viernes, 1 de julio de 2022

Amnistía Internacional exige la liberación urgente de Rubén González por graves problemas de salud

Rubén González sigue privado de libertad y en condiciones que atentan contra su vida luego de año y medio recluido injustamente en la cárcel La Pica, el Estado constantemente viola sus derechos humanos negándole cualquier acceso a la atención médica.

Luego de que fuera sentenciado a 5 años y 9 meses de prisión en un juicio viciado de nulidad por un juzgado militar y enviado a la cárcel La Pica, en Monagas, el secretario general del Sindicato de Trabajadores de Ferrominera (Sintraferrominera), Rubén González, cada día se encuentra en peores condiciones de salud.

La última vez que el líder sindical estuvo en libertad fue el 30 de noviembre de 2018, cuando un contingente de la Guardia Nacional y la Dirección General de Contrainteligencia Militar lo detuviera en Anaco, estado Anzoátegui, regresando de una protesta de trabajadores en Caracas.

González siempre manifestó su descontento con el régimen: denunció desde los bajos sueldos hasta la crisis alimentaria y la miseria en la que se encuentra el país. Llamar dictadura al gobierno de Nicolás Maduro sería una de las razones para convertirlo en un preso político.

Los delitos imputados por la Fiscalía Militar eran: ataque al centinela, ultraje al centinela y ultraje a la Fuerza Armada Nacional, aún así, su único crimen fue exigir respeto y mejoras al contrato colectivo y tablas salariales de los empleados de las empresas básicas.

El silencio o la vida

Además de las múltiples irregularidades en el proceso de detención y juicio, de la lesión a su derecho a la libertad de expresión, la salud del sindicalista cada vez se encuentra en peor estado.

Rubén ha sido paciente renal en los últimos 10 años, aparte de sufrir de hipertensión. Ahora bajo detención se le ha prohibido acceso a la atención médica, lo cual es violatorio de su derecho, incluso como reo. Desde octubre del año pasado ya padecía dolores en el abdomen y fiebre, y a pesar de ser trasladado a un Centro de Diagnóstico Integral (CDI) la atención no fue la correspondiente. Más allá de eso, el Tribunal Militar en ese momento no permitió a familiares siquiera la entrega de medicamentos.

Para Amnistía Internacional, movimiento que trabaja por la reivindicación de los derechos humanos a nivel mundial, Rubén González es un preso de conciencia, al haber sido encarcelado por sus creencias políticas y por el hecho de participar en actividades sindicales como huelgas y manifestaciones.

Este movimiento tildó los hechos por los que aún sufre el sindicalista como arbitrarios e injustos y exigió a las autoridades la liberación inmediata e incondicional del dirigente sindical, luego de que el 19 de enero sufriera otro episodio hipertensivo.

Para Amnistía Internacional la situación de González representa un riesgo grave para su vida y requiere de acciones urgentes por parte del régimen. A pesar de que en reiteradas ocasiones se ha hablado de su posible excarcelación, el sindicalista continúa apresado mientras el gobierno de Nicolás Maduro no asegura la atención médica necesaria para resguardar la vida de uno de los 388 presos políticos que contabiliza Foro Penal.

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