lunes, 22 julio 2024
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A 11 días del ajuste de los bonos aún no aparece el decreto en Gaceta Oficial

En caso de no llegarse a publicar en gaceta antes del 15 de mayo, las empresas deberán pagar el cestaticket de 45 bolívares y luego pagar el aumento en días posteriores cuando finalmente se oficialice el decreto.

Once días han pasado desde que Nicolás Maduro anunció el ajuste de los bonos de alimentación y de guerra económica y aún no ha sido publicado el decreto en Gaceta Oficial.

El retraso genera incertidumbre entre los beneficiarios y hasta en las empresas debido a que ya se acerca la quincena de pago a los trabajadores, pero la medida que establece el aumento del llamado cestaticket, por ejemplo, sigue sin oficializarse.

La organización no gubernamental Acceso a la Justicia advirtió que hasta tanto esos anuncios no sean publicados en gaceta, dichos aumentos no son de obligatorio cumplimiento; por lo que hasta ahora el cestaticket continúa siendo de 45 bolívares.

“El #1May el Ejecutivo nacional no aumentó el salario mínimo, pero sí anunció el aumento del cestaticket, más un ‘Bono de Guerra Económica’. Pero no ha publicado ningún decreto en Gaceta Oficial que le otorgue vigencia a esas declaraciones. Es necesario que se dé a conocer tal decreto presidencial para, entre otras cosas, informar a los venezolanos cómo será abordada la indexación de los conceptos, cosa que aún es un misterio”, indicó la ONG en su cuenta de Twitter.

Recientemente, el coordinador general de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST), Carlos López, manifestó que se “está tratando” de pagar el aumento de los bonos prometidos el Día del Trabajador para el lunes 15, es decir, tanto el de alimentación como el de guerra económica que suman 70 dólares indexados a los trabajadores; así como también a los jubilados y pensionados.

En entrevista concedida a Globovisión, López explicó que se “debería” pagar todo completo los días 15 y mencionó que esos cálculos impactan al menos a 6 millones y medio de personas, entre trabajadores activos, jubilados y pensionados.

Los trabajadores venezolanos se quedaron a la espera de un incremento del salario mínimo, que hasta la fecha se mantiene en 130 bolívares, equivalente a 5,16 dólares a la tasa oficial vigente de 25,17 bolívares por dólar. De acuerdo a lo afirmado por el propio Maduro, su administración hará todo lo necesario para “que mañana o tarde” se pueda ofrecer un anuncio de mejora de los ingresos salariales.

Para las empresas la incertidumbre radica en que aún se desconoce cómo y cuándo debe hacerse la indexación, si efectivamente será anclado a la divisa norteamericana o si será a la moneda petro. Algunas compañías del sector privado pagan el cestaticket de forma mensual, otras lo hacen quincenal y otras semanal, por lo que es importante conocer las indicaciones que establece el decreto.

En caso de no llegarse a publicar en gaceta antes del 15 de mayo, las empresas deberán pagar el cestaticket de 45 bolívares y luego pagar el aumento en días posteriores cuando finalmente se oficialice el decreto.

El pasado 1 de mayo, Día del Trabajador, se decretó un alza del bono de alimentación que pasó de 45 bolívares a 40 dólares mensuales y un ajuste del bono de guerra económica que quedó en 30 dólares por mes para los pensionados y de 49 dólares para los jubilados, ambas bonificaciones serán indexadas, es decir, pagados en bolívares.

No obstante se debe tener en cuenta, que aquellos pensionados que no estén registrados en el Sistema Patria no recibirán el bono de guerra económica.

En estos 23 años de gobierno chavista-madurista se han decretado oficialmente 52 aumentos salariales, de los cuales, 21 incrementos fueron decretados por Hugo Chávez y 31 ajustes por Nicolás Maduro, siendo el último en marzo de 2022, equivalente a 29 dólares. Los altos incrementos en los precios de los bienes y servicios que llevaron al país a sufrir tres años de hiperinflación con tasas de cuatro dígitos, pulverizó los ingresos de los venezolanos, por lo que estas administraciones recurrieron a constantes ajustes salariales para tratar de compensar sin éxito.