.

“El consumidor final es el que va a percibir los mayores daños. En nuestro caso como distribuidores de repuestos vemos cómo se disminuye el inventario porque los pedidos no llegan, los transportes ya no quieren venir por problemas de combustible y eso hace que las ventas bajen”, reportó una empresaria del sector automotriz que solicitó mantener su nombre en reserva.

La empresaria manifestó que, como consecuencia de la falta de combustible, el precio de los fletes aumentó al menos 5% en los últimos meses. “He llegado a pagar 200 dólares por tres cajas o bultos, aunque también hay empresas de traslado que tratan de mantener sus precios siempre que se les pague en divisas”, explicó.

Eliminación de subsidios

Ante esta realidad el gremio empresarial propone eliminar el subsidio y cobrar el combustible a entre 0,10 y 0,20 centavos de dólar en las estaciones de servicio de estos poblados.

Los empresarios esperan que las exigencias de un servicio de distribución de gasoil y gasolina suficiente e ininterrumpido que favorezca la actividad económica de los municipios del sur de Bolívar sean escuchadas, al menos esta vez.

Hace poco, el gobernador Ángel Marcano sostuvo un encuentro con el vicepresidente de Comercio y Suministro de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Juan Carlos Díaz, con el propósito de mejorar el suministro de combustible en la entidad.

“Esperamos que de esta reunión surjan soluciones al esquema de distribución de la gasolina y el gasoil, y no tengamos que seguir mendigando el combustible que corresponde al Estado surtir, para el buen desempeño de la actividad económica de todas las ciudades del corredor hacia el sur de Bolívar”, concluyó Chacín.

El estado Bolívar no cuenta con suministro continuo de combustible desde hace más de tres años. Aunque en algunas ocasiones, dentro de ese lapso, se han percibido leves mejorías en el despacho -que continúa siendo por terminal de número de placa pese a que en otros estados del país ya no lo es-, pero el surtido vuelve a ser crítico, y cada vez más controlado.