sábado, 24 febrero 2024
Search
Close this search box.
Search
Close this search box.

Aumento del dólar dispara precio de alimentos y pulveriza aún más el salario mínimo

Enero comenzó con un aumento de la tasa de cambio de medio millón de bolívares, lo que generó que el salario mínimo en Venezuela nuevamente esté por debajo de un dólar. No alcanza para comprar ni un producto de la canasta básica.

La subida de dólar en los primeros 14 días de enero sigue disparando los precios de los alimentos y rubros básicos del hogar, disminuyendo cada vez más el poder de compra de quienes dependen de salario mínimo, pensión o cobran bolívares como forma de pago.

“He tenido que comprar cosas que no compro, productos más económicos para que me rinda, para comprar otras cosas (…) si comprabas harina PAN, ahora compras harina Juana”, relató Marielsi Córdova, al salir de un supermercado en la parroquia Unare.

Antes se necesitaba 6,3 salarios mínimos para comprar esta lista de 12 productos, ahora se necesitan alrededor de 27,4 salarios mínimos. Estos en total han tenido un aumento de 2.069%      

Durante la última semana, en ese supermercado colocaron los precios en dólares para evitar tener que cambiar a diario los montos en bolívares. La medida tomó por sorpresa a los compradores, quienes a su vez entienden que la devaluación del bolívar lleva a los comerciantes a tomar esta alternativa de resguardo.

Al respecto, Córdova expresó que lo necesario es un cambio de gobierno para recuperar el poder adquisitivo de los ciudadanos. “Tiene que mejorar la economía, haber gasolina, tiene que haber servicios para que pueda esto mejorar”, agregó.

Correo del Caroní comparó el precio de enero de 2020 de 12 productos con el precio de esos mismos productos en enero del presente año. El ejercicio permitió constatar que a principios de 2020 se necesitaban 6,34 sueldos mínimos para adquirirlos y hoy se necesitan 27,34 salarios para comprarlos.

En enero del 2020, el salario mínimo era de 250 mil bolívares (3,2 dólares en ese entonces) y permitía adquirir azúcar (Bs. 81 mil), arroz (107.400) y harina de maíz precocida (Bs. 83.500). Este año la devaluación del bolívar ha llevado a que el kilo de productos como harina de maíz superen lo que los ciudadanos reciben como pago mensual.

La mayonesa de 455 gramos, el aceite de soya de 900 mililitros y la margarina de medio kilo casi triplican el salario mínimo que actualmente es de 1 millón 200 mil bolívares. Cada uno de estos productos se encuentran en los supermercados por encima de los 3 millones de bolívares, es decir, dos dólares a precio del 14 de enero de 2021.

La harina de maíz precocida, la harina de trigo y el azúcar se ubican por encima del millón y medio de bolívares. Esto significa que un funcionario del sector público debe buscar 300 mil bolívares más, aparte de lo que recibe como pago por su trabajo, para poder comprar solo uno de estos productos en todo el mes.

Comerciante asfixiado

Las medidas son asfixiantes tanto para compradores como para vendedores de alimentos, quienes ni siquiera estableciendo los precios a la tasa diaria del dólar, han logrado mantener sus estanterías llenas. “De cinco años para acá he venido en caída”, relató un comerciante ubicado en la parroquia Universidad.

 

 

Detalló que debe pagar a los distribuidores a la tasa del dólar que esté más alta y cuando logra 25 o 30 por ciento de ganancia, los gastos están 5 o 10% por encima del ingreso debido al costo de la gasolina, los impuestos y el pago de servicios básicos. “Las ventas no dan para gastos (…) falta plata para reinvertir”, expresó.

Un trabajador consultado estimó que desde finales de diciembre hasta mediados de enero, el precio de la harina de maíz precocida aumentó 400 mil bolívares, un tercio del salario mínimo. “Aquí en las mañanas siempre había gente”, relató señalando los pasillos vacíos. Considera que el alza de los precios y la escasez de la gasolina han disminuido la capacidad de compra de los clientes.

“El cartón de huevos estaba en 3 millones 200 mil y ahorita está en 4 millones”, contó Margarita de Zambrano, jubilada de 66 años, cuando salía con unos pocos alimentos de un supermercado en la parroquia Cachamay. Ella ha visto un aumento de más de 300 mil bolívares en algunos rubros de la cesta básica en 15 días.

La ciudadana manifestó sentirse terrible porque no pensó tener que hacer sacrificios durante su vejez para acceder a comida. Cuenta que debe visitar varios establecimientos para buscar los alimentos menos costosos y depender de su hija en el exterior, pues la pensión de 0,80 dólares no le alcanza para comprar alimentos.

Los bonos empeoran todo

Debido a las pésimas políticas económicas del gobierno, Venezuela cerró el 2020 con una inflación acumulada de 3.713%, según el Observatorio Venezolano de Finanzas de la Asamblea Nacional, y cumple 38 meses continuos en hiperinflación, situación para la cual no parece haber pronta solución.  

“La volatilidad (del tipo de cambio) durante los primeros días de enero es impresionante”, expresó el economista y director de Capital Market, Jesús Casique.

Para el especialista, son los bonos entregados por el gobierno a través de la emisión de dinero los que, en vez de generar bienestar, han disparado los precios de los productos. “No han solucionado el problema estructural del poder adquisitivo del venezolano por la monetización de los déficits fiscales”, explicó.

  En esta última semana, varios negocios colocaron los precios en dólares para evitar tener que cambiar a diario los montos en bolívares  

Recordó que el primer aumento salarial de la administración de Maduro representaba 86,4 dólares, pero el último aumento en el 2020 representó 1,1 dólares. Señaló que los salarios deben incrementarse a partir de los niveles de productividad, algo que viene en caída desde 2013 con la pérdida del 80% del producto interno bruto.

“Si vemos el comportamiento del 2013, al cierre del 2020 el salario mínimo ha tenido una caída del 98,7%. Estos procesos de indexación salarial no resuelven los problemas económicos”, afirmó.

Para el economista es necesario una diversificación económica, financiamiento internacional, reducir los procesos para constituir empresas, restructurar la deuda, eliminar la emisión de dinero sin respaldo y acabar con los fondos parafiscales.