martes, 23 julio 2024
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Corporación Socialista del Cemento negó cobertura adicional en seguro de salud a dirigente sindical en Guayana

“Casi no amanezco”, expresó Hermes Bastardo, dirigente sindical de la industria cementera, cuya denuncia a través de un audio que difundió por WhatsApp hizo que la compañía revirtiera la negativa inicial y fuera hospitalizado en una clínica.

El audio que el secretario de organización del sindicato de la empresa Venezolana de Cementos, Hermes Bastardo, difundió el sábado 5 de febrero, fue un testimonio más de las denuncias de la dirigencia sindical en Guayana sobre la desprotección que tienen trabajadores activos y jubilados de las industrias de Guayana por el incumplimiento de beneficios contractuales como el seguro HCM.

El dirigente sindical de Sintracemex relató a Correo del Caroní que luego de 10 días en la clínica no vio mejoría en su condición de salud, por lo que días después regresó para una evaluación médica. Tras el chequeo médico compró los medicamentos que le recetaron.

“Luego de cinco días volví a hacerme una placa de tórax, pero no había mejora. Me voy de nuevo a la clínica para hacerme control con el cardiólogo porque sentía un sobresalto en el corazón. La cardióloga dice que debo hospitalizarme y hace todos los trámites. Estuve desde las 2:00 de la tarde, y me rechaza la Corporación Socialista del Cemento a las 12:00 de la medianoche”, relató.

“Decidieron negarme la cobertura, sacándome casi a medianoche, enviándome a morir en un CDI o en un hospital, donde no hay ni siquiera alcohol para los pacientes que recurren por una condición médica”, dijo Bastardo en el audio, en el que responsabilizó a los directivos de la empresa por lo que le sucediera.

Decidió irse a su casa, pese a que los exámenes mostraron que tenía alto el conteo de glóbulos blancos, lo que indica una infección, así como resistencia a los medicamentos.

“Gracias a Dios tengo a mis hijos fuera del país y me ayudan económicamente, yo solo no podría. Gracias a ellos puedo sobrevivir cuando tengo estas emergencias. Compré los medicamentos, y el médico me dice: ‘estás muy mal, Hermes’. Es cuando decido hacer el audio y lo envío por todas las redes sociales, y llega hasta los directores de la corporación, que ordenan al seguro para que me busquen y me den clave”, agregó.

La difusión de su caso en redes sociales permitió que desde el sábado fuera hospitalizado en una clínica privada. “El médico me dijo: gracias a Dios que se te ocurrió hacer eso, porque no durabas otro día más en la calle. Yo sé que es así porque casi no amanezco. Gracias a unos amigos médicos que me dieron algo de atención y medicinas es que me mantuve. No estuviera vivo si con valentía no hago ese audio. Ahorita estoy mejorando, según dijo el médico”, sostuvo.

Si bien es la primera vez que Hermes Bastardo pasa por esta situación, testimonios como este son constantes entre los empleados de las filiales de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), así como jubilados y pensionados.

Presume retaliación política

Para el dirigente sindical, la negativa inicial de aprobarle la cobertura adicional del seguro médico fue una retaliación política. Comentó que desde noviembre del año pasado espera porque le aprueben los gastos de una colonoscopia para su esposa, la cual tiene un valor de 800 dólares.

“Estos coroneles tienen en sus manos la aprobación o desaprobación según prefieran. Son los verdugos. A uno le aprobaron 25 mil dólares para una operación de la mamá, pero he escuchado de casos de que 4 mil o 5 mil dólares lo rechazan. No sé cuál es la consideración para rechazar o no, porque es la vida”, cuestionó Bastardo, quien tiene 25 años de servicio en la Corporación Socialista del Cemento.

En septiembre de 2021, el dirigente denunció la pretensión de la empresa Vencemos de despedirlo por exponer públicamente la crisis productiva y laboral de esta empresa que paga salarios por debajo de los 10 dólares mensuales.

El apoyo con el que cuentan es la entrega de una paleta de cemento a un precio módico, que revenden para obtener ingresos extras. Cada paleta equivale a 48 sacos de cemento, cantidad que han ido reduciendo. Con el calificativo de despido, la compañía quita esa compensación.