Acerías como Sidor están totalmente paralizadas, pero trabajadores activos, ingenieros y especialistas en el ramo diseñaron un plan como parte de las propuestas de Plan País para recuperar y estimular el crecimiento de la industria nacional, afectada por la desinversión, la partidización política y la desprofesionalización de sus técnicos.

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La Siderúrgica del Orinoco Alfredo Maneiro (Sidor) no ha producido en lo que va de 2019 ni un gramo de acero líquido. Sus acerías están detenidas, al igual que la mayoría de sus plantas, mientras que en paralelo avanza un proceso de desmantelamiento que retrasa aún más el arranque de las operaciones. La escena se repite en la mayoría de las industrias del sector ferrosiderúrgico en una Guayana paralizada.

No obstante, trabajadores activos de Sidor que aún acuden a la ciudad industrial que hace décadas se constituyó como la principal acería de América Latina y el Caribe han estado evaluando las áreas y armando un plan estratégico -junto a ingenieros y especialistas- para la reposición, reconstrucción, reactivación, recuperación, desarrollo y crecimiento no solo de Sidor, sino del sector hierro y acero de Venezuela.

La propuesta que nutriría al Plan País fue entregada este jueves por un grupo de trabajadores de Sidor al presidente del Colegio de Ingenieros de Venezuela, Seccional Ciudad Guayana y coordinador del Frente Amplio Venezuela Libre, Pedro Acuña, quien también dedicó décadas de su trayectoria profesional al sector ferrosiderúrgico. “Guayana ha sido la mejor siembra del petróleo de los últimos años y está demostrado que puede ser el pilar económico nacional”, dijo.

       
El plan supone alcanzar máxima producción en un periodo de tres años con garantía de suministro de luz y gas

El intenso proceso de desinversión hizo que al cierre de 2018 la industria siderúrgica produjera apenas 80 mil toneladas de acero líquido, tomando como base la reducida producción de Sidor y el registro de las acerías de la antigua Siderúrgica del Turbio (Sidetur), rebautizada tras su expropiación en 2009 como Complejo Siderúrgico Nacional. En 2019, la producción de los primeros cinco meses del año es nula.

En el primer eslabón del sector ferrosiderúrgico, Ferrominera Orinoco produjo 3 millones de toneladas de mineral de hierro en 2018, que equivalen a 12,5% de la capacidad instalada de producción de la estatal que ronda los 24 millones de toneladas al año. En las plantas de reducción directa, cuyo producto se destina principalmente a la exportación, la producción de 2018 rondó las 900 mil toneladas, apenas 8,6% de la capacidad del sector, recoge el plan.

El trabajador de Sidor Carlos Ramírez, con 34 años de antigüedad en la estatal, identificó como nudos críticos del sector ferrosiderúrgico en la actualidad la deficiente producción de mineral de hierro, pellas, planos decapados, planos en frío y recubiertos, como consecuencia del deterioro general de la industria.

Las causales del declive productivo, precisó, son la ausencia de voluntad y viabilidad política para la consecución de inversiones; alta gerencia sin formación ni experiencia técnica en procesos productivos; desarticulación funcional a lo interno de las empresas; insuficiente disponibilidad de materias primas e insumos; restricción de energía eléctrica y gas natural; abandono de la planificación estratégica; partidización política y desprofesionalización de técnicos y especialistas.

“Los técnicos están fuera del país, hay obsolescencia, no hay política de dirección y los mercados de Asia, Europa y América Latina se perdieron”, expuso Ramírez, quien también destacó la alta deuda socioeconómica con la masa laboral de la industria afectada por la eliminación de los beneficios, la crisis salarial y la persecución por motivos políticos.

Rescate en 36 meses de trabajo

Pero no todo está perdido. La propuesta se concentra en un plan de recuperación de la industria siderúrgica con seis etapas en un plazo de 36 meses de trabajo, en las que aseguran serán necesarias tanto las inversiones nacionales como las alianzas estratégicas.

El plan establece como objetivo, una vez se concreten las inversiones y el arranque, una producción mensual de 6.709 toneladas de acero líquido por mes en un aún frágil escenario que supone una producción anual de 80.508 toneladas de acero de una capacidad instalada que ronda los 5 millones de toneladas. El ritmo, empero, escalaría progresivamente a 414.960 toneladas por mes tres años después de iniciada la ruta para una producción anual de 4,9 millones de toneladas de acero líquido.

“En la quinta etapa se alcanza el punto de equilibrio y se generan recursos propios, todo esto si tenemos gas y luz”, enfatizó el sidorista.

Al término del plan, contemplan alcanzar una producción de mineral de hierro de 23 millones de toneladas y una cifra de 11,8 millones de toneladas de pellas.

Ramírez precisó que la recuperación de la industria implicaría la reactivación de sectores industriales nacionales, el ahorro de $ 1.750 millones, la generación de $ 4.500 millones por exportaciones y trabajo decente para 29 mil trabajadores directos del sector hierro y acero.

Template by JoomlaShine